lunes, 23 de enero de 2012

Conectar con tu niño/a interior


Queridos amigos,
Gracias por estar aquí hoy. Juntos celebramos la Nueva Era. Ya está presente y está creciendo y evolucionando debido a vuestra transformación interior. Vosotros sois los precursores, los pioneros que hoy ayudan a dar nacimiento a una nueva conciencia en la Tierra. En la etapa actual de vuestra transformación interior, todavía hay mucha confusión dentro de vosotros. Tenéis un pie en una nueva realidad, un nuevo modo de concebir y de experimentar las cosas. Pero la otra pierna está “en suspensión”, en un vacío para decirlo de algún modo. No puede retroceder a las formas viejas y familiares, pero al mismo tiempo tenéis miedo de hacer el cambio completo y de adelantaros y estar con los dos pies sobre el nuevo terreno. Este nuevo paradigma de conciencia es un territorio desconocido y no parece resonar aún con el mundo externo, los valores y hábitos tradicionales que aprendísteis en la escuela o en vuestro hogar.
Una gran parte de la sociedad aún parece abrazar sistemas de creencia viejos y gastados, alimentados por el miedo o por la necesidad de control. Pero un montón de cosas están cambiando y mucho de lo que antes era evidente se está desplomando y se está cayendo a pedazos. En las sociedades occidentales sobretodo, muchas personas experimentan una falta de significado, de sentido en sus vidas. La gente también ha comenzado a prestar mucha más atención a los aspectos interiores que a lo que sucede a su alrededor. Están interesados en la psicología y en la espiritualidad. Ellos están menos enfocados en el mero éxito externo y la riqueza material. Especialmente en las sociedades opulentas, la gente descubre que el éxito y la riqueza material no dan necesariamente la verdadera felicidad y el bienestar real. El éxito es diferente a la satisfacción. Vosotros os sentiréis verdaderamente satisfechos en vuestras vidas cuando seáis capaces de expresar y conectaros con vuestra propia energía del alma. Esto es lo que la creatividad es esencialmente: descubrir en qué consiste vuestra energía del alma y expresarla en la Tierra a través de vuestros talentos y habilidades únicos. Esto es lo que os hace estar verdaderamente felices por dentro, reconfortados y radiantes. Alcanzado ese punto impactaréis en los demás y ellos llegarán a ver quiénes sois vosotros realmente: un ángel de luz. Entonces os habréis vuelto un ángel que conscientemente trae luz al reino de la Tierra que tan a menudo se ve ensombrecido por ilusiones que os impiden ver la luz interior en cada ser vivo.
Todos habéis elegido estar aquí para dar forma a vuestra energía del alma en la Tierra. Especialmente en esta etapa de la historia no estáis aquí solamente para vosotros mismos. Vuestro desarrollo interior es tal que tenéis mucho para compartir con los demás. Actualmente, mucho está ocurriendo a nivel global y planetario. Enormes cambios de energía están teniendo lugar y pueden afectaros en vuestra vida diaria. Siempre que las personas alteran su conciencia y comienzan a pensar de modo diferente, desde el preciso momento en que se formulan nuevas preguntas y dudan sobre el orden existente, están invitando a una nueva energía a que acceda a sus vidas. Una nueva dinámica entrará y muy seguramente alterará drásticamente su forma de vida y circunstancias. Ahora, una parte de vosotros quiere esto y está constantemente tratando de lograrlo. Pero otras partes de vosotros se resisten a lo nuevo y no quieren dejarse llevar tan fácilmente. Estas son vuestras partes más temerosas y desconfiadas. La tensión interna y los conflictos que resultan causan una fisura en vuestra conciencia, y en la conciencia de millones de personas que están en el mismo proceso. Esto puede hacer que la atmósfera que envuelve a la Tierra a veces esté cargada de resistencia y tensión. Se trata en definitiva de resistencia al cambio y al movimiento, algo inherente a la condición de un Ser Humano. Incluso si vivís una vida muy consciente, podéis veros afectados por esta pesadez, porque todavía existen miedos y dudas que vosotros aún no habéis soltado.
¿Cómo tratar este conflicto interior y cómo soltar los viejos miedos y sistemas de creencia? ¿Cómo podéis conectaros con vuestra propia energía del alma y hallar un modo de expresarla en el mundo? 


Hoy quisiera abordar esta pregunta hablando un poco acerca del equilibrio entre las energías masculina y femenina dentro de vosotros.
Cada alma tiene acceso tanto a la energía masculina como a la energía femenina. Esencialmente, la energía masculina tiene que ver con el aspecto de manifestarse exteriormente en el mundo material. La energía masculina está relacionada con el enfoque, el discernimiento o sentido común y el poder de actuar. Os permite ocupar espacio, ser un “Yo” con límites y fronteras bien definidos. La energía femenina tiene, por el contrario, una inclinación natural a volcarse hacia el interior, hacia la dimensión interior de las situaciones y circunstancias. Está relacionada con los sentimientos, la inspiración y con trascender los límites del “yo” para conectarse con los demás. La energía femenina es fluida y receptiva y cuando se combina con la energía masculina, conduce a la forma más elevada de creatividad. El equilibrio entre las dos os permite realizar vuestro máximo potencial.
La energía femenina en cierto sentido es la energía de lo no manifestado, el reino del potencial. También es la fuente de verdadera inspiración, los deseos genuinos que brotan de vuestra alma. Vuestra energía femenina es el puente hacia el alma. Vuestra alma no tiene forma. Tan solo sentid esto. En este momento os estáis experimentando a vosotros mismos como habitantes de un cuerpo físico que os permite ser parte de esta realidad. Tenéis ojos, manos y sois masculino o femenino. Pero podéis sentir que, aunque esta forma de ser está ahora íntimamente ligada a vosotros, no es ni mucho menos todo lo que sois. Vosotros sois aquello que anima al cuerpo físico, la forma. Vosotros lo traéis a la vida desde adentro, lo ‘animáis’. Pero vosotros, en esencia, son amorfos, sois pura consciencia, una e indivisa. ¡Sentid la libertad y el arrobamiento de esto! Sentid como vosotros, en tal que consciencia, sois totalmente independientes de vuestro cuerpo y que habéis elegido libremente esto para ser parte de esta realidad por un tiempo.
Os habéis fusionado temporalmente con vuestro actual cuerpo por una razón. Estáis aquí porque queréis estar aquí. La energía libre, fluida, de lo femenino quiso entrar en una danza con la energía masculina de la manifestación y de la forma. La energía masculina le permite al alma entrar y experimentar esta realidad física específica. Ayuda al alma a expresarse creativamente en este reino particular de la Tierra. Las energías masculina y femenina son los ladrillos de la creación, y si ambas juegan juntas en paz y alegría producen belleza y satisfacción.
Sin embargo, en muchos de vosostros lo masculino y lo femenino han llegado a separarse artificialmente, a enfrentarse y no están trabajando bien juntos. Hablando rudamente, podéis tener tanto excesiva energía masculina como demasiada energía femenina. Si hay un excedente de la energía masculina es porque la energía femenina está siendo suprimida y hay demasiado enfoque en la manifestación en el mundo externo y en ser reconocido y valorado por los demás, un aborde típicamente masculino. Estáis aislados de vuestra energía del alma, el flujo viviente de los sentimientos y de las emociones que constantemente tratan de deciros (a veces gritaros) qué es lo que necesitáis y verdaderamente anheláis en cada momento. Si estáis demasiado identificados con la energía masculina, estáis consecuentemente  atrapados en las expectativas y demandas del mundo externo. Esencialmente, circuláis por el sendero de la inseguridad y tratáis de manejar esa inseguridad forzándoos a cumplir con las reglas que no son las vuestras propias. No os sentís verdaderamente seguros y nutridos por vuestra energía femenina y buscáis establecer una sensación externa de seguridad siendo competitivos y controladores. Todo esto os hace muy dependientes de cómo piensan, sienten y actúan los demás. Desconectados de vuestra guía interior original, adquirís un ego tenso y ansioso que constantemente necesita reconocimiento y desea ejercer dominio todo el tiempo. Vive por y para una falsa imagen de poder que inevitablemente asfixia al alma.


Las personas que tienen una preponderancia hacia lo masculino tienen miedo de rendirse a la naturaleza amorfa, fluida de la energía femenina. Por eso la han reprimido. En vuestra sociedad, que en conjunto tiene un excedente de energía masculina, este miedo es patente por el hecho de que las personas están neuróticamente ocupadas todo el tiempo. Ellos difícilmente se toman tiempo para si mismos, pasándolo libremente sin un propósito. Todo parece tener que estar ordenado y planeado, con una eficiencia casi compulsiva. También, cuando anhelan algo y verdaderamente sienten que quisieran que suceda un cambio particular en sus vidas, quieren actuar sobre eso inmediatamente. A menudo no os tomáis el tiempo suficiente como para permitir que una idea o propósito crezca y evolucione y gradualmente salga a la luz en vuestra realidad. Es como un proceso orgánico. La dinámica interna que se pone en movimiento una vez que establecéis vuestra intención de hacer o tener algo, está gobernada por un ritmo natural que no podéis forzar o controlar. Debido a una energía masculina dominante o desconectada os veis inclinados a pensar y a preocuparos demasiado. Vuestros pensamientos se elevan y caen como enloquecidos. Esto conduce a una inquietud general, a una sensación de vacío, de frustración y a una falta de inspiración en vuestra vida. No estáis confiando realmente en vuestra energía femenina. Ella parece querer dirigirse en una dirección muy diferente a la vuestra. Vuestras emociones os dicen, por ejemplo, que dejéis de forzar las cosas, que os toméis tiempo para vosotros mismos, y que os comuniquéis más abiertamente con los demás. Llegado un momento, no vais a ser capaces de seguir ignorando esta llamada de vuestra alma. Si únicamente tratáis de vivir desde la energía masculina, os estáis dirigiendo hacia alguna clase de crisis, ya sea enfermedad o alguna otra aflicción. Esta crisis esencialmente será una oportunidad final para encontrar un nuevo equilibrio entre lo masculino y lo femenino en vuestra vida.


¿Qué sucede sin embargo cuando, por el contrario, la energía femenina se vale demasiado por sí misma y no se conecta suficientemente con lo masculino, despreciándolo? Como opuesto a un ego tenso y dominante, esto conducirá a un ego débil y vacilante. Ser propenso a lo femenino significa que las situaciones fácilmente os superan, que son “demasiado” para vosotros. Estáis reaccionando a las energías de otras personas de un modo altamente sensible. Es difícil en esos momentos decir no y establecer límites claros alrededor de vosotros porque la energía masculina que gobierna el establecimiento del propio espacio no parece estar disponible para vosotros. Incluso es difícil saber qué es lo que queréis ya que sois fácilmente arrastrados hacia los estados de ánimos y deseos de los demás. Tener un excedente de energía femenina significa que sois empáticos y que es fácil para vosotros entender lo que otras personas sienten. También sois capaces de ir profundamente adentro de vuestras propias emociones y estados de ánimo, pero os sentís realmente incapaces de expresaros emocionalmente y creativamente en el mundo. No tenéis suficiente acceso a las energías masculinas de conciencia de uno mismo, incapaces de sosteneros por vosotros mismos y sentiros centrados y enfocados. La energía femenina, la cual es naturalmente fluida y receptiva, necesita estar anclada a un “yo” bien definido. Esto es lo que la energía masculina le puede dar, si la parte femenina está dispuesta a confiar en él y a soltar su miedo a ser un “yo” separado con sus propias necesidades y límites claros. Esto es temido por la energía femenina en muchas personas, especialmente mujeres, porque a las mujeres se les enseña que es bueno ser sensible, dulce y sumisa (mientras que a los hombres se les enseña que es correcto ser firme y competitivo). Pero si ellas no desarrollan esa habilidad masculina consistente en estar centrado dentro de su propio ser, su energía creativa será derrochada y fragmentada. Su energía del alma no será expresada adecuadamente y esto crea tristeza en el alma, causando melancolía y depresión.


Esta era pide un reequilibrio de las energías masculina y femenina. Es importante comprender que lo femenino en cierto sentido es básico o primario. No quiero decir esto en el sentido de “mejor” o “superior”. Lo femenino y lo masculino se relacionan uno con otro como está representado en el símbolo yin-yang: ambos son iguales y complementarios. Pero la energía femenina dentro de vosotros es el puente hacia vuestra alma, vuestra esencia sin forma. Al conectaros con vuestro aspecto femenino, os abrís a vuestra inspiración más profunda y entráis en contacto con vuestro propósito de estar aquí.
Sólo imaginad que os estáis conectando ahora con vuestra energía femenina. Imaginad que ella se asienta en vuestro corazón. Sentid una energía suave, cálida en vuestro corazón que es muy familiar para vosotros, muy cercana a quienes sois. Sentid esa energía en vuestro corazón y ahora imaginad que ella crea una apertura detrás de vuestro corazón. Desde ahí ella se conecta con la luz, la luz de la Fuente, la luz de vuestra alma. Tomaos un momento para sentir esto. Tal vez estáis viendo figuras como la de un ángel o de guías, no importa qué es lo que veáis. Tan solo necesitáis sentir la presencia de la ayuda amorosa, cósmica, la presencia del Hogar. Así es como canalizáis vuestra energía del alma. Tan sólo sentid la delicadeza y lucidez de esa energía. Entrad en vuestro corazón y ahora podéis notar lo cerca que nosotros realmente estamos de vosotros. Nosotros “desde el otro lado” somos parte de una realidad que pasa directamente por la vuestra. En realidad vosotros ahora mismo sois parte de la otra realidad. Vuestro ser más grande o superior está ahí ahora mientras se funde con vosotros en la Tierra.
Ahora imaginad que estáis llamando a la energía masculina dentro de vosotros. Le pedís a esta energía que os ayude a arraigaros y a conectar totalmente vuestra energía del corazón a la realidad de la Tierra. Sentid el poder de la energía masculina fluyendo dulcemente y fácilmente dentro de vuestros brazos y piernas. Crea claridad en vuestro ser, conciencia de uno mismo y enfoque. Sentís cómo se ancla vuestra energía del corazón a vuestro cuerpo físico y a la Tierra. La energía masculina os da la cualidad del coraje, el discernimiento y la estabilidad. Comprended que vuestro aspecto masculino ama conectarse de este modo con el aspecto femenino. Quiere servir a la energía femenina, permitirle a la energía del alma encarnarse en el tiempo, en el espacio y en la materia. Protegida y envuelta por la energía masculina, la energía femenina se siente segura y alegre. Sentid como el cielo y la Tierra se conectan dentro de vosotros.
Vayamos un poco más adelante en nuestro viaje interior. Ahora imaginad que estáis caminando por un hermoso bosque. El cielo es azul profundo. Es otoño y los árboles están comenzando a perder sus hojas. Sin embargo el sol aún se siente cálido sobre vuestra piel. Disfrutáis caminando ahí y después de un tiempo encontráis un precioso lugar donde sentaros un momento. Tal vez haya un banco o un buen lugar debajo de un árbol. Os sentáis y os quedáis quietos. Respirad conscientemente y liberad cualquier tensión que sintáis en vuestro cuerpo. Sentid cómo la Tierra os transporta. Llegad a estar tranquilos y serenos por dentro. Luego escuchad en el aire el sonido de voces risueñas de niños. Esto os emociona y os hace sonreír. Notáis que dos niños están caminando hacia vosotros. Son un niño y una niña. Y ellos caminan hacia vosotros con determinación, porque quieren daros algo.
Ahora ellos están a vuestro lado y sus rostros lucen felices y despreocupados. A continuación la niña da un paso hacia adelante y os da algo. Puede ser alguna cosa pero no tiene que serlo. Ella también puede simplemente irradiar algo con su presencia o a través de sus ojos, recordándoos. ¿Qué es lo que os recuerda? ¿Qué cualidad ella está vibrando mientras os mira a los ojos? Lo que ella os da energéticamente es más importante que lo que ella os da físicamente. Absorbed su energía y agradecedla. Luego pedidle que se siente junto a vosotros en vuestro lado izquierdo. Ahora os enfocáis en el niño, quien también quiere daros algo. Lo miráis y recibís su regalo. Puede ser un símbolo, un objeto o un sentimiento, o tal vez simplemente os toca y instintivamente ‘sabéis’. Sentís su mensaje y lo tomáis. Le agradecéis y lo invitáis a sentarse en vuestro lado derecho.
Sentid cómo estos niños son parte de vosotros. Ellos siempre están a vuestro lado para recordaros quiénes sois. Sus singulares cualidades os pertenecen. Ahora tomadles de las manos, sostenedlas en vuestro regazo, y dejad que cualquier cosa de vuestro interior que sintáis vieja y gastada se disipe. Miedo, preocupación, melancolía, sólo imaginad cómo la Tierra se abre y os lo extrae. Se vuelve neutral en su útero. Permitid que las energías nuevas y frescas de los niños entren en vuestro campo de energía y recuperad vuestro deleite por la vida y vuestro sentido inocente de magia y de confianza. Cuando hayamos vuelto al presente en un momento, no tenéis que abandonar a estos niños. Ellos son parte de vosotros y mantienen viva vuestra inspiración e intuición original. Cada vez que os sintáis tensos, inquietos o insatisfechos, podéis conectaros con estos niños. Ellos pueden haceros saber cómo reequilibraros. Cuando vayáis a ese bosque nuevamente, o cualquier otro lugar que os guste, esta vez puede ser que veáis sólo a la niña o sólo al niño queriendo dirigirse a vosotros. Confiad en cualquier cosa de que os provea vuestra imaginación. Tan sólo sostenedlo claro y juguetón. No se supone que esto sea un ejercicio serio. Es sólo un juego. Es un medio para conectarse por dentro con las poderosas energías esenciales de lo femenino y de lo masculino.
Todos estáis trabajando para crear un nuevo equilibrio entre estas dos energías, que se han vuelto tan alienadas y mal comprendidas en vuestra sociedad. Cada vez que vosotros reconectáis las dos y recreáis ese equilibrio interno, estaréis irradiando esto hacia los demás y ayudáis a originar una conciencia más iluminada y más amorosa sobre la Tierra. Nosotros os agradecemos por esto. Os amamos profundamente.

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