viernes, 30 de noviembre de 2012

Sobreviviendo a la Hipoxia

De Europa Press: "Según informan las fuerzas de seguridad, en los últimos días varios vehículos aparecieron con una o más ruedas pinchadas en la zona de Coia (Vigo, España), por lo que se estableció un dispositivo especial. Así, sobre las 6.00 horas del miércoles, una de las unidades movilizadas -la cual iba en un vehículo no uniformado- recibió una llamada de la sala operativa informando de un aviso sobre la presencia del sospechoso en la calle Marín. (...) A la altura de la calle Tomás Paredes, la Policía descubrió a un varón que respondía a las características que los vecinos habían dado sobre el autor y el cual permanecía en actitud sospechosa. (...) Lo sometieron a un cacheo por el que le encontraron la navaja con la que supuestamente pinchaba los neumáticos. Tras ser interceptado, los efectivos policiales le preguntaron sobre las motivaciones de los daños, a lo que él contestó diciendo que 'hay poco aire en el mundo y las ruedas tienen mucho'. Así, reconoció que la noche anterior y en otras ocasiones había pinchado neumáticos con el objetivo de liberar al mundo el aire contenido en ellos".

Leer más: http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20121130/54356802376/quim-monzo-eh-que-corra-el-aire.html#ixzz2Dh9qVMPx

Una noticia que encierra más miga de lo que supones respecto a la patente esquizofrenia del sujeto en cuestión (y no voy a ser irónico. No exprimo esta figura literaria en mi blog, salvo en contadas excepciones y éste, debido a la seriedad del tema, no va a ser el caso).

A estas alturas, afirmar que la mente humana se halla escindida en dos partes, una consciente y otra inconsciente, no es ya motivo de mofa. Quien albergue un mínimo de motivación respecto al funcionamiento de su Psique convendrá, si no es que ya se halla inmerso en una intensa búsqueda de soluciones para esa "tiranía oculta en el interior", que la parte inconsciente de la mente revela, mediante filtraciones incontroladas –sueños, chistes y lapsus linguae generalmente– aquello que la mente consciente (dominada por el ego) considera como amenazante para su integridad y trata, consecuente y tenazmente, de mantener reprimido, "alejado de nuestra Consciencia".

Decir que 'hay que liberar el aire de los neumáticos porque al mundo le falta aire, me evoca dramáticamente lo que el Dr. Janov revela en su último libro Life before birth (Vida antes de la vida): "...existe actualmente un muy incrementado cuerpo de evidencias que sugieren que el reparto de oxígeno al feto desde el caudal sanguíneo materno puede estar jugando un papel en nuestras vidas adultas mucho más vasto de lo que hasta el presente se ha concebido". "Diversos estudios que han examinado casos de anoxia/hipoxia fetal, concluyen sistemáticamente en vincular la privación de oxígeno con severas enfermedades emocionales, más adelante en la vida"..."muchos de estos casos se derivan de un sofoco real durante el parto cuando, por diversas razones, no hubo la suficiente provisión de oxígeno para el bebé. Tal como sugiero, los analgésicos y anestesias dadas a la madre durante su embarazo, a menudo en dosis desmesuradas, han demostrado ser la causa del bloqueo de la transferencia de oxígeno al neonato. Incluso las epidurales pueden ocasionar una parálisis aeróbica parcial."..."imposibilitado el feto para acceder al necesario oxígeno, entra en un estado de pánico a medida que se aproxima a la muerte...el mismo pánico que ciertos adultos padecen de tanto en tanto, un estado general de alarma, originado no se sabía (hasta ahora) dónde, que puede manifestarse en la cabina de un avión atestado de pasajeros; en el metro; en un restaurante ruidoso; haciendo la cola interminablemente en cualquier mostrador de un servicio público (ITV, Correos, Tráfico, Hacienda...) y ser notificado, una vez llegado tu turno, de que te falta un documento sin el cual no puedes proseguir con el trámite; en el contexto de un trabajo realizado durante años en una oficina de reducidas dimensiones, sin posibilidad de ascenso..."
"Desafortunadamente muchos colegas psiquiatras abordan esta patología con un régimen supresor de emociones mediante píldoras, sin comprender que sus pacientes están experimentando efectos residuales de hipoxia...En la mayoría de los casos lo que se desencadena es el sentimiento de hallarse atrapado, un sentimiento evocador de un confinamiento e impotencias padecidas en el canal uterino."

"Una cuestión importante es ¿Por qué se observan tantos casos de esquizofrenia en personas que sufren de hipoxia?...El feto, ante el peligro de morir por falta de oxígeno, carece de los recursos para combatir el trauma que está atravesando. La carencia del oxígeno suficiente es un terrible estresante que deja al bebé sin los suficientes recursos para hacer frente a las dificultades futuras que hallará en la vida adulta. Las infecciones respiratorias, y sobretodo en sus fases más agudas, se desencadenan como consecuencia de la incapacidad para hacer frente a un inconveniente, percibido como insalvable por el adulto.




Un reciente y muy interesante artículo (sobretodo para los todavía darwinistas convencidos), publicado por J.R.Minkel en Scientific American, se cita el trabajo de investigadores como Dolores Malaspina, Directora de la división genética de neurobiología clínica del Instituto psiquiátrico de Nueva York. Malaspina postula que «el potencial de esquizofrenia, contrariamente a lo que hasta ahora se pensaba, comienza a manifestarse ya durante la misma etapa del desarrollo cerebral en el útero materno. El ratio de delirante desorden y percepción distorsionada de la realidad se incrementa cuando la madre padeció gripe, estuvo desnutrida durante el embarazo y sufrió un parto con complicaciones.» "..la descendencia superviviente de madres que padecieron cercanamente el drama de conflictos bélicos, tuvieron problemas al enfrentar obstáculos percibidos como insalvables." continua Malaspina: « el estrés experimentado durante los tres primeros meses de gestación, causado por una vivir en una zona en guerra incrementa exponencialmente los efectos perniciosos en el desarrollo normal del feto...en particular, los adeptos a la genética quizá puedan comenzar a hacer concesiones a sus colegas epidemiólogos, los cuales, a lo largo de la última década, han amasado un engrasado y provocador conjunto de estudios que implican, como factores de alto riesgo, el hecho de nacer en un núcleo urbano, así como ostentar el desarraigado estatus de emigrante. La placenta no es, pues, una barrera impermeable al entorno que padece una madre gestante y no protege al feto del estrés hormonal de ella."

"Aunque la esquizofrenia haya sido etiquetada hasta ahora como una condición genética (tesis que ha dado pie y servido de excusa a multitud de intentos eugenistas por perfeccionar la raza), sulta ya más verosímil atribuir su origen a una experiencia de interconexión entre la madre y el feto."

Sin duda que la historia generacional de cada núcleo familiar está íntimamente ligada a entorno histórico y geográfico, y sembrada de miedos ante lo insuperable. Miedos que se van transmitiendo inconscientemente de generación en generación...El origen último: la falta de oxígeno durante la gestación y/o el mismo proceso del parto."...Obviamente que este argumento entronca con el tema de la responsabilidad de todos para crear un mundo donde las madres puedan gestar a sus hijos (nosotros!) en condiciones de paz y armonía. ¿Culpa o responsabilidad? Todo depende de la óptica con la que observes los acontecimientos y tu potencial para intervenir legando tu impronta de Consciencia respecto al origen de esta excursión experiencial que estamos dando, desde nuestra perspectiva multidimensional, por concluida.

"Quien mira hacia afuera sueña, quien mira hacia adentro despierta" (Carl Gustav Jung)


"Quien tenga oídos para oir que oiga" ( Mt. 13:9)

Imagen: M. Kulyk Photo Researchers, Inc.





jueves, 29 de noviembre de 2012

Corazón con razón

Quienes decidimos experimentar el multifacético escenario de polaridades que es el teatro de la vida, desde la engañosamente denominada sociedad occidental desarrollada, atravesamos ahora un estado de más o menos asumida estupefacción ante la progresiva revelación (Apocalipsis) de la verdad oculta tras el velo de la mentira.

"se puede mantener engañados a unos pocos mucho tiempo. Se puede engañar a muchos poco tiempo, pero no se puede mantener engañado a todo el mundo todo el tiempo" (Abraham Lincoln)

Con el advenimiento inevitable, para bien y para mal (?) de la difusión informativa a nivel global hace 50 años, la represión y la censura operada en el inconsciente de la humanidad ha alcanzado el esperado grado de insostenibilidad, ya vaticinado por una multitud de culturas indígenas a lo largo de la historia. Felizmente todo el castillo de frágiles naipes se viene abajo y esos cuatro jinetes apocalípticos (política, ciencia, religión y economía) antes bien maquillados tras sus máscaras de correción, campan, desbocados ahora sus caballos, mostrando sus afeados rostros. Es el fin del tiempo en tal que concepto lineal. El fin de la creencia en un antes y un después. Es el ocaso de los dioses, único contexto posible frente al glorioso despertar a la divinidad interna, esa llama inextinguible que constituye nuestra Real naturaleza y que anima nuestra experienci en 'este' mundo. La oscuridad se aferra a razones para temer la luz. Pero la luz no odia a la oscuridad, y no lo hace porque no la concibe como un contrincante. La oscuridad pretende ser. La luz simplemente es...

Oleadas sucesivas de generaciones han dado forma y manifestado un despertar progresivo a la ya incontenible apertura del diafragma de esta cámara pineal que es la visión tras la percepción ilusoria. Un despertar que nos conduce al escenario final donde todos los demonios, carceleros y a la ves cautivos en la oscuridad, salen a la palestra, desprovistos de sus másacaras, revelados por el derrumbe del telón tras el que se ocultaban.

La crisis externa no es sino un reflejo de la incontenible catarsis interna, la tuya particular, la mía y la de todo ser dotado de un cerebro pensante, provisto de esa corteza nueva (Neocortex), característica del Homo Sapiens, cuya precipitada implantación, hace 50 mil años, e intentos de asimilación tantos quebraderos de cabeza nos ha ocasionado. Y eso que solo hemos podido disponer de un 10% de las sinapsis neuronales.

"Hay evidencias que sugieren la existencia de una red, más vasta que la conocida, de dendritos (las partes de las células cerebrales humanas que reciben y transmiten información entre las células), que revelaría un potencial de interconectividad en el sistema nervioso, algo que, de revelarse cierto, posiblemente conduciría a una experiencia vital más consciente" (Arthur Janov. Life before birth. NTI Uptstream, 2012).

¿Estamos en la antesala del "Homo Consciens"? ¿Estamos siendo testigos de algo glorioso?

Sabemos que frente a cualquier situación que amenace cualquier statuquo imperante, el cerebro pensante, ese pretendido y orgullosamente autosuficiente sistema paternalista (protector/controlador/censor...), atraviesa diferentes fases, ya sabemos...

1. negación; 2. negociación; 3. catarsis (cólera, ira, rabia, depresión, ...enfin todo el abanico de expresiones que el volcán emocional contenido ofrece) y finalmente...4. aceptación.

Cada uno de nosotros se encuentra ahora mismo transitando por alguna de estas fases, según la permeabilidad que su consciencia permita, si bien se puede afirmar sin temor a equivocarse que, a nivel colectivo, la primera de ellas ha sido a estas alturas ampliamente rebasada. La segunda es aquella en la que el sistema quema sus últimos cartuchos, tratando por todos los medios de evitar lo inevitable. Lo hace sacándole punta al intelecto, ponderando, analizando, desmenuzando las razones, sopesando pros y contras, juzgando y condenando, en la denodada -aunque vana- creencia que su capacidad de raciocinio va a dar con la solución o al menos va a disimular la incomprensible debacle de sus cimientos. Caminando de puntillas frente al majestuoso Tsunami emocional. Cada vez son menos los que se aferran, cual clavo ardiendo, a esta fase. Es cuestión de tiempo que el hemisferio izquierdo acabe, –exhausto ya de desplegar estrategias, defenderse, de luchar, de combatir– por dejarse bañar por los evocadores perfumes del cerebro límbico, el cerebro parasimpático, el hemisferio que gobierna la intuición y la creatividad, el reino de las emociones, esas sanitarias explosiones de incomprensión necesarias para que la aceptación de una nueva etapa en el proceso evolutivo pueda tener lugar. Dale tregua a tu razón y atiende a las razones de tu corazón. Corazón con razón...

¿Nunca te has preguntado...

Ante la proximidad de unas fechas (21,22 y 23 de diciembre) destinadas especialmente a marcar el inicio del último tramo de la fase defensiva, quisiera rememorar el ya próximo 32º aniversario del asesinato de John Lennon.

Durante los últimos 5 años de la década de los 70, John Lennon, compositor de canciones tan revolucionarias –como incómodas para el paternalista establishment occidental– como "Imagine" y "Give peace a chance'', y tras su decisión de desintegrar The Beatles en 1970, había intensificado junto con su esposa Yoko Ono, su decidido activismo por la paz. En Diciembre de 1980, era abatido por cuatro balazos en la misma entrada de su residencia neoyorquina.

Los hechos son conocidos. Mark David Champan, ex guardia de seguridad en Hawaii, realizó cinco disparos contra John Winston Lennon con un revólver calibre 38 frente al edificio Dakota el 8 de diciembre de 1980. (La boigrafía de Chapman, extensamente expuesta en Wikipedia, no tiene desperdicio.)

Cuatro de los balazos alcanzaron a Lennon, quien se hallaba junto a su esposa, Yoko Ono, y otras personas. El día previo al asesinato, Chapman abordó en la calle al cantautor James Taylor. Según Taylor, "el hombre me puso contra la pared y estaba humedecido por un sudor maníaco, decía cosas raras sobre lo que iba a hacer y sus cosas sobre cómo John iba a estar interesado, y que iba a ponerse en contacto con Lennon".

En una entrevista de 1992 en la Prisión de Attica, Chapman le relató a la periodista Barbara Walters algunos detalles del homicidio. "Escuché esta voz _no una voz audible, sino inaudible_ que me decía una y otra vez: 'Hazlo, hazlo, hazlo''', dijo. El homicida repitió que su motivación fue conseguir notoriedad inmediata, pero que luego se dio cuenta de que había tomado una decisión terrible. Larry King entrevistó ese mismo año a Chapman. Una entrevista que no tiene pérdida:

Mark David Chapman confesaba a la BBC que no había sentido emoción alguna, ni rabia, ni recordaba por qué lo había hecho. Sí dijo que hubo ocasiones durante el día de autos en que llegó a plantearse su decisión, argumentando que escuchaba dos voces, una que le empujaba a irse y otra que le empujaba a cometer esa atrocidad. Se argumentó inmediatamente (sin duda en un intento de impedir cualquier investigación más profunda) que el motivo de Chapman era su necesidad obsesiva de reclamar atención. Arthur O'Connor, el detective que más tiempo que nadie pasó en la comisaría con Chapman inmediatamente después del asesinato lo vió de otro modo:

"Es definitivamente ilógico afirmar que Mark cometió el asesinato para hacerse famoso. Desde el primer momento rechazó hablar con la prensa. Es posible que Mark hubiese sido utilizado por alguien. Estuve con él la noche posterior al asesinato. Le estudié intensamente. Daba la espeluznante sensación de haber sido 'programado'."

domingo, 25 de noviembre de 2012

Nacid@ libre

Si tienes hijos o si todavía guardas una perspectiva inocente de tu infancia, no dejes pasar la oportunidad de (volver a?) ver esta maravillosa película. La vida siempre sigue. No importa cuan duras aparenten ser las circunstancias. Llora y ríe a partes iguales con esta película que nos reconcilia con nuestra real y eterna esencia. Todos somos Elsa y Todos viajamos a bordo de esta maravillosa nave, nuestro planeta, transportados alrededor del Sol a una velocidad de 107.000 Km/h y a su vez orbitando alrededor del Sol central de nuestra Vía Láctea ¿no es acaso un fascinante viaje, digno de ser disfrutado, ahora ya, en armonía? Paz para todos los hombres y mujeres de buena voluntad.

Guárdate tu ira

Cuando el asunto de la independencia catalana está en portada incluso de la prensa nacional sueca, podemos afirmar sin temor a patinar que el fantasma de las dos Españas es más actual que nunca. La llamada transición española se antoja un papel mojado, una farsa. Sin duda que existen fuerzas oscuras interesadas en mantener tensa la cuerda de los opuestos justo cuando todos los relojes cósmicos apuntan al final de un ciclo de encarnizados enfrentamientos.


Divide et vinces ("Divide y vencerás") Julio Cesar.

"el único medio seguro de dominar a una ciudad [Estado] acostumbrada a vivir libre es socavarla" (El Príncipe. Nicolás de Maquiavelo. Pags. 24 y 25).


La paz es responsabilidad de todos. Tuya y mía. No solo de los políticos, sino de cada uno de nosotros, sus representados, desde nuestras particulares esferas de dominio. Tienes el poder para hacer de hoy un día más feliz para ti y consecuentemente para todos los que te rodean, tus próx(j)imos...

Calmar los ánimos exaltados a nivel colectivo solo es posible desde una actitud confraternizadora de los individuos. Y dicha actitud solo puede manifestarse desde la paz interior de cada individuo, como consecuencia obviamente de la consciente asunción de la libertad como naturaleza intrínseca de la condición humana. ¿Utópico? No tanto. Veamos...para sabernos y sentirnos libres tal y como reza, en su preámbulo, la Declaración Univsal de los Derechos Humanos...

"Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana"

...y por ello exentos de cualquier necesidad de batallar (de ostentar permanentemente la razón, de percibir como amenazante la razón del otro...) es condición sine qua non considerar y no temer la posibilidad de que la fuente de todo conflicto entre los humanos radique en el mismo estandarte que ha abanderado a la civilización occidental hasta el presente, hasta el cul de sac en que se halla: la misma razón.

"A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas"

(Montesquieu)

"Si Ud. habla todo el tiempo, yo no tengo más remedio que callar"

(Jean Racine)

"La lluvia es al fuego, lo que la piedad es para la cólera"

(Arthur Schopehauer)

"Francamente, es preciso encolerizarse de vez en cuando para que todo siga marchando bien"

(Friedrich Nietzshe)

 

"Cuando estés irritado, cuenta hasta diez; cuando estés MUY irritado, suelta tacos…"

(Mark Twain)

 

"Sé astuto para frenar tu cólera cuando sabes que se volvería contra ti y valiente cuando llegue el momento preciso de desencadenarla"

(Gengis Kan)

 

pero hazlo en privado, pues…

 

"Si la cólera te arrastra, atente a las consecuencias"

(Confucio)


El mensaje pacificador e integrador, y aceptado por todas (?) las fuerzas políticas españolas, allá por los albores de las primeras elecciones democráticas habidas en España tras 40 años de dictadura franquista, no solo no ha perdido vigencia sino que tiene y reclama una relevancia mayor, si cabe, en el contexto actual. Un grito al cielo pide el fin de cualquier hostilidad, ya sea desde la palabra, la acción o la omisión. No más niños abandonados por padres abandonados por abuelos abandonados por bisabuelos abandonados, por...

"Dicen los viejos que en este país hubo una guerra, y hay dos Españas que guardan aún, el rencor de viejas deudas. Dicen los viejos que este país necesita palo largo y mano dura para evitar lo peor.
Pero yo sólo he visto gente que sufre y calla, dolor y miedo...Gente que sólo desea su pan, su hembra y la fiesta en paz. Libertad, sin ira. Guárdate tu miedo y tu ira porque hay libertad, sin ira libertad y si no la hay sin duda la habrá.


Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana. Y no es posible que así pueda haber gobierno que gobierne nada. Dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta, que todos aquí llevamos la violencia a flor de piel. Pero yo sólo he visto gente muy obediente hasta en la cama. Gente que tan sólo pide vivir su vida, sin más mentiras y en paz."


 

No fue culpa tuya



"No se puede acceder al inconsciente sin sentir dolor"
(Carl Gustav Jung)


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Axis Mundi (I)

La Tierra atravesó con toda seguridad un evento catastrófico al final de la última era glacial, hace alrededir de 12500 años. Desde todos los rincones del planeta se cuenta la misma historia. Los cielos cayeron. La tierra se retorció y rasgó por los terremotos. Y finalmente una gigantesca ola de agua engulló el globo pr completo. Giorgio de Santillana y Hertha von Dechend compendiaron y relataron en su obra "Hamlet's Mill" (el Molino de Hamlet) un número increible de diferentes leyendas ancestrales procedentes de muy diversos rincones del mundo. Y concluyeron que todas ellas tenían una raíz común.

"En efecto, Santillana ofrece un tapiz muy rico de leyendas esquimales, islandesas, noruegas, hopis, finlandesas, hawaianas, japonesas, chinas, hindús, persas, romanas, griegas, védicas y del antiguo Egipto y docenas de otros países, y se pregunta: ¿Cómo pudieron darse tantas y extrañas similitudes en los relatos de culturas tan apartadas unas de otras, a menos que dichos "mitos" tengan un origen común? Él –y nosotros también– se inclina a creer que dicho origen radica en conocimientos astronómicos." (Colin Wilson, El mensaje oculto de la Esfinge, 1997)
"Era una creencia incuestionada en las naciones nórdicas que llegaría un tiempo en el que toda la creación visible, los dioses del Valhalla y Niffleheim, los habitantes de Jotunheim, Alfheim y Midgard junto con sus habitaciones serían destruidos. La misma Tierra se aterrorizará y comenzará a temblar. El mar abandonará su cuenca, los cielos se harán pedazos y el hombre perecerá en grandes cantidades. Todo el universo arderá en llamas. El Sol se oscurecerá, la Tierra se hundirá en el océano, las estrellas caerán del cielo, y el tiempo ya no será. Después de esto, Alfadur (El Todopoderoso) hará que un nuevo cielo y una nueva Tierra resurjan de los mares. La nueva Tierra dará abundantes frutos sin necesidad de que sean cultivados o cuidados. La maldad y la miseria ya no serán conocidas y los hombres y mujeres vivirán felices juntos." (Thomas Bulfinch, 1855)
Si bien no hay que tomarse esas profecías literalmente, es probable que nos estén relatando, poética y simbólicamente, la historia de aconteceres futuros...

Revisemos un poco nuestros conocimientos básicos de astronomía: Imaginemos que tenemos una peonza que está girando sobre su propio eje en el sentido de las manecillas del reloj a una gran velocidad. Al principio se mantiene totalmente erguida, como consecuencia de su fuerza centrífuga, pero poco a poco su eje empieza a bascular y a trazar círculos en la dirección opuesta -antihoraria- a medida que su velocidad de rotación se va ralentizando. Ahora imagina que la Tierra es esa peonza.. Imagina que puedes ver el eje del planeta como si de una barra sólida se tratara, atravesando los polos norte y sur. Durante el lapso (ciclo) de 25.920 años el eje de la Terra dibuja un lento hermoso círculo en la dirección opuesta a la rotación normal sobre su eje. Algunas culturas antiguas compararon el eje de la Tierra con una larga cuchara en un bol lleno de una espesa sopa. La estela o rastro circular que provoca la cuchara al bambolearse equivaldría en este símil a la lenta senda circular del eje de la Tierra (esta metáfora solo funciona si imaginas a la cuchara "anclada", en su extremo inferior, al fondo del bol).

En la astrología occidental, este ciclo maestro de 25.920 años está dividido en doce eras zodiacales, de 2160 años cada una, para redondear. El nombre técnico para este ciclo oscilante es el de "precesión de los equinoccios" (precesión=movimiento). ¿Me sigues aún? Regresemos al molino de Hamlet. Esta historia es uno de los muchos mitos antiguos que describen como el ciclo del llamado Axis Mundi, el eje de la Tierra, es interrumpido en su sendero orbital. Verás, el eje de la Tierra es a menudo descrito, metafóricamente, como el eje de un molino para moler maíz.

Tienes un mástil horizontal, encastrado en un extremo en un eje central vertical de madera que a su vez está anclado en el centro de una gran pesada y cilíndrica piedra. Al otro extremo el mástil encaja en una piedra circular. Por medio de tracción animal, generalmente, esta piedra gira dentro del surco ad hoc, moliendo el grano allí puesto. La vida del eje central no es infinita puesto que el constante roce con el hueco central sobre el que pivota produce su fatal desgaste. De acuerdo con Santillana y Von Dechend el eje del molino representa el eje polar del planeta y la rotura del eje representa la precesión de los equinoccios. Cada era zodiacal termina con un evento geológico catastrófico. En este contexto debemos entender la Tragedia de Hamlet, adaptada por Shakespeare.

De acuerdo con Santillana, estas antiguas leyendas de todo el mundo describen las condiciones de decadencia que atraviesa el planeta –guerras, hambrunas, enfermedades y corrupción, por no hablar de los cambios propiamente geológicos– si bien siempre concluyen anunciando una maravillosa Era Dorada. Como en un sueño lúcido, esta decadencia nos estarían mostrando, como en un espejo, el reflejo de quienes somos, y lo profundamente 'dormidos' que hemos estado respecto de nuestra auténtica naturaleza. Se trataría de leyendas que nos inspiren a reencauzar el rumbo de nuestras vidas. Sería ridículo considerar que tales leyendas hayan estado siempre ahí simplemente para profetizar la fecha en la que 'se termine el mundo', o vayamos a desaparecer...para vaticinar que nada podemos hacer para impedirlo. Todos los mitos recopilados por Santillana, indican que las cosas, a medida que se aproxima a conclusión del Gran Ciclo, van cada vez a ir empeorando hasta que se produzcan grandes cambios –como los que estamos presenciando actualmente–. Algunos mitos hablan de un colofón con inundaciones. Otros, como los hindues, terminan con un incendio.

Las escrituras hindúes predicen: "Cuando el Sol, la Luna, Tishya y el planeta Júpiter estuvieren juntos en la misma morada, volverá la era de Kryta (o Satya). "Satya Yuga/Yoga (la Era de Acuario, la Edad de la Luz) Tishya, dicen los eruditos orientalistas, es una estrella de la constelación de Cáncer y con "misma morada" se refiere a la misma casa/Era zodiacal. Lo interesante es que Budha, antes de su propio nombre Siddhartha Gautama, usaba el nombre de Tishya..."

Los eruditos de hoy creen que este misterioso cuerpo astronómico, citado por las escrituras milenarias, es probablemente un cometa. El Avatar del 3er. milenio, Kalki (o Budha Maitreya) también es representado con una espada en puño que simula la cola de un cometa. Recordemos que el planeta Nibiru/Marduk (el 10º planeta del sistema solar según la cosmogonía sumeria, la más antigua de las registradas) tiene características semejantes a las de un cometa, incluso una órbita retrógrada (sentido horario). Quien llamó "Raja-Sol" al misterioso Tishya fue Mahatma Morya, perteneciente a la Grande Hermandad Blanca del Oriente, aportando indicaciones muy curiosas sobre el planeta Nibiru/Marduk y coincidentes con aquellas inscritas en las tablillas cuneiformes de arcilla halladas en Níniveh, Mesopotamia, por el descubridor de la biblioteca de Assurbanipal, Sir Austen Henry Layard.

Carta de Mahatma Morya (1882): "Existe un astro-rey (Raja-Sol) exactamente atrás de Júpiter que ninguna mirada mortal vió durante este siglo. Si pudiera ser avistado desde un telescopio con la capacidad de multiplicar su diámetro por diez mil veces, él aparecería aún como un punto minúsculo proyectado en la sombra por el resplandor de cualquier planeta. Sin embargo, este mundo es millares de veces mayor que Júpiter. La violenta perturbación que influye en su atmósfera y mismo las manchas rojas que tanto han intrigado la ciencia últimamente son debidas al movimiento y a la influencia del Raja-Sol. A pesar de que su posición actual en el espacio vuélvelo totalmente imperceptible a nuestros ojos, las substancias metálicas de que está compuesto en la mayor parte están en continua expansión y transfórmanse gradualmente en flúidos gaseiformes." (Mahatma Letters - Londres - 1926)

extracto de David Wilcock en "The Source Field Investigations" y www.jornalinfinito.com.br

Sea como fuere, la gran cuestión es ¿Que rol jugamos nosotros, los humanos en conjunto y cada uno de modo individual?.
La Tierra...nuestro hogar...El escenario, reconocidamente holográfico, de esta gran obra en la que hemos interpretado un sinfin de papeles. Ella tiene digamos que aproximadamente 5.000 millones de años. ¿Qué daño podemos causarles nosotros, que llevamos apenas 500.000 años habitándola en tal que Homo Sapiens? ¿Qué estragos irreparables podemos causarle nosotros, que hace escasos 50.000 años empezamos, en tal que Cro-Magnones, a dibujar en las paredes de las cavernas o a apacentar el ganado, gracias a que Ella, en connivencia seguramente con algún evento cósmico escrito en los destinos/órbitas de algún cuerpo celeste, nos liberó de los grandes mamíferos/depredadores (y quizá a los grandes saurios) que hasta entonces constituían una amenaza permanente para nuestra expansión?...Nosotros que hace solo 5.000 años que reaparecimos milagrosamente como Ave Fénix, tras un DiluvIo Universal que había anegado a todo el planeta? 5000 años hace que empezamos a registrar los anales de la historia en sellos y tablillas de arcilla, descubiertas en Nínive, metrópolis de la antigua Babilonia ¿qué mal podemos causarle a la Tierra nosotros renacidos hace tan solo 500 años, tras la oscuridad medieval, a una perspectiva humanista de la mano de una generación de pensadores, científicos y artistas nunca antes aglutinada de tal modo, donde la presencia del hombre y su proporción respecto al mundo adquirió una nueva perspectiva? ¿qué mal podemos hacerle nosotros a la Tierra, nosotros que hace escasos 50 años descubrimos con asombro (y desde entonces no paramos de cuestionarnos), la visita y presencia de inteligencias de otros mundos, probablemente otras dimensiones? 50 años hace que accedimos a la incipiente comprensión acerca de la relatividad del Tiempo...50 años, sí, que redescubrimos el uso de la energía nuclear y la capacidad para utilizarla como arma arrojadiza. 5 escasos años hace que una crisis de proporciones globales está poniendo patas arriba todos los postulados, creencias y principios sobre los que se asentaba nuestra petulante ignorancia respecto del papel que jugamos en el contexto biodiversitario que nos alberga.

La Tierra...nuestro planeta, una madre que no sufre por las supuestas afrentas de sus hijos, por muy tóxicos que sean los vertidos que estemos arrojando –y por ello nos culpemos– a su/NUESTRO ecosistema (es decir a todos los seres que lo habitan en armonía). Una madre que atraviesa un proceso regenerativo en el que todos estamos involucrados como partes indisociables de ella misma...Una madre que no reclama que curemos las heridas que creemos estar ocasionándole, sino que siente dolor por ver a sus hijos crucificados, aniquilándose entre ellos, amnésicamente desconectados de la fraternidad que constituyen.

Llevamos decenas de miles de vidas habitando el planeta de un modo consciente, desde aquél instante en que la cadena evolutiva darwiniana fuese intervenida inteligentemente. Cincuenta mil años iberándonos del miedo, inoculado en nuestras células, a la amenaza de las circunstancias, la amenaza de nuestro entorno, tratando de sobrevivir...La Tierra nos anuncia ahora el final de un ciclo en nuestra epopeya como exploradores de este mundo. Un mundo que ya se ha vestido de gala para hospedarnos en un contexto de amor. Estamos siendo paridos, de nuevo. Una nueva humanidad. Un mejorado ADN. Se cierra una Era y otra, dorada y libre de sombras se inicia. Esta crisis bendita, reflejo del Tsunami de emociones hasta ahora contenidas que están aflorando, individual y globalmente es prueba inequívoca de que estamos al final del necesario túnel que anunciaron todas las míticas profecías de nuestros ancestros.
Una vez fuera del túnel, muertos y vivos indistintamente nos abrazaremos y respiraremos profundamente, conscientes de nuestra intrínseca libertad...ni siquiera necesitaremos tomar perspectiva...ella nos tomará a nosotros, es decir, a quienes hayan osado concebirla en sus corazones...¿Por qué no rescatar la fe y tomar esa perspectiva ya y facilitar con ello el último tramo de este Gran Parto?
Porque de eso se trata...todo responde a un gran plan trazado desde las 'alturas'. Un plan que precisa, no obstante, de tu confianza para arraigarse en ti. ES la gran paradoja (me fascinan las paradojas): todo está hecho pero depende de tu intervención consciente en dicho plan.  Escucha tu corazón...

martes, 13 de noviembre de 2012

A propósito de los niños

Aunque publicado originalmente en 1923, este texto es más actual que nunca.

Y una mujer que sostenía un bebé contra su pecho dijo,


Háblanos de los Hijos.Y el contestó:

Vuestros hijos no son vuestros hijos. Ellos son los hijos y las hijas de la Vida que trata de autorealizarse. Vienen a través de vosotros pero no de vosotros.Y aunque ellos estén con vosotros, no os pertenecen. Podéis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos. Porque ellos tienen sus propios pensamientos. Podéis dar habitáculo a sus cuerpos pero no a sus almas, pues sus almas habitan en la casa del mañana, la cual no podéis visitar, ni tan siquiera en vuestros sueños. Podéis anhelar ser como ellos, pero no pretendáis hacerles como vosotros, porque la vida no marcha hacia atrás ni se entretiene en el ayer. Vosotros sois los arcos con los que vuestros hijos, como flechas vivientes son proyectados hacia adelante. El arquero ve la diana en el camino del infinito, y te flexiona con su poder para que sus flechas pueden ir rápidas y lejos. Acepta ser el arco, y que tu tensión, en manos del sabio arquero, tenga como meta la felicidad. Porque igual que Él ama a la flecha que vuela, también ama al arco que es estable.

El profeta (extracto)(K. Gibran)

Arco y flecha. Distintos roles para el mismo actor, vida tras vida, encarnación tras encarnación, danzando en la noria de la causa y el efecto...No sabemos a dónde vamos. Ni tú ni yo. Desconocemos el modo en el que el mañana se revelará. Pero lo que si sentimos es que estamos cansados y cansadas de esta historia interminable y repetitiva...las cosas van a tener ineludiblemente que hacerse de otro modo, desde otra intención.

No es el qué, sino el cómo.Bendita esta crisis si finalmente nos pone a todos de acuerdo en algo: queremos bajarnos de la noria de la espiral de acción/re-acción. Del toma y daca. Del "¿tú esto? Pues yo más"...Y la clave está en el Corazón.Una vez superada la fase de la negación frente al patente y apabullante Tsunami hay dos alternativas: Tratar denodadamente de combatirlo (juzgar y condenar a los culpables) tirando la piedra –escondiendo por supuesto la mano– o aceptarlo y...sentirlo. La primera –y prepotente– opción, que habita en el hemisferio izquierdo, el de la lógica, la razón y el intelecto, ha demostrado sobradamente perpetuar el escenario de enfrentamiento, la batalla, en definitiva el sufrimiento. Es, por paradójico que le suene a tu ego, la opción de la cobardía. La segunda opción, la verdaderamente valiente, trae la paz.¿Para qué tanto orgullo? ¿Para qué seguir encubriendo la realidad del dolor? ¿Por qué continuar conteniendo las lágrimas si precísamente para liberarlas las tenemos? ¿De qué tienes miedo? ¿ A que te juzguen? ¿Al fracaso? ¿A la muerte? ¿A la incertidumbre? ¿Al dolor? ¿A la responsabilidad? Nadie se ha muerto por sentir dolor. Sí están , por contra, los cementerios llenos de resentidos. Deja de alimentar el resentimiento. Libéralo. Míralo, abrázalo, por el amor de Dios, SIÉNTELO...con todos los decibelios que necesites, con todas las palabras malsonantes que precises, con todas las lágrimas y mocos con los que puedas lubricarte...libera la rabia que acumulas desde mucho antes de esta crisis y que te lleva devorando cada célula. Y por liberación no quiero decir negación o sublimación, sino reconocimiento. Sí. Todo eso tan oscuro que llevas reprimiendo sucedió. Sácalo a la luz y entrégaselo al Espíritu Santo para que lo volatilice. No estás solo/a. Ahora es el momento y el lugar. Aquí y ahora. Hazlo antes de que la rabia se transmute en cólera y te consuma o en ira y destruya lo que más amas. Hazlo para que puedas ver el Paraíso que ya se está desplegando. Abre tus ojos. Recupera tu visión. Todo está bien. Son tus gafas oscuras (estrategias defensivas inconscientes) –las mismas que todos compramos al idolatrado Ego Colectivo– las que nos han impedido ver el Cielo en la Tierra, las que nos inducen a obcecarmos en dar crédito a lo que an solo es una percepción de la realidad. Una percepción distorsionada. Liberar la intuición implica mirar de frente, a los ojos, al tirano que te gobierna desde tu mente. Y éste no está fuera asistiendo a una cumbre por la paz rodeado de siete guardaespaldas, sino dentro de ti. Por mucho que los gobernantes de esta ilusión holográfica estén ahora en tu punto de mira, al final se trata de ti, tan solo de ti. Tu decides...¿te da miedo asumir la responsabilidad de recobrar la perspectiva? Yo también atravesé la fase de la negación, pero me estoy quitando las gafas y, la verdad, no es tan fiero el monstruo como lo pintan...De hecho lo observo como el atajo de niños abandonados y asustados que son, tratando de protegerse haciéndose piña. Tiranos? Sin duda. Sí, claro, son unos malcriados, unos consentidos, como dices...pero reflexiona por un segundo...has dicho "mal-criados"...¿No se te a ocurrido ensar que ellos también son víctimas? Sí, lo tienen todo, materialmente hablando claro está, pero no tienen con quien compartirlo...controlan las finanzas y el flujo demográfico, deciden sobre quien ha de vivir y quien debe morir, pero están solos. Siempre lo han estado, desde pequeños...porque también fueron niños, como tu y yo. Todos fuimos mal-criados. De eso se trata. A unos les dieron en exceso lo que mo necesitaban. Otros, la mayoría, ni eso. Dos facciones, capitalistas y proletarios, dos modos de huir de la misma realidad, el abandono.

Observa sus actitudes con tolerancia (sí ya sé que cuesta desde la óptica oscura que otorgan las gafas del resentimiento) y podrás ser indulgente con lo que finalmente no son sino pataletas de niños desatendidos...

El amor lo conquista todo. Con él, contribuirás a esfumar su misantropía, su misoginia, en definitiva su desconexión con su hemisferio derecho...y, de paso, estarás sanando tu rabia, que clama al cielo y pide ser evacuada. Los orientales llevan, con sus artes marciales, trabajándose eso desde hace milenios.

Todo lo que quieren los niños es ser escuchados, considerados, tenidos en cuenta...Y el primero de todos en la lista eres tú, es decir, el tuyo propio, tu niño interno. Mira adentro y escucha...no sabes cómo?...empieza por tomarte en silencio el pulso y maravíllate del prodigio de tu infatigable músculo primordial. No, no es el cerebro. Es tu corazón.

Hoy te he vuelto a regalar mi tiempo con todo mi corazón igual que otros hicieron conmigo. Quizá decidas agradecértelo y aprovechar la oportunidad para despertar un poco más...Y recuerda que si no te gusta lo que ves, oyes o lees aquí o en cualquier lugar, no juzgues ni condenes al mensajero (estarías demostrando tomártelo personalmente, prueba inequívoca de que algo, oculto en tu inconsciente, permanece herido y pide ser rescatado).

Este quizá no sea el video que esperabas ver ahora...la vida te da sorpresas.


 

 

 

domingo, 11 de noviembre de 2012

Vida antes de la vida (1.1)

Durante la gestación y los primeros críticos meses (lactancia) de la vida de un bebé, la madre descarga en su criatura un inmenso caudal de su propia neuroquímica. Su estado general produce inequívocas alteraciones por vía hormonal que afectarán al bebé, quizá durante el resto de su vida. Si durante el embarazo la madre gestante está, por ejemplo, deprimida, las hormonas cambian. Si la madre está ansiosa, las hormonas cambian. Hoy sabemos que el feto alimenta y acumula ya, expectativas respecto de la vida extrauterina. Expectativas basadas en el impacto hormonal recibido durante la gestación. Si lo inoculado por medio de la transferencia hormonal es serenidad, aceptación, alegría, paz, equilibrio, todo eso será lo que espere hallar el bebé tras nacer. Si lo experimentado es, por el contrario, estrés y desasosiego, entonces ansiedad es lo que esperará econtrar tras el nacimiento. La fisiología y neurología completa del feto se adapta a los estados de la madre. Dentro del útero, el bebé reacciona frente a lo que no es sino el más importante de los entornos que experimentará durante su vida. Esa es la razón por la que un vínculo afectivo amoroso entre la madre y su bebé es de tan crucialmente importante.

El amor entre un progenitor y su bebé toma sin duda muchas y diferentes formas, pero, esencialmente, sin duda radica en la satisfacción de las necesidades del bebé. Y entre dichas necesidades se encuentra la adecuada provisión de oxígeno y nutrientes durante el periodo de gestación. La falta de amor hacia el feto le privará, como explicaré, de los nutrientes esenciales para su adecuado desarrollo. Esta privación adoptará muchos patrones y cambios a medida que la criatura se desarrolle. Sn embargo y en todos los casos, se convertirá en la base sobre la que construirá su personalidad.

A menos que creamos que la vida intrauterina no tiene ninguna relevancia en nuestras futuras vidas (lo cual esquivale a desestimar la considerable cantidad de evidencias acumuladas durante la primera década del siglo XXI), no debemos ignorar este periodo de la vida. El niño tendrá necesidades emocionales tras el nacimiento, que posteriormente tomarán forma de necesidades intelectuales. Toda necesidad tiene un calendario, un lapso de tiempo dentro del cual se manifiesta y precisa ser satisfecha. Esta es una ley biológica básica. Significa que cualquier intento de satisfacer necesidades fuera del marco de esa ventana carecerá totalmente de efectividad y dejará al niño sumido en su carencia. Y por mucho que ese niño, convertido quizá ya en un adulto, trate -que lo hará- de satisfacer a lo largo de toda una vida esa concreta necesidad, no estará sino concediéndose una compensación más simbólica que real, puesto que la ventana crítica mencionada habrá pasado. Aquí debo hacer una salvedad: el amor recibido posteriormente puede mejorar, y de hecho alivia, el impacto de dolor tempranamente grabado, pero no puede borrarlo. Únicamente revisitando (reviviendo) borramos la huella por completo.

Un recién nacido necesita contacto físico. Cuando ese deseo no es correspondido y satisfecho, cualquier caricia recibida a la edad de 10 años será sin duda bien recibida, pero no biológicamente satisfactoria. La necesidad inicial de ser tocado pasa de clamar por ser satisfecha a boicotearse autoreprimiéndose. Es una estrategia defensiva de supervivencia. Una vez bloqueada la expresión de la necesidad, desde esta óptica, el amor antes incuestionado, pasa a ser considerado como una quimera, incluso algo totalmente inviable. Una perspectiva que puede durar toda la vida. Para recuperarnos de esa censura necesitamos atravesar esa "noche oscura del alma" e ir al pozo de las vergüenzas para desenterrar esa necesidad básica, de modo que, como adultos, podamos recuperar la salud emocional entregada en usura y realizarnos como Seres humanos.

Necesitar, es un rasgo distintivo básico en todo ser vivo y particularmente crucial en el Ser Humano. Conectar con ello debería constituir el eje central alrededor del que pivote cualquier tipo de psicoterapia. Y es que allí donde las necesidades básicas no han sido satisfechas, la neurosis se abre fácilmente paso. Hemos descubierto, por ejemplo, que la privación muy temprana de necesidades básicas se halla tras la adicción, por ejemplo, a las drogas. Cuanto más temprana fue la necesidad, más esencial e imperativa era su satisfacción para nuestra supervivencia y, por lo tanto, más dolorosa la experiencia de vernos obligados a privarnos de ella. El dolor se equipara con la urgencia de satisfacción. Es por ello que la satisfacción de las necesidades intrauterinas es, desde cualquier ángulo que se observe, un asunto de vida o muerte.

Ser amado significa tener un nacimiento adecuado, sin que la madre (y consecuentemente el feto) padezcan las grandes dosis de anestesia que condenan el suministro de oxígeno al ser que va a nacer. Más aún, ser amado significa que la madre esté durante ese periodo, libre de angustia y depresión, puesto que su fisiología (consecuencia de su estado emocional) es prácticamente el de su bebé. Y no solo momentaneamente. Lo será para toda la vida. Un estado fisiológico que no es estrictamente hereditario, sino que consiste en la experiencia asentada sobre la genética, lo que los investigadores denominan la Epigenética, término acuñado en 1942 por Conrad Waddington. El cómo hemos sido nutridos en nuestros primeros años, incluida, repito, la existencia intrauterina, es al menos tan importante, si no más, que la misma herencia genética.

Tal como se revela, el amor no es tan efímero como pudiésemos pensar. Las consecuencias físicas de no haberlo podido experimentar son duraderas. Y ahí reside la fricción. Nos hallamos ante errores (pecados los llaman algunos) de omisión, una ausencia de atención (no un exceso de presencia, ese llegará posteriormente, cuando no sirva ya para reparar lo causado). Por eso son tan difíciles de rastrear y precisar. Investigaciones recientes demuestran, no obstante, que es el hemisferio cerebral derecho, en un acto de sincronicidad, el que 'esculpe' la cabina de mando desde la que se gestionan los sentimientos del bebé. Describir esto con palabras no es fácil, pero trataré en los capítulos siguientes de destramar la red de ignorancia que se asienta al respecto. Cuando una madre no es amorosa con su bebé, cuando su abrazo y caricias no son suaves y cálidos, está, sin darse cuenta, dando forma (esculpiendo) un tipo diferente de estructura sentimental en el cerebro de su bebé. Esto es particularmente cierto en lo que concierne al hemisferio derecho (el primero de los dos en desarrollarse), allí donde las dolorosas o amorosas huellas iniciales de interacción con el entorno son grabadas. Y el primer entorno del bebé no es otro que su madre (o la ausencia de ella. Nada puede reemplazarla). Los dos hemisferios tienen atribuciones diferentes. El derecho es más global, capaz de sobrevolar una perspectiva más amplia de las circunstancias, mientras que el izquierdo se concentra en mayor medida en los detalles, trabaja paso a paso, una cosa después de la otra. El cerebro derecho está en sintonía con los matices y sutilezas no captables con el pragmatismo intelectual. El izquierdo se decepciona fácilmente, careciendo de una base de sentimientos a los que acudir. Aunque la mayor parte de lo que nos sucede durante la gestación sea registrado en el cerebro derecho, las psicoterapias cognitivo-conductuales, todavía hoy muy en boga, utilzan al cerebro izquierdo para acceder a los sentimientos. Sin duda un proceso nada efectivo. Se sigue avanzando en la dirección equivocada. Si queremos comprender a nuestros ancestros primordiales no podemos enfocarnos exclusivamente en el presente. Si queremos verdaderamente comprender y sanar comportamientos neuróticos, no podemos dejar desatendida a nuestra historia. El cerebro izquierdo no sabe nada del sentir. El cerebro derecho lo sabe prácticamente todo al respecto. Cualquier terapia precisa atender en primer término al cerebro derecho, hablándole en su 'propio idioma', y tan solo hacer uso de la comprensión intelectual en la fase final del tratamiento. Es decir, el aborde izquierdocerebral sigue (y no precede) al aborde de los sentimientos. Tal como dicta la evolución, los sentimientos van antes que el pensamiento.

Título original: Life before birth. The hidden script that rules our lives. Autor: Arthur Janov.




"De todos los médicos filósofos franceses que se convirtieron en psicólogos (Janet, Dumas, Blondel), Henri Wallon es sin duda el más médico, es decir el que asignó mayor importancia al cuerpo como sustrato de la vida psíquica. A partir de su tesis de Doctorado en Letras,« L’enfant turbulent», en 1925, hasta sus últimos artículos, sigue sosteniendo la misma tesis: el niño ingresa a la vida psíquica por la emoción, ella es la que inserta al individuo en la vida social, preludio de la representación y el lenguaje. Para Wallon, la sociabilidad no se adquiere, es innata, de carácter biológico y halla su primera manifestación en la emoción, que está en el origen de la conciencia de sí y de la experiencia del otro.



No tener más testigo que uno mismo para sus propias emociones basta a menudo para hacerlas abortar. El niño que se cayó grita de dolor o de miedo sólo si sabe que lo oyen; en cambio si sabe que no lo escucha nadie, deja de llorar de inmediato. En soledad, la rabia se manifiesta poco y dura menos. Los sollozos crecen o vuelven a aparecer en cuanto se acercan personas sensibles, o sólo al pensar que saben o se enterarán de nuestra pena. "

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Ordo Amoris

Afortunada (e ineludiblemente) la realidad de la energía emocional, ese motor interno escondido tras el gobierno inconsciente de nuestras pulsiones y adicciones no razonadas por mantenerlo todo bajo control, y su imperiosa necesidad de ser sanada, se está abriendo paso en nuestra mente consciente. El ímpetu de lo reprimido ha pugnado incansable y crecientemente, desde los albores de los tiempos, por expresarse y hacerse sentir. Y a fe que está hallando finalmente la vía de manifestación. El ruido ensordecedor que nos aturde en estos inicios de milenio es prueba fehaciente de ello.

Una nueva realidad se está abriendo paso definitivamente, tras arduos y denodados intentos. Nada la puede ya detener. Un nuevo ritmo se está insertando en la partitura de la humanidad. Un seismo consciencial que está teniendo réplicas por todo el mundo. En todas las almas está vibrando una nueva sintonía, una nueva partitura que vibra en clave de equilibrio y armonía.

Todos estamos sintiendo que el viejo mundo se está poniendo él solito en tela de juicio. Batallas internas entre facciones otrora aliadas, todas las miserias afloran a la superficie tras haber estado escondidas bajo las pesadas alfombras de los secretos sumariales. Modos, maneras y perspectivas nuevas acerca del cómo estar en la Tierra están imparablemente germinando. Nos estamos enfrentando a algo radicalmente novedoso que nos conduce, si así decidimos aceptarlo, al umbral de la realidad tras el velo. Y ello inevitablemente nos está colocando frente a la madre de todos los corderos, la cuestión de las cuestiones, tan maquillada y eludida: quienes somos.

Para saber estar hay que sentir lo que se es. Parece un juego de palabras, ¿verdad?. Así me lo ha parecido a mi también durante el breve lapso de tiempo recorrido desde que nací hasta la actual frontera de los 45 años. Tomar consciencia, despertar, darse cuenta de...es algo que todos acabamos experimentando. Es algo inefable. A duras penas sirven las palabras. Y cuando quieres ordenarlas llegas a la conclusión de que no son necesarias, salvo para usarlas creativamente, componer poemas (que luego quizá musicar).

Todos sentimos, cada vez con más fuerza, que existe, en algún no-lugar/no-tiempo que nos es muy familiar, un modo de comunicarnos desprovisto del limitado recurso de las palabras. Es como si hubiésemos estado sobreviviendo en este mundo, tanteando todos juntos las paredes de una oscura habitación buscando el interruptor de la luz. Golpes, codazos, estrategias para hacerse en propiedad con un pedazo de la pared, patadas a quien trate de buscar su propio rincón desde donde proteger sus espaldas...al principio con violencia física, luego la manipulación más sibilina, cada cual desde su esfera de dominio, más particular o colectiva. Todos en busca de la luz que revele nuestra verdadera identidad más allá de lo que hemos atinado a percatarnos mediante los escasos cinco sentidos de los que nuestra corpórea vestimenta nos ha provisto.

La luz, siempre buscando la luz. Será que nos es propia...

Y sin embargo no acabamos de creernos, de comprender, de vislumbrar la deslumbrante y pacificadora perspectiva, atrapados como nos sentimos en un entorno en apariencia más amenazante que nunca...que nunca...

Desde la reducida óptica escénica que suponen las escasas décadas que llevamos pisando nuestra casa, nuestro planeta, nos cuesta recuperar la perspectiva de nuestro viaje. La Tierra, ese "hogar en la lejanía" (Eridú, en sumerio/acadio, y que con el tiempo derivó en el Erde alemán, Jorden escandinavo y Earth anglosajón...) un hogar tan reciente para una parte de nosotros, esa porción de nuestros genes que proviene de allende las estrellas y que se arraigó en este pequeño planeta de los confines de la galaxia hace 450000 años para quedarse. Y luego está esa otra parte, más ancestral, darwiniana, terrenalmente evolutiva en el recuerdo de nuestra equilibrada simbiosis con nuestro entorno, nuestra colectiva fraternidad con todo lo que vive.

Somos seres (iba a decir perfectos o fantásticos, pero podría ser malinterpretado) inmaculados y eternos, creados y creadores, creativos hasta el infinito en este mar de probabilidades inagotables que es el universo, qué digo, el multiverso, omniverso...

Y sin embargo hay tanto dolor almacenado. El recuerdo de la esencia eterna se abre paso entre muchas y espesas cortinas de confusión. Una esencia todavía inasumible para los estupefactos apegos adheridos hasta la médula a la realidad holográfica de esta Matrix que es el teatro de los sueños, que proyecta sin descnso escenarios a la par estresantes y edulcorantes. Una escena dualística que, cual carrusel, viene y se va y regresa ofreciendo los mismos perros con distintos collares. Un restaurante de cartón piedra que ofrece un menú recalentado en el microondas de los titulares mediáticos, un menú claramente repetitivo para quien ya se ha percatado de los discursos rayados de esos espabillati de hoy y de siempre que tratan de seguir pescando conciencias confusas en río revuelto.

Es paradójico porque siendo como somos, esencial e intrínsecamente libres, seguimos cayendo en la tentación de creer que lo que necesitamos son mejoras en nuestras condiciones carcelarias. Prisioneros de la perspectiva confundida acerca de la vida, creemos que este mundo no es sino una fatal prisión de la que solo se han liberado los que ya se fueron ("y vete a saber dónde", nos decimos...) Prisioneros y...carceleros a la par. Sumidos en un mar de confusión, producto de la confusión acerca de nuestra real naturaleza, hemos estado disparando contra el primero que nos cuestione nuestras creencias, que nos enfrente a la posibilidad de que nuestra visión esté siendo filtrada con unas lentes distorsionantes que negamos llevar puestas. Y matamos al mensajero. Aniquilamos a todas esas voces que trataron en el pasado y siguen tratando de despertarnos del sueño.

Expertos en el campo de la psicología como el Dr. Janov, el Dr. Gabor Maté y tantos otros que dedican sus vidas a escudriñar en las dañadas "placas madre" de nuestro hardware vital están llegando, sin muy bien saberlo, a la disyuntiva que aquel rabino judío nos presentó hace escasos 2000 años: la vía de la compasión: ofrecerás tu otra mejilla a tu hermano, en la confianza de que con esa actitud tocarás su fibra más sensible y lograrás que recapaacite acerca de su actitud defensiva/agresiva...

"Amarás a tu próx(j)imo (así) como a ti mismo."

Como a ti mismo...Amar...te.

¿Cómo sentir compasión por uno mismo?

Llegados a este punto, conviene abordar seriamente el fundamental y a todas luces insoslayable tema del niño interno, la verdadera frontera de la libertad. Y abordarlo no intelectualmente sino desde el corazón, desde la aceptación y la rendición a las ignotas profundidades del pozo de desconsuelo que arrastras y que bien has tratado de disimular por todos los medios posibles (por miedo al dolor que el juicio te ocasione), bien has blandido como pabellón de guerra con el que enfrentarte al mundo.

Arrastras mucho miedo, créeme. Si estuvieras libre de tu esclavitud mental, andarías por ahí con el rostro magnetizante de los iluminados por el amor universal, indulgente con las pataletas infantiles y con las de los todavía niños internos, abandonados, de aquellos que se dicen adultos...andarías comunicando asertivamente a los intolerantes y beligerantes egos, parapetados tras las defensas de su autosuficiente intelecto. Serías como el bambú, sólido pero flexible...

En los albores de un nuevo ciclo, para alcanzar dicho estado, tu única responsabilidad radica en liberarte de tus miedos. Y para ello debes abrazar y comprender a tus emociones, tus angustias y vergüenzas, alojadas en tu pasado. Reconocerlas, mirarlas de frente, alineándote con ellas y permitirles que se expresen ahora para que ese pasado deje de ser ese tabú sangrante del que huyes entre chistes irónicos y/o delirios de escapismo pseudoespiritualista. Para que puedas estar en el presente, alineado con el corazón galáctico desde el aquí/ahora del corazón de cada una de tus células...necesitas sanar tu pasado para vivir.

La verdadera libertad, el verdadero coraje está en mirar adentro y concederte el necesario consuelo que nunca llegó ni llegará desde el exterior. Para poder amar desinteresadamente, sin razón, y por sobre todas las cosas a la chispa de divinidad que te anima, la fuerza que todos compartimos. El único rescate viable es el que decidas operar en ti mismo, el de tu propia paz, yendo a visitar todos los rincones oscuros de tu alma. Un camino que, por otra parte, ya estás recorriendo. Todos lo estamos haciendo. Unos antes, otros después, cada unoa su ritmo...La única vía para conectar con el eterno e inagotable caudal de luz interno, el potencial amoroso y pacificador que ya no espera, sino clama para ser reconocido. Ama y deja vivir. Para de pensar y siente...todo lo demás no tiene sentido.

"La virtud es orden en el amor"
Agustín de Hipona







Namasté.

 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Desnúdate

El título de la entrada de hoy puede ser indignante para más de uno. Quizá lo sea para ti. Si es así, no hace falta que sigas leyendo...o sí.

Mientras los más calamitosos vaticinios acerca del incierto destino de las economías de los países hasta ahora autoetiquetados como desarrollados, publicados en los foros financieros, se están haciendo realidad, mientras ahora los ojos ya se empiezan a posar en la intocable Francia y en lo insostenible de una economía también lastrada por un exceso de burocracia, y mientras que desde la cúpula dirigente del Reino Unido tan solo se re-transmiten las exigencias germánicas de endurecimiento de las condiciones del rescate a las economías "lastrantes", principalmente meridionales, sacando con ello balones fuera, en un intento desesperado de contener la vergüenza del propio desequilibrio presupuestario británico (y del impostergable derrumbe de sus fronteras septentrionales), en las conversaciones y encuentros diarias, los gestos cotidianos que se ven por la calle siguen, aún en gran medida, siendo sarcásticos, el humor irónico, la hipocresía por bandera, todo con tal de seguir disimulando y conteniendo el dolor de las emociones reprimidas. -¿Emocionarme yo? Quita, quita...eso pa' las mujeres, los pusilánimes y los niños, en todo caso. El re-sentimiento, como gato panza arriba, se debate enahora en una batalla por zafarse del abrazo mortal del represor intelecto, resisténdose a liberara su cautivo: las emociones. Pero todo lo que es reprimido, como esos muertos enterrados en el fondo de un lago, acaban tarde o temprando saliendo a la superficie de la Psiqué. Si eres de esos que todavía se aferran al privilegio de ocupar uno de los infrautilizados botes de la titánica civilización occidental es probable que estas palabras te suenen a discurso ampuloso de diván. Da igual. La fuerza incontenible de la energía vital tarde o temprano halla una vía de escape. Incluso la tuya, la que tanto tratas de disimular, tiene los días de su cautiverio contados.

Las emociones son parte de la llama vital que conforma nuestra esencia. Reprimirlas solo conduce a ponerse una venda en los ojos y abandonarse a un autorizado y permanente estado de confusión mental donde todo son malentendidos, codazos y vendettas. No atender a las emociones cuando llaman a tu puerta es autorizar la esclavitud de la tiranía mental. Tratar de resolver todos los conflictos argumentando intelectualmente, haciendo uso esclusivo de la capacidad de raciocinio, ha llevado a más gente por la vía rápida del cáncer que cualquier conflicto bélico, lo cual ya es decir. 50 mil escasos años de Cortex prefrontal, esa mutación (lo siento Darwin) ya admitidamente operada en el Homo Erectus, no pueden contrarrestar los casi dos millones de años que los homínidos llevan sobre la Tierra en armonía con los ciclos vitales de la Creación.

Como en todos los excesos, demasiada testosterona en un mundo como éste (=hay otros) lleno de pragmatismo izquierdo cerebral, puede, y de hecho llega a matar. ¿He dicho matar? Corrijo, pues nada muere, sino decide permanecer sumido en el sueño de la inconsciencia.

Las matemáticas no engañan y los límites siempre tienden a infinito...y el hasta ahora intensamente repicante péndulo de la campana de la dualidad tiende inevitablemente a hallar su punto de equilibrio cuando su aparente inercia demuestra estar ralentizándose. No hay mal que mil años dure y todo pasará. De hecho lo nuestro es, como decía Machado y tantos otros, pasar.

Cuando la ex-cursión es dada por concluida llega el tiempo de la in-cursión, de la re-visión (regresión) a las escenas reprimidas, el tiempo de la limpieza mental y emocional necesarias para poder sintonizar con el nuevo ciclo que se inicia, vaticinado por tantas civilizaciones pre-históricas y tantas culturas aborígenes a lo largo y ancho del planeta.

Abandónate a lo que sientas. No sigas tratando de reprimir, imitando a tus ancestros, lo que no puede ni debe ser contenido ya más. Un mundo nuevo está a las puertas. La vida es bella si la miras con los ojos del corazón.

Las cadenas han sido tu elección. Y ha estado bien. Fue tu elección libre. Naciste libre. Y libre eres y por siempre serás. Todo lo que necesitas es Des-encadenarte, des-anudarte.

Bendito/a seas,

Te amamos.

 

Born free, as free as the wind blows

Nacid@ libre, tan libre como sopla el viento


As free as the grass grows

Tan libre como la hierba cuando crece


Born free to follow your heart

Nacid@ libre para seguir tu corazón


Live free, and beauty surrounds you

Vive libre, y la belleza te rodea


The world still astounds you

El mundo todavía te asombra


Each time you look at a star

Cada vez que miras a una estrella


Stay free, where no walls divide you

Permanece libre, sin muros que te dividan


You're free as a roaring tide

Eres libre como la rugiente marea


So there's no need to hide

Así no necesitas seguir ocultándote


Born free, and life is worth living

Naces libre, y vale la pena vivir


But only worth living

Pero sólo merece la pena


Cause you're born free

Puesto que naciste libre