Buscar este blog

martes, 24 de marzo de 2015

Monarcontes


¿Qué es un Rey?
La etimología oficialista nos cuenta que el término Monarquía proviene del latín tardío "monarchia", y éste del griego antiguo μοναρχία (pronunciado: monarchía), de μόνος (mónos, "uno") y -αρχία (-archía), forma combinatoria de ἄρχων (arkhon o archon, pl. Ἄρχοντες, Gen. archontos , que significa "mando", "dirigencia, dirección", "liderazgo", en definitiva el que lleva el timón de una nave, el que lo gobierna, el gobernante). Monarquía, en teoría es "gobierno de uno"
Arkhonte es el participio presente masculino del verbo que deriva de ἀρχ-, que significa "dominar". Monarconte o monarca sería "el único que domina".
Pero "archai" de -αρχία (-archía), que también proviene del griego, significa "orígenes, comenzar cosas, anteriormente en el tiempo" (arcaico)
La psicología gnóstica se deriva, ya lo sabes, de las escuelas mistéricas fundadas en Egipto hace miles de años por los miembros de aquellas hermandades o fraternidades "de la serpiente", que debieron ocultarse tras el destierro al que habían sido condenados...
“Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo”. Gen 6:14
Estas enseñanzas del conocimiento (gnosis) describen a los Arcontes como "fuerzas alienas que invaden subliminalmente a la mente humana y desvían el potencial de inteligencia humano lejos de sus aplicaciones apropiadas y sanas. No es que nos empujen contra nuestra voluntad y nosotros actuemos a regañadientes e forma inhumana, ya que todos nosotros tenemos el potencial de elegir, de escoger entre ir a favor o en contra de nuestra natural e innata bondad humana...Alimentamos o violamos así la verdad en nuestros corazones fruto de la persuasión de los arcontes. Nos persuaden (tientan) para que extraigamos comportamiento inhumano hasta extraños y violentos extremos. ¿por qué hacen eso? Muy sencillo. No quieren verse "superados", son adictos al dominio, al control. Son los patriarcas (patri arcontes).
La aberración implícita radica en que, librados a nuestro propio albedrío, nosotros a veces actuaríamos inhumanamente, para luego "regresar" (reencarnarnos) para "corregirlo" (karma).
En la exageración de nuestras tendencias insanas e inhumanas, y en una extrema y no corregida desviación de nuestra inteligencia innata, los gnósticos vieron la firma de una especie extraña, ajena "alienígena" que provoca cosquillas en las peores fallas humanas. En definitiva, nos tienta (demonio, demiurgo). De lo que se puede extraer que los Arcontes, los monarcas son, incluso a su pesar (y puede que los actuales en su ignorancia) parásitos psico-espirituales.
Pero hay más. Si apartamos la acepción greco-latina Mónos y su equiparación con el "Uno" (no olvidemos que la numeración griega clásica se asimilaba a su alfabeto, por lo que uno debería ser Alpha –Alef en hebreo–, y consecuentemente un rey debería llamarse Alfarcón o algo así) y nos decantamos por Mon en tanto que derivación del egipcio Ammón/Ammun, que significa "oculto" (ya sabes, Amón Ra/Ramón es el apelativo que se asimiló a Marduk/Ra cuando fue desterrado por el Gran Consejo dehaber estado implicado en la muerte de su hermano, esposo de Inanna/Isis/Afrodita/Venus). Durante ese destierro, entre otras lindeces, sedujo a Olimpia de Epiro, esposa de Filipo II de Macedonia, quien daría a luz como consecuencia, a Alejandro Magno. Alejandro se pasaría su existencia buscando a su verdadero padre y de ahí se derivan todas las religiones monoteístas).
Tendríamos, por tanto, una definición más clara de lo que un monarca es verdaderamente: un arconte oculto: un parásito psico-espiritual oculto. El gobierno, el verdadero, en la sombra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si lo deseas puedes compartir algún comentario...