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domingo, 12 de febrero de 2012

El gran parto

 

Segunda parte aquí

viernes, 25 de noviembre de 2011

Bendito seas

Yo te bendigo, dondequiera que estés, hagas lo que hagas, seas quien seas interpretando el papel que interpretes. Porque yo soy bendito y los benditos consideran a todo ser creado como un igual. Conecto con el dolor que te causé, lo recuerdo y lo siento como propio como nunca lo había hecho. Y me disculpo a mi mismo por haber sido inconsciente de mis actos, por haber permanecido ignorante. Fui ignorante puesto que no sabía lo que hacía. Te consideré una amenaza porque llegué un día a un mundo amenazante, carente del amor al que yo estaba acostumbrado allí de donde procedía. Tuve que adaptarme a las circunstancias francamente adversas y creerme lo que mis padres –esos adultos adoptivos a los que me confié– me transmitieron. Ellos, en su ignorancia, me enseñaron con sus actos inconscientes, que en este mundo salvaje y cruel hay que saber defenderse para no ser devorado. Ante esta tesitura yo asumí el papel que mi experiencia en esta vida me tenía asignado: el de víctima. Puesto que mis padres arraigaron en su mente la carencia a la que ellos mismos se habían visto sometidos –y por ello experimentaron– creí que la abundancia me estaba vetada de por vida. Que carecía de permiso para extraer abundancia del grifo al que otros sí tenían acceso. Y lo peor es que creí que ese veto no tenía fecha de caducidad y que era imborrable. Una especie de estigma familiar, un yugo con el que cargar. Creerme todo eso fue lo que desencadenó una existencia de miseria, donde la vida no era vida sino supervivencia. Llegué incluso a sentirme cómodo en ese modo de experimentara la vida. Entre otras cosas porque me eximía de algo a lo que aquellos que sí disfrutaban de la abundancia parecían estar inherentemente vinculados: la responsabilidad. Responsabilidad sobre ellos mismos y sobre el destino de los demás. Responsabilidad que generación tras generación no solo no han sabido administrar sino que intencionadamente han manipulado en su beneficio, perpetuando con ello su dominio, su papel de pastores, sobre aquellos a los que debían estimular, sus hermanos (ovejas) ignorantes, censurando el acceso de éstos a niveles de conocimiento 'secretos' en la convicción de que los corderos 'no están preparados' (Sí, no obstante, nos han considerado 'preparados' para zambullirnos en la vorágine de la frenética escalada tecnológica, la de los potencialmente esclavizantes dispositivos para cuya ecuánime gestión intencionadamente no se nos ha instruido. Sistemas educativos desfasados con métodos pedagógicos confusos y anquilosantes han sido la herramienta nefasta para lubricar la erronea percepción de las potentes energías que en nuestra ignorancia atesoramos.

En fin, me sentía cómodo en mi papel de víctima. A las víctimas normalmente se las compadece. Así nos han enseñado. Y esa sensación es placentera, cuasiorgásmica. Me apunté al carro del victimismo. Por eso me aseguré de infligirme periódicamente heridas, de enfrascarme en actividades de riesgo que potencialmente pudieran lesionarme. Por supuesto que este argumento no era consciente, sino que 'viajaba' por un canal paralelo pero más profundo que el del 'sentido común' (no por nada denominado 'el menos común de los sentidos').
La abundancia no tenía carta de autenticidad en mi esfera de influencia porque en mi ADN (el que heredé de mis padres y mis abuelos…) no figuraban las instrucciones acerca de cómo gestionar la abundancia. Ni siquiera se explicaba lo que era. Natural, ¿cómo se va a explicar la din´ñamica de algo que se desconoce?
A los 20 años mi abuelo recibió una herencia inesperada. Asesoradao por su futura esposa la invirtió en una fábrica que acabaó yendo a la quiebra como consecuencia de un desfalco provocado por uno de sus socios. Su ingenuiddad le pasó factura. Mi padre pasó de vivir nadando en la abundancia a tener que comer patatas hervidas durante años. De adulto no pudo acceder al estatus que su padre había ostentado hasta la mencionada quiebra y que en condiciones normales le habría sido legado en herencia. Sin embargo mi padre sí disfrutaba gastando (el dinero que a penas tenía) En los años de abundancia de su infancia había vivenciado el aire eclético de las reuniones artísticas que se respiraban en el hogar fruto de la sensible inspiración que mis abuelos (en realidad mi abuela) almacenaban y que la abundancia recibida había hecho posible. La poca riqueza que atrajo, la invirtió en obras de arte y libros (esos objetos que circulaban libremente en su hogar de infancia). Yo los detestaba. Eran objetos fetiches, ahora lo entiendo, que ejercían un magnetismo arraigado en su inconsciente. Le recordaban los buenos años de su infancia. Mejor dicho, lo que él creía que habían sido los buenos años. En realidad habían sido un tormento, a pesar de la abundancia económica, puesto que el amor recibido fue prácticamente nulo. Toda la atención se la llevaban las visitas. Es lo que tiene tener que luchar con otros 6 hermanos por la atención de los progenitores, el más apreciado botín que un niño reclama durante los años de ineludible dependencia afectiva. Unos años que dejan un fuerte sello en la vida futura. Un sello que yo me he propuesto borrar de mi ADN ahora. Para ello debo empezar por 'formatear la placa madre' de mi mente (ordenador). Regresar a mi pasado para leer las páginas borrosas de mi cuaderno de bitácora que tanto esfuerzo he empeñado en mantener olvidadas, aquellas que relatan los momentos en que tuve que prostituir mi esencial dignidad y adaptar mi integridad a las necesidades de mis progenitores y en general de todos los adultos de los que dependía para mi supervivencia, su ignorancia acerca de mi verdadero origen (que también es el suyo). Todos esos instantes en que tuve que optar entre morirme o robotizarme y adoptar el 'modo complaciente' aquél que los adultos que me rodeaban disfrutaban de presenciar: el obediente, el callado, el bueno que siempre se adaptaba al molde estandar que ellos recibieron en herencia y que me legaron para mi, impregnado de todas esas energías que tan maniatado me han tenido (vergüenza, miedo, frustración…) Exorcizar esa rabia por haber permitido (fue inevitable) aparcar mi verdad es la clave previa a conectar con el perdón. Solo cuando eres capaz de disculparte a ti mismo por haber mancillado tu dignidad atacando a otros en venganza por todo el poder del que tuviste que claudicar, solo cuando te congracias con tu eterna y divina esencia, tu única y esencial responsabilidad, entonces puedes ser capaz no solo de salir del mismo mar de lágrimas en el que yo he estado sumido y del que creía no iba a poder salir nunca sino también perdonar la deriva violenta de tus hermanos ignorantes capacitándote para verles incluso con los ojos de Dios, como hermanos de una gran filiación. Solo entonces puedes transmitirles paz, que es lo único que piden, ser escuchados…
Todos somos miembros de una extensa hermandad confundida y perdida hasta ahora en un mar de desesperación, en un mundo (planeta) situado en los confines de una Galaxia llena de vida inteligente. La misma vida inteligente de la que hablan las tablillas babilónicas en su epopeya de la creación (Enûma Elish) y que 'provocó' con su intervención genética el salto evolutivo que la tradición escrita ha enmascarado tras el confuso 'eslabón perdido'.

Como ave fenix, estamos resurgiendo de nuestras cenizas y dirigiéndonos indiscutiblemente hacia la asunción de nuestra herencia. Es el momento. Y es imparable. Por todo eso, bendit@ seas. Eres  mi hermano. Todos somos uno. Todos procedemos del Uno.  Todos precedemos de Dios.
Paz para ti.

jueves, 6 de octubre de 2011

URGENTE PETICION MUNDIAL





Lee esto varias veces si es necesario hasta que lo comprendas más allá de tu juicio intelectual.


A todas las personas que comparten y sostienen el deseo y la intención suprema de que reine permanentemente y de modo definitivo el Amor, la Paz y la Alegría en la amada Tierra.
Con el fin de ayudar a nuestro planeta y a todos sus habitantes a traer y arraigar luz al Nuevo Mundo que está ya naciendo, pedimos a todos 'los trabajadores de la luz ' que sientan como nosotros la necesidad de cumplir con el compromiso establecido de colaborar con el planeta en el ascenso vibracional, sosteniendo permanentemente ese estado en su maxima intensidad.

Esto es urgente para crear el salto cuántico necesario para darnos a luz a nosotros mismos en la nueva dimensión y densidad que se está instalando.

 Para hacer este compromiso,  sólo hay que decir en voz alta: 

«ME DISCULPO ANTE MI MISMO Y ANTE MIS HERMANOS POR LO ERRORES QUE YO HAYA COMETIDO EN EL PASADO
DISCULPO A MIS HERMANOS POR EL DOLOR QUE ME HAN OCASIONADO Y A MI MISMO POR HABERLO PERMITIDO.
ME COMPROMETO AQUÍ Y AHORA A HACER REINAR EN MÍ Y ALREDEDOR DE MÍ, EN ADELANTE Y PERMANENTEMENTE, LA COMPASIÓN Y LA TOLERANCIA, LA PAZ, LA GENEROSIDAD Y LA ALEGRÍA, VERDADEROS PILARES DEL AMOR UNIVERSAL,
PARA MI MAS ALTO BENEFICIO Y EL MAS ALTO BENEFICIO DE TODOS".


Es necesario invocar para ello sentimientos que resuenen con este compromiso/decreto, tales como la compasión, alegría, optimismo, comprensión, entusiasmo, espontaneidad, inocencia… y mantener esta frecuencia de un modo sostenido. Naturalmente se encomienda obrar en consecuencia en el entorno de influencia diario (familia, vecindario, trabajo, ocio…), de modo que se alineen pensamiento-sentimiento-acción, base de toda manifestación coherente. 
Ahora bien, si los sentimientos no aflorasen a la superficie de forma espontánea y genuina (lo cual no sería de extrañar), porque su canal de expresión esté 'obstruido', se ruega encarecidamente conectar con las energías (emociones) opuestas y liberarlas (desbloquearlas) en la intimidad, solicitando la presencia y amparo del Espíritu Santo.
Por ejemplo: si no puedes manifestar alegría genuina, conecta entonces con la emoción de la tristeza (invoca al Cosmos para que te envíe, cuando esté dispuesto, un detonador adecuado –una canción, una noticia o una película conmovedora, la mirada de un niño, etc…– para que el 'tapón' se desbloquee. Si la tristeza está demasiado 'calcificada', puedes apelar a la indignación. Esa emoción es más superficial y más evidente en los momentos actuales. Te bastará hojear cualquier periódico o escuchar los titulares de los noticieros. Una vez la olla te empiece a pitar, ríndete sin condiciones a la emoción que se manifieste, cualquiera que sea su naturaleza (llanto, rabia,…–usa un almohadón por ejemplo para que los vecinos no oigan si es que no tienes un lugar acústicamente aislado a tal efecto)…

Tras ello permítete visualizar y dejarte invadir por una luz violeta purificadora, que te conectará más pronto de lo que imaginas con los sentimientos antes mencionados. Si sientes vergüenza, zambúllete en esa emoción y deja que tu ser interno te guíe hasta el epicentro de tu vergüenza. Si es tristeza lo que aflora, abandónate a su expresión: llora.

En relación a la acción consecuente con el decreto (pensamiento) anterior, te informo que tu generosidad es esencial. El dinero es una energía como cualquier otra, que si se estanca, se corrompe. Hacer circular el dinero ha sido y sigue siendo responsabilidad de todos. Dar el 10% de tus ingresos anuales (independientemente de lo que 'El César' –Hacienda Pública–te reclame) a causas comprometidas con el decreto anterior, desbloquea potentemente el grifo de la abundancia universal que quizá no esté actualmente surtiéndote como deseas. Con ellos estarás manifestando en la Tierra la universal ley de reciprocidad de la que eres co-administrador.


Se pide  hacer este compromiso durante un mínimo de 21 días para que así se creen y activen los adecuados circuitos neuronales y energéticos para este propósito.

Durante estos 21 días, cuantas más veces repitas: "Soy Amor, Paz y Alegría. Dios está conmigo dondequiera que yo vaya", manifestando, al mismo tiempo, los sentimientos correspondientes anteriormente mencionados, más aun se manifestará  esto en ti, asi como a tu alrededor.


Los resultados augurados serán colosales:
· "un individuo que vive y vibra en alineamiento con la energía de optimismo y la voluntad de no juzgar a otros contrapesará la negatividad de 90000 personas que viven en niveles más densos (más bajos vibratoriamente) de energía "
· " un individuo que vive y vibra en la alineamiento con la energía de amor y respeto hacia  todo cuanto existe contrarrestará la negatividad de 750000 personas que viven en niveles más densos de energía"

" Un individuo que vive y vibra en la alineamiento con la energía de iluminación, alegría y paz infinita, contrarresta la  negatividad de diez millones de personas que viven en  niveles más densos de energía ", 
Doctor Wayne W. Dyers


NO IMPORTA SI CREES O NO EN ESTE DECRETO. NADA TIENES QUE PERDER Y MUCHO QUE GANAR. SIN TI NO SERÍA LO MISMO
TODA LA CREACIÓN  AGRADECE YA POR ADELANTADO TU ENTREGA y COMPROMISO,
¡QUÉ TE SEA DEVUELTA CIENTUPLICADA!



Gracias por compartir esto tan rápidamente como te sea posible, y con el máximo numero posible de personas. Cualquier traducción a otros idiomas, respetando la esencia del contenido, es muy bienvenida.

Paz para ti.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Todo irá bien

Esta crisis no es como tantas otras. La conciencia humana como especie –ésta sí que es beneficiosamente global– está despertando al fin de miles de años de manipulación de masas. Estamos siendo testigos de un giro copernicano de calidad hacia una nueva era. Estamos situados en un lugar de privilegio en un momento que será calificado por las generaciones que nos sucedan como 'momento bisagra'. Una época en que la humanidad finalmente se despojó de sus viejas y raídas vestimentas (dominación, machismo, xenofobia, represión, manipulación, sometimiento, victimismo…) todas ellas fruto de una energía muy potente llamada miedo, que reinó en el mundo durante milenios y que AHORA está programada para dejar de ser funcional. Podría haber sido más paulatina la transición? Sin duda. Pero parece que la especie humana esté abonada a padecer los cambios, más que a disfrutarlos con madurez. Somos criaturas del cosmos, pertenecientes a una vasta hermandad de inteligencias que nos llevan millones de años de adelanto y que nos han observado desde que aparecimos como homínidos sobre la faz de la Tierra. Los mismos que una vez que genéticamente estábamos preparados para asimilar su propio ADN, nos inocularon sus genes y nos mejoraron a su imagen y semejanza. La pregunta no es quiénes son ellos. La pregunta que debes hacerte es ¿Quienes somos los humanos? ¿Quién soy yo?


Todo irá bien. Los humanos hemos pasado cíclicamente por momentos dramáticos como estos y aquí estamos. Eres un ser eterno. Tan solo tu vestimenta, este cuerpo físico a veces tan doloroso de portar, es pasajera. Pasa el tiempo honrando tu existencia y las de todos los seres que habitan el planeta que amablemente te está dando cobijo.
Paz para ti.

"Solo es capaz de reirse sana y conscientemente de si mismo, aquél que ha comprendido la vasta grandiosidad de los designios que le crearon de la nada."

lunes, 6 de junio de 2011

Ser conscientes de qué?

Lo que se describe a continuación es un burdo intento de acertar a expresar con palabras la consciencia de una realidad que escapa al catalogante dominio de nuestra forma de comunicar.


Nuestras almas fueron objeto de un nacimiento desde el vacío o útero cósmico, dimensión donde la unión, cohesión y unidad era todo lo experimentable. La dualidad no había nacido. En tal estado de consciencia no existía "yo" o "el otro". La fuente de Todo lo que Es, la budista nube de Consciencia unificada de la que todos procedemos, deseaba crear experiencia y que ésta se reflejase, cual espejo, en si misma para poder recrearse en su creatividad expansiva y explorar los confines del universo. Esa es la razón por la que la energía primigenia decidió experimentar la dualidad, creando las polaridades (energías) masculina y femenina, la positividad y la negatividad, Yin y Yan. Y con todo, cada parte contenía una porción de la parte opuesta.


Es difícil para la mayoría de nosotros concebir sexualidad y sacralidad en el mismo contexto. La verdad acerca de la Creación, la Sexualidad y el Despertar ha sido distorsionada y secretamente almacenada en el guardarropa durante miles de años. Existe un completo espectro de expresividad a nuestra disposición, desde una experiencia sexual arraigada en un chackra inferior, desde la que se puede experimentar éxtasis, fusión de almas, trascendencia y unificación de lo físico con aspectos multidimensionales.
La razón principal por la que este abanico de experiencias no halla una vía para manifestarse en muchos de nosotros, se halla en el bloqueo de nuestro campo energético. Un corazón cerrado e incapaz por ello de 'sentir', es producto de la elevación de muros defensivos tras los que tuvimos que parapetarnos para defendernos del mundo al que vimos (y muchos siguen viendo) como una permanente fuente de agresiones. Dicha actitud es consecuencia de patrones mentales (pensamientos) que nuestros ancestros distorsionaron y que nos legaron en inevitable herencia. Nos hallamos desconectados de nuestra inocencia original desde que decidimos que para sobrevivir y luchar por un sitio ("ganarás tu pan con el sudor de tu frente /parirás con dolor"…) había que optar entre:


1. Dejar al margen los escrúpulos e incorporar unas herramientas válidas (carisma, narcisismo, seducción,…) que, aún no siendo sino máscaras –alienantes a la larga–, nos proveían de un salvoconducto para interactuar con los demás y –¿por qué no?– ejercer un dominio sobre ellos para obtener lo que de otro modo sabíamos que no conseguiríamos. Esa desconexión consciente nos permitió salir 'afuera' en búsqueda de los límites de lo conocido. Una voraz carrera de la que la inmensa mayoría no consigue todavía bajarse…


2.  zambullirnos en el océano de remilgos (sufrimientos) y convertirlos en nuestro 'modus vivendi', nuestra seña de identidad, viviendo de 'dar pena' e inspirar caridad en los demás. La consecuencia de ello fue enchufamos adictivamente a aquellas personas cuyas carismática energías transmitían la seguridad (y dominio) que nuestra nueva y remilgada personalidad (máscara) necesitaba para poner en marcha su neurótico juego de atracción-repulsión (te quiero-te odio)


Y es que de neurosis están infestadas las mentes de los humanos.


En verdad, lo que andamos buscando por todas partes, sin darnos cuenta por supuesto (inconscientemente), es nuestra naturaleza esencial, la peculiaridad de nuestra específica e intransferible vibración del alma. Cuando conocemos a alguien en quien percibimos un intenso atractivo, es decir, cuando contactamos con la alta frecuencia  vibratoria de 'otra' alma (elevadas cualidades: independencia, libertad, etc…), lo que está realmente sucediendo es que vemos reflejado en esa 'otra' alma el alto rango de frecuencias vibratorias (amor) que sin saberlo (ser conscientes) atesoramos y que una parte de nosotros identifica como 'vagamente familiar'. Y digo vagamente porque, a fuerza de haber sido censuradas (no aceptadas) dichas cualidades en nosotros, las tuvimos que bloquear y apartar de nuestra consciencia. Y es que la libertad manifestada por un niño es la más irreverente de las manifestaciones cuando el sistema establecido la aborrece como si fuera un atentado al orden establecido.


El 'otro' funciona, pues, de espejo en el que percibimos una energía atractivamente familiar. Y ese reflejo nos complace sin percatarnos de que responde a nuestra propia vibración. Nos volvemos adictos a un espejo sin ser conscientes de que lo que vemos reflejado somos nosotros mismos. Eso ocurre debido a que hemos desacreditado como entes amables y dignos de amor. Hemos descartado en nosotros el reconocimiento de esas cualidades (vibraciones) debido al rechazo sufrido en la infancia en el contexto de su espontánea manifestación. Los niños traen al mundo lo que los adultos han olvidado de si mismos. Exige un acto de enorme responsabilidad hacer frente a esa supresión –y su contexto histórico– y acreditar las altas frecuencias del niño como las de un maestro venido a traer la transparente verdad al mar de desesperanza en el que naufragamos. Los niños son ese soplo de aire fresco, ese remanso de cordura con el que periódicamente se nos obsequia para que recordemos quienes fuimos…


Ahora bien, lo que inicialmente nos atrae intensamente de esa otra alma 'espejante' es también lo que termina por producirnos repulsión. Es decir, acabamos reconociendo también en esa otra alma las bajas frecuencias vibratorias que también atesoramos pero que nos producen rechazo pues aprendimos de nuestros ancestros que deben ser recriminadas y juzgadas. Al no haber sido aceptados tal como éramos, con todo el completo abanico de vibraciones, nos vemos obligados a aprender a humillarnos y, consecuentemente, transportamos la humillación a nuestros descendientes (o subordinados) con el fin de descargar ese peso insoportable que nos vemos obligados a cargar sobre nuestros hombros el día de nuestra infancia en que dramáticamente tomamos consciencia de que mamá y papá no nos aceptaban 'tal como veníamos de fábrica'. En este sentido relacionarse en este planeta como seres humanos es algo así como un inconsciente juego del perro y el gato, un vínculo de amor-odio, atracción-repulsión, que ha gobernado nuestras vidas desde el inicio de la humanidad.  Creernos insuficientemente dotados como para satisfacer las expectativas de nuestros progenitores, paradójicamente es lo que nos hace buscar la mejor actualización en el mercado. La buena noticia es, no solo que esa pulsión inconsciente ha sido parte de las reglas de juego determinadas por la Fuente de energía (Dios, electricidad, etc…) de la que todos provenimos, para experimentarse a si misma creando (expandiendo sus fronteras) sino que ese reglamento ya ha dejado de estar en vigor. Está obsoleto. 


Las rupturas se producen cuando, no habiendo aprendido a ser tolerantes con esa parte de nosotros por la que se nos humilló, acabamos mostrando una insuperable intolerancia hacia aquél/aquella alma por la que inicialmente nos sentimos atraídos.


En el inicio nuestras almas nacieron plenas de inocencia y pureza. Y nosotros pudimos experimentar todas las facetas de la vida con ojos maravillados, capacitados para percatarnos de la magia, de la alegría y del aprecio.


La urgencia de fundirnos (re-unirnos) con esa inocencia y pureza, está intrincadamente entrelazada en el tejido de nuestra esencia. Quiere esto decir que el impulso original de unión nace del profundo deseo del amante (YIN) y del amado (YAN) de (volver a) ser Uno tras haber experimentado la separación. La magnética atracción o impulso de unión, como expresión de adoración y amorosa sumisión cuando estamos realmente en comunión con nuestro compañero/a del alma, se produce a todos los niveles: corazón, cuerpo, mente y alma. La fusión manifestada recrea la Creación misma y funde las energías masculina y femenina en una única consciencia. El pensamiento no tiene cabida en este contexto. Se trata de la natural y espontánea progresión de tu alma durante su viaje evolutivo.


Abrirse a este tipo de experiencia depende de la personal capacidad para cultivar la alegría, ser capaz de maravillarse por todo en la vida. Cuando verdaderamente te observas a ti mismo y tu vida como algo sagrado, puedes conseguir estados profundos de consciencia mirando en los ojos del amado (tus semejantes) y experimentar tu eternidad reflejada en ellos. Pero para observarte como algo sagrado debes aceptar que una vez te consideraste inválido, insuficiente para tus exigentes, descuidados, desequilibrados, esquizofrénicos, intelectuales, en todo caso ausentes progenitores. Revivir esa fase olvidada de tu pasado y escondida en la consigna del teatro de tu vida, es tu salvoconducto para tu liberación verdadera, para regresar a ti mismo/a, ese ser que sabe que la alegría es nuestro estado natural y el amor nuestra verdadera esencia.




Sutra 4: Sólo el amor disipa el odio.
En este mundo el odio nunca ha disipado al odio. Sólo el amor disipa al odio. Esta es la ley, ancestral e inagotable. (Budha).
La luz disipa la oscuridad, y la oscuridad es el odio. ¿Cómo ganar la luz? A trvés de la meditación. Deja tu mente en blanco. desapégate de los resultados que generan odio. Gana el silencio, así entrará la luz en tí y el odio te será indiferente. Estamos muy acostumbrados a odiar en nuestra vida, y eso sólo refleja nuestra insatisfacción por haber firmado un contrato que después de los años reconocemos lesivo: el contrato del Ego, del condicionamiento, del sometimiento a las normas de otros. Vaciemos la mente, busquemos el origen de nuestro odio, y encontraremos la paz. La gran sorpresa será descubrir que no odiamos a los demás sino a nosotros mismos.
Sutra 5: ¿Cómo puedes pelearte?
Tú también pasarás a mejor vida. ¿Cómo puedes pelearte? (Budha).
La vida es muy corta como para gastarla inutilmente peleando. Mejor usa tu tiempo y tu energía en meditar para ganar la felicidad. Transfórmate en luz entrando en el silencio de la mente. En la muerte todos nos nivelamos; ¿a qué pelear entonces? ¿Qué ganamos con desperdiciar de este modo nuestras energías?

Inspirado en Xo, Ansara

viernes, 18 de septiembre de 2009

Es la hora

Ha habido muchos momentos claves en la historia de la Humanidad. Pero éste es uno crucial para “reorientar nuestras antenas” hacia el venidero esquema de las cosas. La existencia sobre el planeta, tal como la hemos concebido hasta ahora, est á cambiando. Un ciclo termina y otro comienza. No te aferres, pues, a los códigos y paradigmas establecidos que están desmoronándose. Disfruta del privilegio de estar vivo en una época de grandes cambios...aprovecha la coyuntura, y descubre y derriba estructuras anquilosadas en tu mente y en tu entorno. ¿cómo? Para empezar sacúdete el yugo de la esclavitud y el sabotaje mental (el que has padecido desde una fuente externa –padres y entorno– y queun día decidiste inconscientemente perpetuar desde tu propia esfera –autocensura, adicciones, etc) . A medida que lo hagas, mantente alerta, desaprende a manipular a los que dependen de ti o estén en tu radio de acción transfiriéndoles toda la mierda que un día aceptaste tragar, abandona tus desgastantes adicciones y reconcíliate con tu auténtica naturaleza, con tu verdadera, pacífica, amorosa e inmortal esencia. Si a estas alturas aun andas buscando el modo de lograrlo, desde HOYxTI te ofrecemos una vía que puede ponerte en el sendero:  ofrece tu tiempo, y acepta recibir el tiempo de todo aquél que quiera ofrecértelo. Verás que todo lo que hace falta es abrir las puertas de nuestra invisible –aunque bien labrada– coraza al ingente caudal de luz y amor que tod@s llevamos dentro (y que hemos reprimido durante demasiado tiempo).
Desde HOYxTI incitamos, de entrada, a una rebelión interna. Estás hart@ de guerras, violencia y abuso desde cualquier posición de poder establecida, ¿verdad?. Nosotr@s también. Proclamamos un Sí rotundo a la Paz definitiva, en el Mundo. Sí al respeto por las personas, los animales y por la madre naturaleza. Cambiemos el “chip” y hagamos algo verdaderamente irreverente a los ojos del sistema establecido: bendigamos y agradezcamos el regalo de la existencia diaria, la nuestra y la de los demás,  seamos generosos sin emitir juicios, porque nos da la gana, porque nos complace y nos hace felices (hoy por ti …), y aceptemos con los brazos abiertos otro tanto de otros que deseen imitarnos, actuando del mismo modo ( …mañana por mi). APRENDAMOS A RESPETARNOS COMO INDIVIDUOS Y COMO COLECTIVO HUMANO, como especie. Contagiemos nuestro entorno de amor con pequeñas actitudes diarias, con esas sonrisas que no cuestan nada, pero que abren tantas puertas en la casa del desconfiado y el temeroso. Es el único modo, "tacita a tacita", grano a grano, (cada cual al ritmo que pueda/sepa) de empezar a ACTUAR y revertir la deriva negativa en la que la vida en la Tierra está empantanada. 
Decir "lo siento, discúlpame" cuando hemos vomitado rabia en el contexto equivocado es una buena vía para la resurreción del alma. 
Y ABRAMOS LAS PUERTAS A LO INESPERADO y al caudal de abundancia venidera. Que el dinero no tenga aquí, de entrada, ningún poder, y así…esperemos activamente los acontecimientos que inevitablemente se van a desencadenar (efecto mariposa). Toda la negatividad global que rodea al mundo está cerca de caer por su propio peso. Un nuevo salto evolutivo de la especie humana se está produciendo ya tras 13000 años de oscuridad, dejando a su paso todo un reguero de conmoción económica, política y social, síntoma inequívoco de que la transformación está teniendo lugar. Reclama SIN MIEDO una vida sin grilletes, en completa LIBERTAD y asumiendo total RESPONSABILIDAD sobre tus acciones. Madurando …sin prisa pero sin pausa. 
“Piensa globalmente, actua localmente” 
(David R. Brower, Cofundador de Amigos de la tierra – Friends of the Earth)