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martes, 16 de febrero de 2016

Homofobia

-¿Qué es la homofobia?
-La homofobia, la misma palabra lo dice es el miedo, de una parte de los humanos, a reconocer que están íntimamente vinculados a las causas profundas de la homosexualidad en sus congéneres a los que consideran "contaminados". Es más, te diré que la homofobia es la reacción, de quien la abandera, a reconocer que está infectado de esa patología, de que es un homófobo reprimido. Le da pánico el comportamiento "desviado" de la norma porque teme que el ruido le delate.
-¿Por qué?
- El homófobo tiene pánico a sacar a la luz un pánico que permanece latente, escondido a cal y canto en un armario de dolorosas lealtades transgeneracionales, que rendían culto a la eficacia racionalista. Y las salidas de tono, la heterodoxia, la diversidad, altera sus...principios.
La homosexualidad, tanto masculina como femenina ("homo" somos todos, hombres y mujeres, independientemente del sexo fisiológico del que coyunturalmente -en esta vida- estemos revestidos) es como el vapor de agua contenido en una olla a presión llamada intelectualidad. Pita y hace ruido para llamar la atención al cocinero de que el agua ha llegado al punto de ebullición. Una olla donde los humanos hemos presionado (contenido/reprimido) todo aquello que nos unía al resto de las especies vivas, atentando contra nuestra naturaleza. Por eso somos la especie muerta en vida (zombi es todo ser humano que, alimenta su ignorancia respecto de lo que oculta en el doble fondo de su mente, se comporta robóticamente), es decir la empatía, la tolerancia, la solidaridad, en definitiva, el amor, ese sentimiento de completa aceptación del otro.
-¿Por qué habríamos de haber atentado contra nuestra naturaleza? ¿Cuándo sucedió algo tan aberrante?
-Nuestro natural discernimiento habría sido secuestrado/censurado por el cerebro intelectual cognitivo, esa racionalidad de la que tanto presumen los...homófobos (sean progresistas o conservadores, tanto da, estamos en ambos bandos dependiendo de las circunstancias). No pudimos evitarlo, igual que un perro no puede evitar atacar a otro perro si el humano que le prodiga afecto y alimento le incita a ello. ¿Cuándo sucedió? Hay quien postula que cambiamos cuando nos arrastró la revolución industrial convirtiéndonos en mano de obra necesaria para el llamado "progreso". Y sin duda que ese momento fue un punto de inflexión. Los hombres comunes empezaron a ser reclutados para ir a guerras -cuyas causas profundas (diezmar intencionadamente a la población del planeta) desconocían- eso provocó el efecto deseado: que los niños creciesen sin la referencia del rol paterno en el hogar, pues Papá estaba demasiado ocupado defendiendo el nuevo sistema. Todos los gays saben esto pero lo niegan: La homosexualidad es la búsqueda de papá en tu pareja, igual que el lesbianismo es la búsqueda de mamá en quien escoges como compañera (seas hombre o mujer, hay hombres lesbianos, como yo, cuya madre pasaba más tiempo fuera de casa que en casa y que consecuentemente se sentirán atraídos por mujeres autosuficientes y dominantes que se parezcan a mamá. Conocerse a si mismo pasa por destapar la olla de lo oculto...Pero yo iría más atrás, me atrevo a retrotraerme hasta el mismo advenimiento del homo sapiens...hecho a "nuestra imagen y semajanza". Ser expulsados del paraíso por haber cometido el incomprensible "crimen" de morder una manzana (en realidad haber osado adquirir la capacidad autorreproductiva, por haber probado el fruto del árbol del conocimiento...esa manzana prohibida) es el germen de la culpabilidad, esa pelota que nos vamos pasando de padres a hijos en la esperanza de que una generación la volatilice.
Muchos de los que juzgan la homofobia son tan homófobos -o más- que aquellos a los que acusan de practicarla. Al menos los puritanos no sabe qué fuerzas ocultas gobiernan y tienen secuestrado su Entendimiento, por eso obran inconscientemente. Pero contraatacar a un inconsciente es más reprobable, pues actúa con plena consciencia y premeditación. La tauromaquia, por ejemplo, pasará, como también es regrsiva la endogamia, pero lo que no pasa es el empecinamiento en juzgar a lo que ya se está yendo. Se diría que condenando a lo arcaico se desea preservar su existencia.
-¿y por qué habría de harse tal cosa?
-Por adicción a lo conocido, por afición a la pelea. El pacifismo no tiene nada que ver con la paz porque en su raíz habita el virus del enfrentamiento.

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