martes, 31 de diciembre de 2013

para qué quieres callarlo?




Chiquitita dime por qué... 
tu dolor hoy te encadena 
en tus ojos hay una sombra de gran pena.
 
No quisiera verte así, 
aunque quieras disimularlo, 
si es que tan triste estás 
¿para qué quieres callarlo?
 
Chiquitita dímelo tú 
en mi hombro aquí llorando, 
Cuenta conmigo ya 
para asi seguir hablando.
Tan segura te conocí,
y ahora tu a la quebrada, 
Déjamela arreglar, yo la quiero ver curada.

Chiquitita sabes muy bien 
que las penas vienen y van y desaparecen,
otra vez vas a bailar y serás feliz 
como flores que florecen.
 
Chiquitita no hay que llorar, 
las estrellas brillan por ti allá en lo alto. 
Quiero verte sonreír para compartir 
tu alegría chiquitita.
Otra vez quiero compartir tu alegría chiquitita.
 
Chiquitita dime por qué 
tu dolor hoy te encadena. 
En tus ojos hay una sombra de gran pena. 
No quisiera verte así,
aunque quieras disimularlo, 
si es que tan triste estás 
¿para qué quieres callarlo?
 
Chiquitita sabes muy bien 
que las penas vienen y van y desaparecen. 
Otra vez vas a bailar y serás feliz 
como flores que florecen.
Chiquita no hay que llorar 
las estrellas brillan por ti allá en lo alto, 
quiero verte sonreír para compartir tu alegría chiquitita 


otra vez quiero compartir tu alegría chiquitita. 
otra vez quiero compartir tu alegría chiquitita.

Feliz Año Nuevo de sinceridad emocional y de corazones alegres.

domingo, 29 de diciembre de 2013

todo lo que tienes es tu alma

Oh My mama told me
Mi madre me dijo 
'cause she say she learned the hard way
porque dice que aprendió a base de palos
say she wanna spare the children
hubiera preferido esperar más a tener hijos
She say don't give or sell your soul away
me decía 'no regales ni vendas tu alma'

'cause all that you have is your soul
porque todo lo que tienes es tu alma.


I was a pretty young girl onceYo fui una chica guapa una vez
I had dreams I had high hopestenía sueños y grandes esperanzas
married a man he stole my heart awayme casé con un hombre y me partió el corazón
Gave his love but what a high price I paidle amé pero pagué un alto precio por ello
and all that you have is your souly todo lo que tienes es tu alma.

estribillo:
So don't be tempted by the shiny apple
Así que no te dejes tentar por la brillante manzana
don't you eat of a bitter fruit
no pruebes la fruta amarga
Hunger only for a taste of justice
Busca solo saciarte la sed de justicia
Hunger only for a world of truth
si has de pasar hambre, que sea buscando un mundo de verdad
'cause all that you have is your soulporque todo lo que tienes es tu alma.
... ...

why was I such a young foolpor qué fui tan tonta
Thought I'd make historysolo pensaba en 'comerme el mundo'
Making babies was the best I could doLo mejor que supe hacer fueron niños
Thought I'd make something that could be mine foreverCreí que podría autorealizarme para siempre
Found out the hard way one can't posses anotherDescubrí con dolor que no puedes poseer al otro
'cause all that you have is your soulporque todo lo que tienes es tu alma.

estribillo:
... ...

I thought, thought I could find a wayPensé, pensé que encontraría el modo
Beat the systemde derrotar al sistema
make a deal and have no debts to payhacer un trato y liberarme de las deudas
Take it all, I'd take it all, I'd run awayCogerlo todo y salir corriendo
Need of myself first class and first ratenecesidad de satisfacerme, todo de primera categoría
but all that you have is your soulpero todo lo que tienes es tu alma.

estribillo:
... ...

Here I am, I'm waiting for a better dayAquí estoy, esperando que llegue un día mejor
a second chanceuna segunda oportunidad
a little luck to come my waytener un poco más de suerte
A hope to dream, a hope that I can sleep againEsperanza de poder soñar, esperanza de poder volver a dormir...
and wake in the world with a clear conscience and clean handsy despertar en el mundo con la conciencia clara y las manos limpias
'cause all that you have is your soulporque todo lo que tienes es tu alma.

estribillo:
... ...

Oh My mama told me
Mi madre me dijo 
'cause she say she learned the hard wayporque dice que aprendió a base de palos
say she wanna spare the children
hubiera preferido esperar más a tener hijos
She say don't give or sell your soul away
me decía 'no regales ni vendas tu alma'
'cause all that you have is your soulporque todo lo que tienes es tu alma.

all that you have
todo lo que tienes
all that you have
todo lo que tienes
all that you have
todo lo que tienes
is your soul
es tu alma


Tracy Chapman





miércoles, 25 de diciembre de 2013

Depresión y TDA (II)

La depresión, tal como la comprendo a tenor de los múltiples casos que a lo largo de mi carrera profesional (45 años) he atendido, reclama una perspectiva empírica y no estadística. Se trata de querer saber, no de saber lo que quieres. Saberme ignorante desde los inicios me ha liberado de la losa de la carrera cognitiva por las medallas académicas, abriéndome las fronteras del dominio de lo desconocido para hacme permeable y adentrarme en el secreto mejor guardado que la psique tiene para ofrecer: los motivos ocultos de la depresión.

No hace mucho, me reuní con un nuevo grupo de pacientes depresivos bajo tratamiento. Su intención era compartir experiencias respecto del insoportable –aunque todavía ilocalizable– dolor que les rodeaba. A medida que empezaban a hablar y tratar de identificar ciertas tendencias conductuales incontrolables y síntomas asociados con sus sentimientos empezó a revelarse todo lo que todos ellos tenían en común. Observamos que todos coincidían en:

· ilocalizable sensación de sufrimiento constante.· patente dificultad para concentrarse.· extrema fatiga.· sensación de parálisis e inmovilidad acusadas.· sentimiento de derrota e impotencia para cambiar el curso de cualquier situación.· incapacidad para expresarse.· Falta de energía.· No me puedo mover, me siento atrapado en un negro abismo· No encuentro razones para seguir viviendo.· Me siento muerto por dentro, todo es monótono, aburrido.· Siento que nada va a cambiar· Hay algo que quiere salir.· Incapacidad para sentir placer.· Incapaz de tomar una decisión, ya sea para activar algo o para detenerlo.· me siento entumecido, mis movimientos son laboriosos.· recurrente pensamientos suicidas· Sensación de aislamiento· Como si estuviese cayendo en un aagujero negro.· No hay salida· Pesadez generalizada o falta de vida.· me cuesta esfuerzos respirar o tan solo levantar un brazo.· nada me interesa en el fondo· abandono, resignación, ganas de desistir de seguir viviendo.· ¿Cuál es el sentido de seguir viviendo? No quiero seguir así.

Arthur Janov
Reflexiones sobre la condición humana

Siendo honestos ¿Quién no ha padecido en algún grado y en ciertos momentos de la vida estos síntomas? ¿Alguien puede poner la mano en el fuego y afirmar que nunca –sobretodo al tratar de enfrentar situaciones dificultosas– ha pensado, aunque fuese por un instante, que quitarse la vida fuese una salida aceptable? La mayoría tenemos un 'censor interno', un sistema defensivo que nos dota de los recursos suficientes para abortar esa frustrante sensación de invalidez, de impotencia ante eventos que -creemos- nos van a sobrepasar si no los eludimos, permitiéndonos ver el lado luminoso de la vida y conservando la capacidad de empatía cuyo dolor que acarrean no va a ser asumible. Pero, admitámoslo, hay personas que experimentan todos estos síntomas de modo generalizado.

Aquello de lo que estos pacientes acababan describiendo las sensaciones propias del trauma del nacimiento, el común denominador de su experiencia común. Nadie les sugirió ni por asomo qué es lo que debían sentir (entre otras cosas porque no hubiéramos sabido qué sugerir...)

Todo lo que una persona sintió, en tal que recién nacido, durante su traumático nacimiento, se proyecta perfectamente en la descripción de su estado depresivo presente. Esto no lo digo para sembrar desesperanza sino justamente para lo contrario, para mostrar que es perfectamente comprensible y legítimo todo aquello que experimenta una persona depresiva. Que existe una base traumática para esta patología y que esta base puede ser sanada sin necesidad de recurrir a los electroshocks. Los traumas se registran inicialmente en el útero, luego durante el parto y consecuentemente, por supuesto, durante la infancia, formando parte todo ello de una cadena lógica de eslabones dramáticos que quedan codificados, registrados y almacenados en el sistema nervioso (amígdala asociada al sistema parasimpático) a la espera de ser bien decodificados y rescatados en el momento adecuado o bien enquistarse hasta sentenciar a muerte al cuerpo físico, incapaz ya de seguir soportando la dolorosa sensación de ahogo. Repito esto no es la descripción de una fatalidad, sino la clarificación de una sintomatología que merece ser abordada más humanamente. Una persona deprimida no es un desperdicio humano, a menos que así se considere sentenciada y su entorno familiar más íntimo dé su caso por perdido. Existe una cura para la depresión, pero sin duda exige de un compromiso por parte del paciente (y de sus familiares más cercanos si los hay) así como del terapeuta convencido para levantar las capas de dolor ocultas tras el miedo, el pánico, a vivir. El pánico grabado a fuego en el canal uterino quizá durante un alumbramiento dolorosa (traumática)mente prolongado. Superar el miedo, o derrotarlo como se suele decir, consiste en mirarlo de frente y abrazarlo cual niño/a asustado/a, ese niño interno que, asustado en la medida que su aterrizaje al mundo fue poco amable (y qué llegada lo fue completamente?). Todos aspiramos a cambiar la inercia de un mundo desalmado donde el amor está exclusiva y perversamente vinculado a la satisfacción de los instintos "placenteros", a aportar nuestro grano de arena para devolver a la humanidad a su estadio de inocencia, olvidado entre los brazos de Morfeo, en el que no existía culpa. Revertir la inercia de la máquina (matrix) involucra una gran responsabilidad. Nadie dijo que iba a ser fácil, pero el esfuerzo –que no implica ningún sacrificio real, tan solo lo es para el ego– merece la pena.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Depresión suicida (II)

El escritor estadounidense Ned Vizzini, quien se hizo famoso por sus consejos sobre cómo luchar contra la depresión, se suicidó en Nueva York.

Vizzini, de 32 años, fue hallado muerto después de saltar del techo de la casa de sus padres en Brooklyn. Su hermano, Daniel, no pudo especificar qué motivó al escritor a dar ese paso, sin embargo, recordó que su hermano durante toda su vida luchó contra los trastornos mentales, informa el diario 'The Los Angeles Times'. El fallecido fue considerado como un niño prodigio en su infancia. Se convirtió en columnista de 'The New York Press' cuando solo tenía 15 años de edad. Luego publicó cuatro novelas dedicadas a la lucha contra la depresión. Uno de los libros de Vizzini, 'Una historia casi divertida' ('It's Kind of a Funny Story' en inglés), fue adaptada al cine en una película de 2010 protagonizada por Zach Galifianakis y Emma Roberts. El héroe del libro es un adolescente que sufre depresiones y pensamientos suicidas, recibe tratamiento en un hospital psiquiátrico y finalmente se da cuenta de que la vida es bella. 'Una historia casi divertida' ha entrado en la lista de los 100 libros más útiles para los adolescentes. Vizzini vivió una década de aclamación mundial, era un esposo feliz y padre de un niño de dos años.

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Un esposo feliz y padre de un hijo, aclamado por el establishment y sin embargo, como todo niño prodigio, acaba sus días trágicamente. Algo no cuadra, verdad?

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"La depresión suicida no es una enfermedad diferente que la depresión, sino una rotura drástica que los sentimientos reprimidos en el inconsciente operan en las debilitadas defensas psíquicas construidas desde el cerebro cognitivo. La tendencia suicida consiste en una agitada sensación fundada en un dolor intolerable que pugna por abrirse paso, y que lo consigue derribando las compuertas de la represión intelectual. El sistema defensivo ha hecho lo mejor que ha podido – tal era la tarea que se le encomendó– para mantener a raya esa sensación, pero finalmente las fuerzas represoras acaban por flaquear. Es entonces cuando aflora la postura "el único modo de seguir deteniendo el dolor es matándome". La finalidad en si no es morir sino acabar con la miseria, los pensamientos de autodevaluación que no han podido ser desacreditados, por mucho que se haya intentado disimular. Cuanto más severa es la depresión más probabilidades hay de que surjan pensamientos del tipo "¿de qué sirve tanto esfuerzo?". Aparece no ya una creencia sino una sensación, desprovista de argumentos mentales, denque no quedan opciones, de que ya no hay más alternativas por las que optar para escapar del dolor de la vida.

Los casos más extremos de tendencia suicida están arraigados en un drama originado en la infancia que supuso una lucha a vida o muerte en el preciso momento del parto. Lo fue entonces y lo sigue siendo en el presente a través de la huella que dicho evento deja grabada. No es una cuestión esotérica. Es pura epigenética. El pánico a una fatalidad real inminente. Un pánico que, lejos de superarse, se ha perpetuado en el tiempo. Un miedo no superado es un miedo expectante que a modo de espada de Damocles nos persigue a donde vayamos tratando de ser reconocido y sentido. El intento de suicidio no hace más que buscar la conclusión lógica a la secuencia devastadora de episodios acaecidos desde ese dramático momento en el que la vida estuvo en juego a tan temprano y frágil momento de la vida: la muerte. En cierto modo el dolor establece una marca en una secuencia originalmente interrumpida debido a la devastadora e inasumible carga de dolor que se tuvo que congelar para, simplemente...poder contarlo hoy. Nuestro sistema operativo nativo vuelve periódicamente a la "escena del crímen" en la esperanza de poder dar por concluido e integrar lo que no pudo ser integrado con anterioridad.

Puede que resulte difícil creer que los problemas surgidos durante un parto puedan conducir a tendencias suicidas años más tarde. Pero esa dificultad nuestra reside en en el hecho de que no estamos habituados a pensar en términos de memoria fisiológica, la memoria del cuerpo físico. Tampoco hemos aprendido a aceptar que los recuerdos más poderosos que podemos acumular son aquellos que no pueden ser descritos con palabras; recuerdos que precedieron a nuestra habilidad para comprender lo que nos estaba sucediendo. El cuerpo, como el algodón del anuncio, no engaña. Es más, el cuerpo es un mapa, una hoja de ruta con una irreprimible pulsión por contar la Verdad...

Tal como he explicado muchas otras veces, la desesperación acaecida durante un trauma natal nunca desaparece. Se mimetiza y confunde en el contexto del comportamiento adulto y, como un agente desestabilizador, busca exacerbar cualquier tendencia. A este dolor se le ha venido en llamar el Ego. Carl G. Jung lo llamó el niño interno. Más adelante en la vida, las adversidades provocarán sensaciones de desesperanza, unas ganas de abandonar, la escapatoria directa a la incapacidad de soportar la dolorosa secuencia del alumbramiento.

El concepto de escapatoria es clave aquí. Una vez que un evento presente acaba resonando insoslayablemente con un recuerdo antiguo, nos vemos impelidos a representar, literalmente a volver a presentarnos en la escena para interpretar la secuencia entera de catarsis interrumpida hasta que encontremos la lógica conclusión, la salvación, la sanación. Nos pasamos la vida tratando de ser salvados, de liberarnos de una carga invisible pero atenazante. Una vez zambullidos, conectados, dentro del sentimiento, una vez que las defensas otrora brillantes y lustrosas (como las de este hombre) se han derrumbado –y esto puede estar a la vuelta de la esquina, no necesita de una progresión– un deprimido suicida no verá más salida para su insoportable dolor que desaparecer. La diferencia entre un adulto y un bebé humanos estriba en la experiencia. Un bebé difícilmente concibe la muerte como salida pues no tiene experiencia al respecto. Está naciendo el mundo, con toda la carga de virginidad que eso conlleva (el cristianismo ha hecho MUCHO daño inoculando la perversa idea del pecado original, sin duda arraigada en un evento histórico de cuya carga deberíamos a estas alturas habernos redimido totalmente). Sin embargo el adulto depresivo puede concebir el suicidio como escape puesto que está impregnado de muerte, para empezar contaminado con el concepto de finitud, de temporalidad, idea solo aprehendible en la esfera de la experiencia humana. Suicidarse es una opción conductual comprensible para un humano abatido hasta la médula.

No sabemos qué ha detonado el suicidio de este brillante hombre, pero sí sabemos que se ha tirado del balcón de la casa de sus padres...ahí tenemos una pista nada desdeñable. Por supuesto que no se trata de un crimen y nadie va a ser enjuiciado por un suicidio, y el análisis forense no devuelve ninguna vida pero como se suele (solía...) decir, Paris bien vale una misa. Y Paris en este caso es el porqué.

El suicidio típicamente involucra la huida de la secuencia natalicia del mismo modo que el dolor (tensión) se infiltra en la conducta sexual y la reinterpreta con la finalidad de hallar una salida al estrés.

Continuará...

 

domingo, 22 de diciembre de 2013

Por qué? (I)

Cuando nos preguntamos el porqué de algo, podemos obtener dos tipos de respuesta. Una es sinónimo de «cómo», es decir, una respuesta científica, pragmática a la secuencia de causas y efectos que han generado el evento acerca del cual no estamos cuestionando. La otra tiene que ver con la necesidad de comprender la INTENCIÓN que subyace tras el acontecimiento acerca del que nos estamos cuestionando.

Un chico queda con su novia, pero ella le da plantón. Él se siente herido y se enfada. Decide reclamar una explicación a la penosa situación por la que acaba de pasar (y las inevitables secuelas). Cuando localiza a la chica, le pregunta con insistencia ”¿por qué?".
–...porque perdí el autobús, dice ella.
–...porque salí tarde del trabajo.
–...porque me dolía la cabeza.
–...porque se me fue el santo al cielo y olvidé qué hora era.
Pero él, la sigue presionando. La respuesta obtenida no le satisface. No le interesa la secuencia de acontecimientos que han ocasionado la incomparecencia de la chica. Y sigue insistiendo hasta que obtiene lo que, por decirlo de algún modo, anda buscando:
...porque no quiero verte más.
...

De forma similar, cuando preguntamos sobre el sentido de la vida y el origen del universo (y ese momento llega tarde o temprano), no estamos preguntándonos CÓMO sucedió bajo la perspectiva de la causa-efecto; cómo los elementos y condiciones (atmosféricas, etc.) adecuadas confluyeron para formar la materia, las estrellas, los planetas, etc. Por mucho que toda esa información nos pueda interesar, en el mejor de los casos solo solo obtenemos de ella una satisfacción, vinculada a una utilidad: engrosar un Curriculum Vitae con el que hinchar pecho y hacernos un lugar en la carrera competitiva por la acumulación de datos, de información. Un delirio si se mira con detenimiento, verdad?

No. Lo que queremos saber es qué INTENCIÓN subyace tras el CÓMO. Es por ello que las grandes preguntas del PORQUÉ acerca de la vida y el universo no pueden ser respondidas por mentes estrictamente científicas entendidas como materialistas. Si les preguntamos a ellos, nos responderán con lo que en el fondo no son sino evasivas, al igual que las primeras respuestas de la chica. Respuestas perfectamente válidas, correctas semántica y gramaticalmente, aunque esencialmente insatisfactorias, pues no responden al interrogante planteado: ¿Quién pensó el mundo?

Todos tenemos el profundo anhelo de que alguien nos dé una respuesta al PORQUÉ de nuestra existencia, ¿por qué estamos aquí? Obviamente al hacerlo estamos adentrándonos en terrenos filosóficos. Es como si hubiésemos habitado una vivienda durante 80 años sin haber salido jamás de ella, porque sencillamente ni por asomo nos planteamos que existiese un "afuera". De hecho las ventanas abiertas que la vivienda tenía ofrecían unas imágenes que en realidad eran proyecciones holográficas, siempre amenazantes que lograban disuadirnos de imaginar siquiera la idea de abandonar la vivienda. Imágenes provistas por quien se ha atribuido (vía decreto) la prerrogativa de determinar qué proyecciones se ofrecen desde las ventanas (medios de comunicación) de la vivienda común (sistema socio-político y económico de convivencia).




Jerarquías aparte, lo cierto es que la ciencia ha reemplazado desde el advenimiento del siglo de la razón a la religión en lo concerniente a determinar las fronteras entre lo real y lo imaginario. Pero cuando se trata de considerar grandes cuestiones como la vida y la muerte, todas las ecuaciones científicas acaban por ser modos más o menos complicados y pedantes de decir:"lo ignoramos".
En la actualidad se nos "anima" a dejar de lado cuestiones trascendentes. ¿Por qué estamos aquí? ¿Cuál es el sentido de la vida? Se nos dice que este tipo de preguntas son absurdas y que lo que tenemos que hacer es vivir y basta...Vivir? Pero ¿Cómo se puede experimentar la vida sin comprender las motivaciones que subyacen a su inicio? Sería como hacer callar a un niño de color en Finlandia cuando se pregunte por qué no tiene el mismo color de piel que otros de sus compañeros de clase. Negar la respuesta  es reprimir. Si es obvio que un niño de color tiene ancestros africanos, también es obvio que tenemos ancestros galácticos. No se puede buscar un eslabón 'perdido' ad nauseam...

La represión, no obstante, nunca consigue disuadir al inquisidor. Puede distraer y a lo sumo retrasar el cuestionamiento, pero nunca evitará que la pregunta vuelva a ser formulada. Y cuando lo haga será con mayor vehemencia, rayando quizá, con la violencia, única vía de catarsis posible ante la persistente censura. ¿Por qué insistir en censurar? Basta de "basta".