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sábado, 14 de marzo de 2015

Alietta

El siguiente caso personal refleja todos los aspectos de la Terapia Primal […] En este diario recopilado por una paciente durante las tres semanas inciales del tratamiento, queda documentado cuidadosa y muy vívidamente el proceso de revivencia de las escenas primales. El diario es seguido de algunas reflexiones domentales respecto a los beneficios de la terapia a largo plazo.

Domingo 10 de octubre

Estoy en la habitación del motel en el que debo permanecer alojada durante tres semanas sin hablar con nadie, sin ver la televisión, sin fumar cigarrillos o hierba, sin masturbarme o tener ningún tipo de experiencia sexual en absoluto. Esas son las condiciones. En resumen, donde se supone que debo concentrarme en mi misma.
Cada mañana, empezando mañana mismo, iré a la clínica a encontrarme con la terapeuta que el centro me ha asignado.. Estoy muy ilusionada. Tera pia Primal. Mi última esperanza en esta vida. Mis expectativas nunca fueron tan grandes, desde recuperar la capacidad de amar, hasta la posibilidad de ser amada si me convierto en alguien diferente (¿mi yo real?) a la máscara que he ofrecido hasta ahora. La puerta a la felicidad...
Han pasado cinco delirantes meses, la culminación de la escalada de locura en la que se ha convertido mi vida. Me había parapetado tras una muy bien estructurada coraza exterior. "Tu verdadera locura es hacer cualquier tipo de terapia", decían mi familia y amigos. En verdad el 'exterior' está muy bien entrenado para hacerte creer lo que quiera.. Solamente yo, en mi interior, sé cuán infeliz, cuán al borde del más profundo de los abismos me hallo, cuán cerca de la última caída me encuentro.
Me percato de que siempre estoy fría, apretando fuertemente los los dientes cuando me tumbo boca arriba (quizá también cuando estoy de pié). Mi cuerpo está de hecho rígido. Nunca quise prestar atención a todo eso. De repente, no teniendo ninguna distracción ante mi, me percato de todo ello y lo siento. En el fondo me gusta este instante de soledad forzada, tan anhelada durante los últimos meses, este retiro interior.
¿En qué consistirá convertirse en una persona 'sintiente'? Me esfuerzo en tratar de sentir, ahora mismo, cualquier cosa que se oculte en mi interior. Es extraño, me arde, me duele físicamente...Algo me dice que va a ser horrible descender hasta el pasado. Es como un pozo negro. Sólo de pensarlo mi garganta se incendia, me siento incómoda...y sin embargo algo me dice que el viaje va a ser fascinante.
Mary es mi terapeuta. No me gusta, una mujer...
-¿Cómo te sientes?
-Fantásticamente. Si lo que quieres es verme tensa, mándame a una fiesta. Mucho mejor que confinarme en la habitación de un motel. A esto último ya estoy acostumbrada. Me gusta incluso.

Algunas lágrimas brotan al relatar algunos recuerdos que rescato aleatoriamente de mi infancia, pero cuando Mary me pide que se lo diga a ellos, no me sale. ¿Me hablaron realmente alguna vez?
Tras eso nada. Oscuridad. Me siento totalmente bloqueada. Abandono la sesión bastante decepcionada. ¿En eso consiste la terapia?
Aquí estoy, intentado deambular por mi juventud. Y no obtengo nada...Lo intento pero nada salvo algunas irrelevantes e inconexas imágenes.
¿Me va a ayudar Mary o quien sea a salir de esto? Afirman tener la cura. Estoy asustada...¿Y si no funciona conmigo?

Martes 12 de Octubre

Muchas lágrimas hoy. Cuando llegué Art (Arthur Janov, el director del centro) me dice seriamente que si no sigo las reglas de la terapia no puedo continuar. Ayer, al final de la sesión, le confesé a Mary lo mucho que necesitaba un cigarrillo. Horror en su cara, pero ni toqué uno. Hoy me desconcierta la agresividad de Art. ¿Es una artimaña? Quizá, Mary recurre a la reprimenda de Art varias veces durante la sesión, preguntándome qué sentí cuando él me hablaba.
-Nada –contesté.

Hoy me transporté hasta nuestra casa de verano...Me veo bajando las escaleras, botando mi pelota. El peculiar ruido se hace muy intenso ahora en mi cabeza. Me conduce a mi total soledad en la niñez, siempre sola...y empiezo a sollozar. En mi interior estaba triste. Por primera vez me doy cuenta, tomo conciencia, de que de niña tenía sentimientos!
Tras eso detengo por un rato el viaje. Tumbada en el suelo, un recuerdo está a punto de acudir a mi mente. Un recuerdo que sin darme cuenta he estado reprimiendo, censurando.
-Confía en ti,–me dice Mary, con su voz extremadamente suave...–Qué sucede?
-No estoy segura...hace mucho, mucho tiempo papá me pegó fuertemente. Alguien tuvo que decirle: "Para ya, la vas a matar". Pero el recuerdo es tan difuso, que no estoy segura. No lo creo, no puedo creerlo (no quiero creerlo?)...ese recuerdo no me rescata ninguna emoción y a la vez estoy algo avergonzada por haberlo traído a la mente.
-¿Qué querías de tu padre, Alietta?-me preguntó Mary.
-Soy rehacia a responder. La respuesta es tan obvia...
-Bueno, quería que él... –No es tan fácil, mi cuerpo se tensa, me quedo en silencio, en blanco.; Luego una imagen muy vívida aparece: Papá escribiendo en su escritorio casi cada noche, hasta muy tarde. Lo veo claramente. Es fascinante. Estoy junto a él. Mi cabeza no llega siquiera hasta la superficie de la mesa. Veo su mano deslizándose sobre el papel, escribiendo con tinta azul con su gran pluma estilográfica. Como por arte de magia le estoy viendo, totalmente inmóvil, absorta en la fascinación que me produce ver su mano.
Mary me pregunta qué siento mientras miro.
-Nada.
¿Qué querías que él hiciera?
-Silencio...Me siento como al borde de un altísimo acantilado...y no quiero saltar.
Mary aguarda un rato. Estoy sudando y tengo frío a la vez. Entonces escucho que ella me dice suavemente:
-¿Qué querías que él hiciera, Alietta?
Esta vez salto. O algo salta en mi, a decir verdad: el sentimiento. Exploto en llanto.
-Deseaba que él me tocara, me acariciara, me cogiera en sus brazos. Siento una ternura inmensa por él y un potente deseo de que me abrace.
Mary me pide que yo le pida a él que me abrace...Me dejo llevar por mis deseos.
-Papá acaríciame el pelo y la nuca con tus manos...
Brotan muchas lágrimas pues a la vez que siento mi necesidad por su ternura, veo su mano deslizándose sobre el escritorio, indiferente a mi necesidad.
Quedo exhausta tras la sesión. No sabía que hubiese tantas lágrimas contenidas en mi.

Regreso al motel. Duermo un poco...¿Un poco? hasta las diez y media de la noche. De hecho he dormido todo el día. Mi cuerpo se defiende muy bien durmiendo. Nunca había dormido tan bien, tan profundamente y en paz. Y sin embargo también me siento muy cansada.

Miércoles 13 de octubre

seguirá...

The New Primal Scream. Arthur Janov (http://www.primaltherapy.com/index.php)
Trad. Lars Quetglas

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Depresión y TDA (II)

La depresión, tal como la comprendo a tenor de los múltiples casos que a lo largo de mi carrera profesional (45 años) he atendido, reclama una perspectiva empírica y no estadística. Se trata de querer saber, no de saber lo que quieres. Saberme ignorante desde los inicios me ha liberado de la losa de la carrera cognitiva por las medallas académicas, abriéndome las fronteras del dominio de lo desconocido para hacme permeable y adentrarme en el secreto mejor guardado que la psique tiene para ofrecer: los motivos ocultos de la depresión.

No hace mucho, me reuní con un nuevo grupo de pacientes depresivos bajo tratamiento. Su intención era compartir experiencias respecto del insoportable –aunque todavía ilocalizable– dolor que les rodeaba. A medida que empezaban a hablar y tratar de identificar ciertas tendencias conductuales incontrolables y síntomas asociados con sus sentimientos empezó a revelarse todo lo que todos ellos tenían en común. Observamos que todos coincidían en:

· ilocalizable sensación de sufrimiento constante.· patente dificultad para concentrarse.· extrema fatiga.· sensación de parálisis e inmovilidad acusadas.· sentimiento de derrota e impotencia para cambiar el curso de cualquier situación.· incapacidad para expresarse.· Falta de energía.· No me puedo mover, me siento atrapado en un negro abismo· No encuentro razones para seguir viviendo.· Me siento muerto por dentro, todo es monótono, aburrido.· Siento que nada va a cambiar· Hay algo que quiere salir.· Incapacidad para sentir placer.· Incapaz de tomar una decisión, ya sea para activar algo o para detenerlo.· me siento entumecido, mis movimientos son laboriosos.· recurrente pensamientos suicidas· Sensación de aislamiento· Como si estuviese cayendo en un aagujero negro.· No hay salida· Pesadez generalizada o falta de vida.· me cuesta esfuerzos respirar o tan solo levantar un brazo.· nada me interesa en el fondo· abandono, resignación, ganas de desistir de seguir viviendo.· ¿Cuál es el sentido de seguir viviendo? No quiero seguir así.

Arthur Janov
Reflexiones sobre la condición humana

Siendo honestos ¿Quién no ha padecido en algún grado y en ciertos momentos de la vida estos síntomas? ¿Alguien puede poner la mano en el fuego y afirmar que nunca –sobretodo al tratar de enfrentar situaciones dificultosas– ha pensado, aunque fuese por un instante, que quitarse la vida fuese una salida aceptable? La mayoría tenemos un 'censor interno', un sistema defensivo que nos dota de los recursos suficientes para abortar esa frustrante sensación de invalidez, de impotencia ante eventos que -creemos- nos van a sobrepasar si no los eludimos, permitiéndonos ver el lado luminoso de la vida y conservando la capacidad de empatía cuyo dolor que acarrean no va a ser asumible. Pero, admitámoslo, hay personas que experimentan todos estos síntomas de modo generalizado.

Aquello de lo que estos pacientes acababan describiendo las sensaciones propias del trauma del nacimiento, el común denominador de su experiencia común. Nadie les sugirió ni por asomo qué es lo que debían sentir (entre otras cosas porque no hubiéramos sabido qué sugerir...)

Todo lo que una persona sintió, en tal que recién nacido, durante su traumático nacimiento, se proyecta perfectamente en la descripción de su estado depresivo presente. Esto no lo digo para sembrar desesperanza sino justamente para lo contrario, para mostrar que es perfectamente comprensible y legítimo todo aquello que experimenta una persona depresiva. Que existe una base traumática para esta patología y que esta base puede ser sanada sin necesidad de recurrir a los electroshocks. Los traumas se registran inicialmente en el útero, luego durante el parto y consecuentemente, por supuesto, durante la infancia, formando parte todo ello de una cadena lógica de eslabones dramáticos que quedan codificados, registrados y almacenados en el sistema nervioso (amígdala asociada al sistema parasimpático) a la espera de ser bien decodificados y rescatados en el momento adecuado o bien enquistarse hasta sentenciar a muerte al cuerpo físico, incapaz ya de seguir soportando la dolorosa sensación de ahogo. Repito esto no es la descripción de una fatalidad, sino la clarificación de una sintomatología que merece ser abordada más humanamente. Una persona deprimida no es un desperdicio humano, a menos que así se considere sentenciada y su entorno familiar más íntimo dé su caso por perdido. Existe una cura para la depresión, pero sin duda exige de un compromiso por parte del paciente (y de sus familiares más cercanos si los hay) así como del terapeuta convencido para levantar las capas de dolor ocultas tras el miedo, el pánico, a vivir. El pánico grabado a fuego en el canal uterino quizá durante un alumbramiento dolorosa (traumática)mente prolongado. Superar el miedo, o derrotarlo como se suele decir, consiste en mirarlo de frente y abrazarlo cual niño/a asustado/a, ese niño interno que, asustado en la medida que su aterrizaje al mundo fue poco amable (y qué llegada lo fue completamente?). Todos aspiramos a cambiar la inercia de un mundo desalmado donde el amor está exclusiva y perversamente vinculado a la satisfacción de los instintos "placenteros", a aportar nuestro grano de arena para devolver a la humanidad a su estadio de inocencia, olvidado entre los brazos de Morfeo, en el que no existía culpa. Revertir la inercia de la máquina (matrix) involucra una gran responsabilidad. Nadie dijo que iba a ser fácil, pero el esfuerzo –que no implica ningún sacrificio real, tan solo lo es para el ego– merece la pena.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Depresión y TDA (I)

Los Centros de Prevención y Control de enfermedades han informado recientemente de un alarmante incremento del número de suicidios entre personas de mediana edad en los EEUU., especialmente hombres en la franja de 50 años que vieron incrementada en un 50% la tendencia entre 1999 y 2010 (MMWR, 2013). En total el suicidio ha sobrepasado a a los accidentes de tránsito como causa de muerte en los EEUU. En los países desarrollados, ahora mismo iguala los porcentajes de cáncer e infartos en la franja de edad 15-50. En el mundo entero el suicidio se está cobrando más vidas que las guerras, asesinatos y desastres naturales conjuntamente (Newsweek, 'La epidemia suicida', 2013). Y todavíaa los profesionales de la salud mental luchan por explicar las causas. En un artículo del NYT, expertos citaron múltiples factores, incluyendo la crisis económica, el incrementado acceso a drogas otrora ilegales. La causa real, no obstante, se les escapa porque estsá oculta en el pasado remoto de las víctimas.

La depresión ha sido considerada, incluso en círculos profesionales del academicismo psicológico, como una patología inclasificable, la más enigmática de las enfermedades mentales catalogadas. Hoy en día el tratamiento administrado más habitualmente a un deprimido es también el más sencillo y que requiere de menos esfuerzos: antidepresivos. Pero cuando ni las drogas sintéticas surten efecto ya, algunos psiquiatras están recurriendo a una antigua solución extraída de las mismas películas de terror: terapia de electroshock. Un tratamiento que está testimoniando un revival de su antaña aceptación en la comunidad terapéutica, aunque bajo un diferente apelativo: Terapia Electroconvulsiva (ECT), un procedimiento que administran algunas clínicas privadas amparadas bajo su prestigio. Nada nuevo bajo el sol en ese aspecto. Una técnica considerada eficaz y moderna que pretende reconectar circuitos neuronales interrumpidos o perturbados de modo rápido y aséptico similar a la intervención endoscópica. Mismo perro, distinto collar, como se suele decir.
Paralela y afortunadamente se atisban aires de cambio, y algunos líderes en el campo de la investigación reconocen que la Psicología en tanto que profesión médica, precisa de una revisión radical de sus postulados, un lavado integral. A este respecto, la División de Psicología Clínica de la Asociación Británica de Psicología (The British Psychological Association) declaró en un reciente simposio que seguir considerando que las enfermedades mentales tienen una causa estrictamente biológica era contraproducente. Que no existe evidencia científica en absoluto de que los actuales diagnósticos psiquiátricos tales como la esquizofrenia y el desorden bipolar sean válidos o ni siquiera útiles. "Muy al contrario, –declaró su portavoz– existe un aplastante volumen de evidencias que apuntan a que las patologías mentales están fundamentadas en una compleja mezcla de circunstancias psicológicas y sociológicas íntimamente intrincadas que impactaron en el paciente de modo traumático en un momento presuntamente muy inicial de su existencia. Para resumir: Abandono, pobreza, discriminación y abuso. Todo ello sazonado con la imposibilidad de asimilar el natural duelo que todo trauma requiere para su adecuada integración", afirmó la Dra. Lucy Johnstone, una psicóloga clínica que redactó el borrador de esta provocativa declaración. (Jamie Doward, The Observer, 12 de mayo de 2013).

Lo que yo vengo proponiendo es un cambio total de perspectiva no solo respecto del diagnóstico de estas aflicciones sino un cambio radical en su tratamiento. Necesitamos urgentemente reidear el marco de nuestro pensamiento al respecto y reconocer que la incógnita a desvelar en la ecuación es el "por qué". Sistemáticamente hemos escabullido el 'quid' de la cuestión fundamental ¿POR QUÉ se deprimen las personas? Es decir, ¿dónde y cuándo se origina la depresión?

Desde que publiqué por primera vez (1970) mi libro "El Grito Primal: la cura para la neurosis", su subtítulo fue sorprendentemente duramente criticado. Atreverme a utilizar el término 'cura' me valió muchos improperios de parte de colegas de la profesión, puesto que hasta la fecha NADIE había osado introducir esa palabra en la terminología psicológica. La Psicología hasta entonces nadaba en un mar de autosuficiencia intelectual que abastecía a los doctos de postulados distantemente protegidos del desinformado escrutinio público. Y es que hasta entonces se hacían terapias que no solo no podían curar, sino que para ser honestos ni siquiera se concebían para curar. Y cuando aparecí yo afirmando haber dado con la solución al dilema, se lanzaron contra mi yugular.
Sanación solo es un término ridículo y hasta ignominioso para quién nunca ha considerado que la sanación de un oaciente sea la meta en el terreno de las patologías mentales. En el nombre no solo de la Ciencia sino de la fraternidad no podemos seguir eludiendo ya la cura como meta, por esotérico o inabarcable que ese término nos suene. Apuntar a la utopía es la única vía para acabar encontrando solución a cualquier entelequia [recordemos que vulgarmente hemos otorgado a este término el significado de "inalcanzable" o sin sentido, pero etimilógicamente proviene del griego ἐντελέχεια (entelejeia), combinación de enteles (‘completo’), telos (‘fin’, ‘propósito’) y echein (‘tener’). La palabra fue creada por el mismo Aristóteles, siendo posible traducirla como ‘tener un fin en si mismo’].

Si no apuntamos a la verdadera meta inmanente en nuestra profesión seguiríamos faltando a la parte más fundamental del juramento hipocrático al que nos debemos. Me atrevo a decir que la sanación es un estado que debe ser buscado, tanto por el terapeuta como obviamente por el mismo paciente, intrépidamente, con coraje y resolución, por mucho que el pensamiento colectivo desestime tal tarea. Se lo debemos a nuestros semejantes, esos millones de seres humanos que sufren de depresión sumidos en la desesperanza de hallar una salida a la sombría oscuridad en la que se refugian...y todo refugio implica en alguna medida una abstracción del consenso.
Pongamos que alguien no puede conciliar el sueño. Yo propongo que como profesionales apuntemos a atender al mismo periodo de gestación de dicho paciente y percatarnos de que allí se halla la clave del estrés presente del insomne, el mismo estrés que su madre gestante acarreó. Si tenemos dificultades para dormir ahora, es muy probable que nuestra madre padeciese de estrés durante el embarazo. Sea porque vivió en condiciones estresantes (guerra, de crisis económica, abandono de su pareja) o porque tomó demasiados estimulantes sintéticos (café, coca cola, anfetaminas, cocaína...) con los que disimular su tendencia depresiva, con los que 'olvidar' un trauma inasumible por SU consciencia. El resultado es el mismo. (¿A quién interesa en las altas esferas que el tráfico de estupefacientes mantenga su fluidez? Ese es un tema por supuesto de otro debate, pero intuimos que involucra a estamentos e instituciones de los que uno jamás hubiera sospechado...)
El organismo reacciona, indudablemente pues, frente al estrés. Y durante la gestación una madre, estresada debido a factores externos agresivos paradigmáticos, acaba ineludiblemente sembrando –por supuesto sin una intención consciente– tendencias depresivas en su feto. ¿Cómo? El feto reacciona frente a la sobreexcitación que involuntariamente la madre le está inoculando tratando por todos los medios de bloquear la funcionalidad de los suficientes puentes que protejan su poderoso, pero ciertamente vulnerable "Palacio de amor", reconvirtiéndolo en amurallado bastión. Y todo ya digo como consecuencia del inasumible estrés al que está siendo sometido. Poco a poco la mente, decantada hacia el hemisferio derecho se irá encerrando en su torre, a la espera del regreso del príncipe rescatador (un mito codificado en los cuentos infantiles de príncipes y princesas) que le ofrezca la necesaria contención para permitirse expresar los sentimientos contenidos que, en tal que no-nato, obviamente no puede expresar. Toda Princesa (hemisferio derecho), independientemente del sexo físico de que esté revestida anhela el equilibrio con su otra mitad, su "media naranja", es decir el hemisferio izquierdo errante y batallador, huido en combate en busca del dragón (circunstancias del entorno amenazante). Esta opción es también conocida como la solución escapista (imitativa) a la que atiende la testosterona ante el mismo impacto, devastador para ambos hemisferios en su germinal estadio evolutivo.
Las tendencias depresivas que se desprenden de tal epopeya, gestada in utero, pueden tener –y de hecho tendrán– en ambos casos repercusiones imperecederas, duraderas de por vida, si no son afrontadas y SANADAS. Esto es un hecho.
En un estudio de la Universidad de Tillburg (Hollanda) no publicado realizado sobre 40 niños de ocho años de edad a quienes se había administrado cortisol, o medicación similar, durante su gestación en el útero materno, reveló que se desenvolvían más dificultosamente de lo normal en índices clave de comportamiento social. Su Coeficiente de inteligencia era inferior e igualmente lo era su nivel de concentración y atención.
Cuando observamos a niños diagnosticados con Trastorno de Déficit de Atención (TDA) debemos prestar atención a este estudio. El déficit de atención es sobretodo, una distracción de los procesos cerebrales originado en impactos muy fuertes a edades muy tempranas procedentes de actitudes autolesivas de una madre sobreexcitada, una mujer que haya optado por la vía hipertensiva de supervivencia ante eventos inasumibles por su consciencia. Algo ciertamente lamentable. Sin embargo algo más lamentable sucede: esa hipertensión se repercute en el feto que recibe igualmente un impacto de sobreexcitación (anfetaminas, colas, cocaína, LSD) por vía sanguínea. hipertensión que va a sobreestimular al nuevo ser que se desarrolla en su vientre. La hiperactivación se registrará en el cerebro del feto.
¿Qué sucede? Al nacer no podrá enfocarse fácilmente en una cosa ya que hay demasiado "tráfico" en su cerebro. Esas tempranas experiencias tendrán, repito, una consecuencia de por vida. Un sello que nunca permanece inerte. No es inocuo. Se activa y reactiva detonado desde la mente inconsciente, incapacitándonos para relajarnos. Estos 40 niños fueron "programados" en la matriz materna para liberar más hormonas de estrés a lo largo de sus vidas. El estrés (del inglés stress, ‘tensión’) ya lo sabemos, es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.
Dicho estudio también reveló que el estrés materno sufrido entre la 12ª y 22ª semanas de gestación afectaba de modo clave a las funciones emocionales y cognitivas durante los 20 años siguientes de vida del neonato. Así que, en conclusión, la vida uterina es crítica para el resto de la vida y es la clave de tras la que se halla cualquier tendencia depresiva posterior. El estudio continua afirmando que "incrementados niveles de hormonas anti estrés en el útero materno juegan un papel mucho mayor del imaginado hasta ahora en el desarrollo de la patología mental."
El daño, que puede ser permanente, salvo que el futuro adulto decida reconocer su estado alterado (un peldaño de mérito sin duda), se revestirá en modo de alta presión sanguínea, tendencia a alteraciones cardíacas y, en mi opinión, al mismo Alzheimer.
Arthur Janov (blog)
Traducción: Lars Quetglas

¿Qué es un enfermo mental? Reconozcámoslo, ¿acaso no lo somos todos un poco? Nadie "se salva" de este calificativo en mayor o menor medida, salvo cuando se sana. No hay salvación sin sanación. Pero ¿salvación de qué? ¿Es posible un mundo con una mente colectiva equilibrada? Muchos se preguntarán si el equilibrio es algo deseable. En vista del gusto a los altibajos y al frenesí a los que muchos se han aficionado, podríamos afirmar que no todos desean ser salvos. La paz tan anhelada por unos, puede llegar a ser una amenaza para quien se mueve a gusto entre aguas turbulentas. A fin de cuentas este mundo da la impresión de caminar hacia un precipicio, un caos global. Pero créanme si les digo que esta percepción solo es válida para quienes permanecen escépticos ante la sanación como meta factible, para quienes no anhelan el sabor de las mieles de la Libertad. No importa. Estamos de camino hacia ello. Todos juntos. Todos los caminos, por tortuosos que parezcan, conducen indefectiblemente hacia una meta. Cualquier nudo tiene codificada la solución a su desenredo.

 

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Arthur Janov. Terapia Primal

Sanar la mente es posible

La Terapia Primal (PT, Primal Therapy ®) es una forma de psicoterapia para curar traumas psicológicos creada por Arthur Janov. De acuerdo con Mr. Janov, el origen de la neurosis humana se halla en la represión que operamos sobre el recuerdo de experiencias traumáticas acaecidas en la temprana infancia e incluso (y sobretodo) en la etapa intrauterina debido al dolor físico (asfixia, desnutrición,…) y consecuentemente emocional que dichas experiencias, reprimidas y ocultadas defensivamente en el inconsciente, conllevan. Un dolor percibido como una amenaza letal y consecuentemente negado desde los poderosos mecanismos represores mentales, junto con el recuerdo asociado. Según afirma el autor, el dolor que se niega, y por lo tanto se reprime, fuente y origen de toda neurosis y procesos autolesivos, puede ser liberado, 'sacándolo a la superficie', devolviéndolo a la Consciencia y reviviendo los incidentes traumáticos de la infancia que tanto esfuerzo (sufrimiento) ha costado mantener ocultos, selectivamente apartados de la memoria. Manifestar plenamente el consiguiente dolor vinculado a dichos recuerdos y el miedo que originó la huida de él, volver a experimentar los traumas no resueltos y expresar, los sentimientos dolorosos (soledad, miedo, abandono...) largamente enterrados, en presencia de un terapeuta capaz de contener las diferentes fases de la catarsis, permite la liberación de la esclavitud mental, la resolución de las adicciones neuróticas de las que somos prisioneros y nos mantienen atados a la cadena inconsciente de causa-efecto /acción-reacción (Karma, en la tradición oriental). Es el único modo de lograr estar en el lugar y momento presentes (Aquí y ahora) sin dependencias ni servidumbres pasadas inconscientes. La meta es la felicidad.


"Casi a todos nos suceden cosas dolorosas en etapas iniciales de la vida que quedan grabadas en todos nuestros sistemas, almacenados, convirtiendo nuestras vidas en experiencias miserables. Es el caso de las fobias, la depresión, pánico, ataques de ansiedad y un ingente caudal de síntomas que se añaden a la miseria. Nosotros hemos encontrado una vía de acceso a esos tempranos archivos emocionales y hemos aprendido a acceder a esos recuerdos, para rescatarlos de la mente inconsciente, con la intención de revivirlos en el ahora para que así puedan ser definitivamente integrados y dejen de constituir la fuerza motriz oculta que maneje nuestro inconsciente. Por primera vez en la historia de la Psicología existe un modo de acceder a los sentimientos, escondidos, de un modo seguro y respetuoso y así conseguir reducir el sufrimiento humano. Es en esencia, el primer aborde seriamente científico de la Psicoterapia.


Raúl Guerra Garrido:
«Sé algo de su teoría y terapia por puro azar, por haber formado parte del jurado que concedió (¿coincidió?) las becas de ayuda a la creación literaria del Ministerio de Cultura. Entre los múltiples proyectos, farragosos y académicos, apareció el insólito "Encuentros con Arthur Janov", del joven escritor A. B., (que prefiere mantenerse en el anonimato), un alarde de lo que podríamos llamar nuevo periodismo, eso que en los buenos periodistas es el arte de ficcionar la realidad y en los malos la impotencia de concretar la fantasía. Este proyecto empieza con unas palabras del propio Janov:

"Hace algunos años oí algo que había de cambiar el curso de mi vida profesional y la vida de mis pacientes. Lo que oí quizá pueda cambiar la índole de la psicoterapia, tal como se la conoce hoy: un grito espeluznante nacido de las profundidades de un joven tendido en el suelo durante una sesión terapéutica. Sólo acierto a compararlo con el que puede proferir una persona a punto de ser asesinada".

Un ensayo así, que empieza como la mejor película de suspense, no pudo sino acaparar de inmediato mi atención. A este asombroso grito lo llamó Arthur Janov "el grito primal" por estar referido, según él, a experiencias reprimidas en las etapas iniciales de la vida, incluyendo el período de gestación. Seguir su pista, a través de complejos fenómenos fisiológicos y psicológicos, conduce a la resolución de la neurosis. Los dolores reprimidos, los sufrimientos primales que se derivan de un parto negativo o de no haber sido amado (tocado afectuosamente) en la infancia, están registrados en el cerebro como una memoria psíquica y obligan al organismo a comportarse disociada y neuróticamente en búsca de la resolución de unas tensiones que nunca parecen resolverse. La agresividad, el estrés, las fobias, el alcohol, las drogas y la depresión…Janov propone, como única fórmula para romper la cadena viciosa de acción-reacción, el responsable "descenso a los infiernos". 

La neurosis –o búsqueda adictiva de sucedáneos que reemplacen y sacien la sed de aquel afecto no recibido a muy temprana edad– es un recurso de supervivencia para los sentimientos no manifestados, y su Terapia "Primal" implica rescatar intencionalmente de la mente subconsciente y volver a sentir (revivir) todas las angustias (traumas psíquicos) del pasado con la intención de liberarse de ellas y volver a sentir. La Terapia Primal ® es esencialmente un proceso dialéctico en el que el individuo madura cuando revive las situaciones en que sus necesidades infantiles no fueron saciadas, recobrando el calor cuando siente frío, sintiendo la fortaleza al permitirse sentirse débil, reviviendo el pasado se instala en la actualidad, el ahora, y al sentirse morir retorna a la vida. Justo lo contrario a la terapia psicoanalítica en la que el individuo tiene miedo y para evitarlo es exortado por su terapeuta a comportarse como un héroe…siente poco y actúa mucho, es la huida hacia adelante, la inmortalidad neurótica de Woody Allen. Uno ve la teoría primal como una apuesta a cara o cruz entre Sigmund Freud y Wilhelm Reich con la esperanza de que la moneda caiga de canto, inverosímil, pero no imposible. Es volver a lo individual tras lo colectivo de la antipsiquiatría de Laing, el mito del eterno retorno es la evidencia del perenne vaivén. Arthur Janov está en la cresta de la ola desde hace varios lustros; en nuestro país el único rastro suyo es un libro de circulación casi clandestina, El grito primal, editado en 1979. Tan formidable aullido bien merece un poco más de atención.




«De toda la teoría, terapia, o lo que sea, de mister Janov, a uno le interesan de modo especial dos facetas: la importancia del bien nacer y la necesidad infantil de ser acariciado. Arthur Janov afirma que el embarazo y sobre todo el parto [e incluso las condiciones de la existencia intrauterina tal como se desprende de su ultimo libro "life before birth" -la vida antes de nacer-] condicionan por completo la vida ulterior del recién nacido. Opina que un nacimiento en condiciones naturales, fórceps fuera, incluso con una influencia negativa posterior de los padres, 'produce' individuos menos neuróticos que a la inversa, de ahí que a veces haya que reproducir escénicamente, durante la sesión terapéutica, el parto en busca del grito liberador y salvador.La pregunta clave no es de dónde venimos ni a dónde vamos, sino: ¿existe vida después del nacimiento? Se trata de discernir lo que es salud mental, y de que a los problemas de la vida no se los solucione dándoles la espalda o proyectándolos en una huía hacia adelante.



El niño necesita ser tocado, (consecuentemente el adulto en que se convierte también). Del manoseo inocente al magreo incontenido. De la sensualidad sensorial (no confundir con la genitalidad) de asumir el propio cuerpo y todo el placer legítimo que proporciona tan maravillosa herramienta, un sentirse cómodo dentro de la propia piel que quizá nos evite la neurótica búsqueda de la propia identidad. El valiente y anónimo A. B. me comunica desde París la noticia de que por la segunda cadena francesa van a emitir un extenso programa sobre Arthur Janov. ¿Será finalmente el fin de su anonimato?. No me lo perderé, es la ventaja de los fronterizos, podemos ver Dallas en castellano, francés y eusquera. Me gustaría recomendárselo al profesor Rol Carballo y a su Instituto de las Ciencias del Hombre de cara a una actualización de nuestra urdimbre y quizá lo haga, no sé. El grito primal sintoniza con el idioma de las lágrimas y las sonrisas, o sea con la alegría de vivir. A. B. nos lo planteó con gracia y garra.

El País. Miércoles, 7/9/2011
Raul Guerra Garrido


……




Una mañana de 1970 John Lennon recibió un libro por correo. Se titulaba "El Grito Primal" por Arthur Janov. El subtítulo del libro era: "Terapia Primal: La Cura para la Neurosis".

Tras la decepción que para Lennon había supuesto la Meditación Trascendental propuesta por el Yogui Maharishi Mahesh, este nuevo método de psicoterapia pasó a captar toda la atención de John. Iba a ser el siguiente peldaño en su búsqueda de respuestas existenciales. Poco después, el Dr. janov fue invitado a pasar tres semanas en la casa de John Lennon y Yoko Ono en Tittenhurst Park, para que pusiera en práctica y demostrara la validez de su terapia. Poco después John Lenon y Yoko Ono viajaban a Los Angeles para ser tratados con este tipo de terapia en el Instituto que 2 años antes había creado por el Dr. Janov.

Las sesiones de terapia Primal con Arthur Janov en 1970 constituyeron un catalizador crucial para la edición del album más crudo y emotivo del artista: "John Lennon/Plastic Ono Band".
John y Yoko fueron entrevistados por la emisora WPLJ en un apartamento en Greenwich Village donde John & Yoko se alojaban durante su estadía en los Estados Unidos en diciembre de 1970. Los álbumes gemelos Plastic Ono Band habían sido publicados ese mismo mes. Durante la MUY INTERESANTE entrevista no solo comentaron John y Yoko acerca de sus álbumes, sino acerca de la Terapia Primal que habían hecho durante el verano de ese mismo año. Durante esta visita relámpago a Nueva York, John & Yoko también rodarin dos películas -Up your legs forever y Fly - y dieron la famosa entrevista "Lennon Remembers" a Rolling Stone. (parte 1, parte 2, parte 3, etc...)
Extractos de esta entrevista...
-Howard Smith: ¿Qué reacción habéis obtenido tras la publicación de vuestro album? Ya sabéis, amigos...
-John Lennon: No sé. Se lo puse a alguna gente, lo escucharon...al principio lo sintieron un poco pesado, algo depresivo y lugo, la segunda vez ya no les costó tanto.
-Yoko Ono: porque es tan real y la gente simlemente no puede soportar algo que sea tan real. En este album John ha puesto directamente las cartas sobre la mesa. Simplemente ha dicho las verdades del barquero. Pienso que la tendencia actual es que la música sea tan psicodélica hasta el punto de convertirla en algo meramente decorativo. Como si fuese papel para revestir paredes -como dijo John una vez. En el caso de John, su música es como un mensaje. En lugar de que el medio sea el mensaje, en su caso el mensaje es también el medio. Y se trata de un mensaje tan urgente y necesario...»
Mencionando el primer tema «why» (¿Por qué?)
-H. S.: Os dije que cuando lo radié, hace algunas semanas, la reacción que provocó en muchas personas...llamadas telefónicas y todo eso. El 95% me dijeron que no se me ocurriese volver a ponerlo en la radio...terrible! Algunos llamaban incluso antes siquiera de que lo pusiese.
-Y.O.: «La gente está acostumbrada a gritar en general y sin duda comprenden , pero están demasiado asustados para ver...para enfrentarse al origen, la fuente de los gritos...
-J. L.: No, yo pienso que lo sienten cuando lo oyen. No pueden evitarlo. Escuché que alguien llamaba al programa la otra vez y se le erizó la piel al oirlo. Esto es real. Te atrapa lo quieras o no. No existe escapatoria una vez que te atrapa, y eso es lo que no gusta a la gente. Debe haber sido como cuando apareció el expresionismo abstracto, ya sabes, la gente decía que era como si alguien simplemente hubiese lanzado un cubo de pintura contra el lienzo...'¿Dónde está la figura?, se preguntaban.
-Y.O.: «mucha gente no puede soportar las emociones fuertes. Tienes que digamos refinar las emociones hasta conseguir esa música bonita para poder comunicarte con ellos. Detesto eso.

-H.S.: eso es lo que la gente decía, "esto no es música, tan solo mucho ruido y gritos" [...] escribí algo acerca de que se trataba de psicoanálisis llevado a la música. Mucha gente lo ha captado así.
J.L.: Hay algo de cierto en eso. Pero es como Strawberry Fields, también fue en psicoanálisis en forma de música. Es el hecho de que nos fuimos a California e hicimos eso (terapia Primal) con Art Janov. La gente está dandose cuenta de eso cada vez más. Es como «Help!», «Strawberry Fields», «In My Life» también fueron canciones del mismo tipo. Son canciones que hablan de mi. Es solo que ahora soy capaz de expresarme mejor y más sencillamente.
-H. S.: ¿Te refieres a lo que pasó con a terapia de Janov?
J.L.:  Bueno, fue como estar frente a un espejo, ya sabes. Me dieron un espejo y tuve que mirar en el interior de mi alma. Y no estuve mirando de una manera digamos que mística tendente a dar color a las cosas, o desde la supuesta perspectiva psicodélica de un Beatle. Esta vez se trataba de el espejo y yo. Frente a frente. Y así sucedió.



Aquí incluimos una entrevista a Janov y Lennon realizada por Pauline Lennon (la madrastra de John) en la que se incluye el profundo entendimiento y aborde acerca de la terapia primal: 

«Lo que propone Art Janov es sentir el dolor acumulado en tu interior desde tu infancia. Tenía que hacerlo para matar realmente todos los míticos fantasmas religiosos que me perseguían. Durante la Terapia, verdaderamente sientes agudísimamente cada atormentador y doloroso momento reprimido de tu vida, viéndote con ello forzado a darte cuenta y aceptar que tu dolor, aquél que te despierta por las mañanas entre sudores fríos, acompañados de una presión sanguínea excesiva, es tuyo, solamente tuyo y de nadie más. El resultado del impacto de tus padres y todo tu entorno. Cuando me di cuenta y fui consciente de esto todo empezó a encajar. Esta terapia me obligó a acabar con toda la mierda de Dios…Muchas personas canalizan y subliman su dolor ya sea mediante la devoción al Dios de sus religiones ancestrales, masturbándose o imaginando que lo solventan" … " No hay modo de describir lo que sucede durante la terapia primal descubierta por Art Janov. En realidad todo lo que 'haces' es gritar. En vez de seguir aplazando la expresión de la emoción, del dolor, vas directamente a por él y lo SIENTES. Pienso que todo el mundo está bloqueado…No he conocido absolutamente a nadie que no sufra un bloqueo completo de dolor desde la infancia, desde el nacimiento…Yo diría que en algún momento la expresión de nuestros sentimientos fue desconectada. Nos negamos a llorar. Los niños se convierten por regla general en hombres insensibles que no lloran y las niñas en mujeres exacerbadamente femeninas, anque también viceversa (mujeres muy pragmáticas y hombres ahogados en la motividad).
En algún momento de la infanca te ves forzado a prostituirte y a adoptar un papel para poder actuar en el mundo. Esta terapia te ayuda a restituir tu ntegridad devolviéndote al momento en que eso sucedió, te coloca frente al interruptor y, como si de un regreso al pasado se tratase, te 'activa' los sentimientos, permitiéndote volver a SER como un Ser Humano íntegro y no escindido. Y no como hombre o mujer, como famoso o no famoso, te retrotrae directamente al momento en que eras un bebé. Por eso acabas sintiendo como lo hacen los bebés. Algo que por desgracia tendemos a olvidar debido a la represión, el dolor y lo que sea que hay en la vida, cotidianamente, y que desactivamos para no sentir el dolor, poniéndonos la máscara. Pero lo cierto es que el precio de esa máscara es el mismo sufrimiento. El tan hablado conflicto intergeneracional radica en que los viejos están más muertos porque aunque pasen los años, el dolor que no es conscientemente afrontado y aceptado simplemente no se va, el dolor de vivir me refiero.
Matamos lo esencial de nosotros para anestesiar el dolor insoportable de no habernos sentido queridos. Todo con tal de sobrevivir y adaptarnos a este mundo de dolor. El precio es que te conviertes en un muerto viviente.» 
Extracto de la entrevista radiofónica de Howard Smith, 1970.

PD (04/04/13): Estamos en conversaciones con el propio Dr. Janov para conseguir que forme parte del elenco de profesionales que asistan como ponentes a un evento multidisciplinario (que comprenderá conferencias, talleres, charlas y proyecciones) que tendrá lugar en principio el próximo mes de septiembre en un lugar aún no concreto del levante español. Si estás interesado/a en acudir, contáctanos y con gusto te informaremos más detalladamente.


"Estoy convencido de que la Terapia Primal alarga la vida considerablemente. Tenemos la intención de dar sustento a nuestras observaciones clínicas por medio de una serie de investigaciones encaminadas a constatar los efectos a largo plazo de la Terapia Primal en nuestros pacientes. Necesitamos financiación para llevar a cabo esta investigación Quisiera pregunatarles a Uds. ¿considerarían contribuir con una pequeña cantidad periódica durante un año para ayudar a que este proyecto se lleve a cabo? Esta es una petición para todo aquél a quien este dispendio no suponga un gran inconveniente. No importa cuán grande sea tu corazón, no aportes nada si no te lo puedes permitir. Todo el dinero irá a investigación. Nada se destinará a nuestro trabajo terapéutico. Necesitamos entre 2500 y 3000 dólares al mes durante un año. No lo preciso ahora. Tan solo estoy lanzando esa propuesta de colaboración para ver con qué ayuda puedo contar. Por favor, comprendan que nuestra investigación es a fin de cuentas, por el bien de la humanidad y poder así demostrar cuán importante es la influencia de la Terapia Primal como desintoxicante mental.
Si estás interesado/a y sientes que puedes contribuir, por favor envía un e-mail a:
primalctr@mac.com (para los que hablen inglés)
agurza66@att.net (para los que hablen español)
 y especifica con qué cantidad podrías contribuir.
Thank you/gracias"
Arthur Janov

Ver continuación: 

Arthur Janov. Terapia Primal (II)