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domingo, 21 de abril de 2019

La Tribu perdida

-Sin duda es Satanás/Belzebu quien impulsa a estos masoquistas a maltratar sus cuerpos y a vender su alma a cambio de un protagonismo transitorio. Pero ¿por qué lo permite Dios, si tan omnipotente es? ¿Acaso lo desea?
-Dios no es que lo permita ni mucho menos lo desee), es que literalmente no lo ve, pues este escenario (mundo) en el que suceden estas calamidades no lo ha creado él, por tanto no es real sino una pesadilla. Y no lo ve, igual que tu no puedes ver qué sueño está soñando tu hijo mientras te lamentas viéndolo retorcerse en la cama. Pero su sueño es tan profundo que temes hacerle más daño despertándolo de golpe. Convendrás que hay espejismos que no necesariamente ven todos los miembros de una expedición por el desierto.
Para que Dios se entere de lo que les pasa a sus hijos, de en qué estan enfrascados en lugar de estar con el, tuvo que mandar a Uno, su "predilecto" -sin duda el primero que hubo creado- a zambullirse en el sueño del resto de sus hermanos, en la confianza y seguridad de que permanecería lúcido/cuerdo en el contexto de locura/fantasia que ellos se habían invantado/fabricado. Jesús, lo bautizaron allí sus padres con minúscula. Pero él dijo, pues lo recordaba, que era el Cristo, es decir la Consciencia despierta. Dijo que venía de otro Reino, donde no se dormía sino que la vigilia era la norma (¿para qué dormir, de hecho, en un mundo donde nunca te cansas?). En su Mundo-Reino (donde él es el Rey) no hay necesidad de temer nada, de defenderse de nada, de luchar por nada. Pero a este mundo solo pueden acceder los que saben distinguir entre estar dormido y despierto, los que se han liberado de la adicción a combatir paradefenderse, es decir los cuerdos. Estuvo Jesús 33 años instruyéndose y luego contando esto, hasta que los reyes tuertos no soportaron tanta verdad y sintiéndose amenazados por ella lo crucificaron en el pais de ciegos. Transcurridos tres dias de su pasión, voluntariamente aceptada, regresó (resucitó, decimos) tal día como hoy, al mundo de la cordura dejando a sus discípulos la promesa de su regreso, cuando hubiese terminado la cuenta de los siglos, para rescatar del pozo a las legiones de soldados de Dios que desde hace 2 mil años descienden sin respiro a este inframundo para despertar a los hijos perdidos de Dios.

sábado, 22 de agosto de 2015

Risa consciente

-Es bueno reirse de uno mismo. Yo me río siempre de mi, es lo más sano que uno puede hacer en definitiva en este mundo de mierda. Al mal tiempo pongo buena cara. Así de claro.
-Sí, te doy la razón; siempre claro está, que sepas de quién te estás riendo.
-¿Qué quieres decir? Se supone que si me río de mi es porque me conozco...porque sé qué es ridículo en mi.
-¿Y qué es eso tan ridículo que te provoca tanta risa de la que te gusta presumir?
-Bueno, por ejemplo que muchas veces, sin darme cuenta, cierro la puerta con llave de casa al salir aunque haya otras personas dentro.
-¿Y qué tiene eso de gracioso? Si hubiese un cortocircuito o un escape de gas podría ser letal.
-Bueno, vale, pongamos que me río de mi cuando mis amigos me tiran plátanos cuando nos encontramos. Como soy tan pequeña y vivaracha, dicen que me parezco a un monito. Ya me lo decían en casa de pequeña porque trepaba por los árboles. Mis hermanos me tiraban plátanos.
-¿Y te hacía gracia entonces que tu madre te comparase con un mono?
-No lo recuerdo. Era muy pequeña. Yo solo recuerdo que me gustaba trepar por todo. Si me hacía gracia o no entonces, lo he olvidado.
-¿Te reías con tus hermanos cuando te lanzaban plátanos?
-Si he de ser sincera, lo de mis hermanos no me hacía mucha gracia...
-Antes de reirte de nada tienes que conocer aquello de lo que te ries. Cuando lo conoces te ganas el derecho a reirte de lo que te dé la gana. Y he dicho conocer, no de saber.
-¿Qué diferencia hay?
-Es una muy sutil. Los anglosajones distinguen entre 'awareness' y 'consciousness'. El idioma castellano no distingue ese matiz con una palabra (en ambos casos se traduce por 'ser consciente'). Y es uno muy importante. Eres 'aware of something' (sabes algo) cuando tienes acceso a una información. Sin embargo eres 'conscious of something' (te das cuenta de algo) cuando conoces, cuando tienes acceso a las implicaciones que se derivan de esa información. Pon el caso de los atentados de las Torres Gemelas de 2001. SUPISTE qué sucedió por los medios (o porque estabas in situ). A muchas personas eso les desencadenó una catarsis emocional incontrolable ese día.
Permitir que exploten las emociones derivadas de un impacto repentino es lo que destapa tu conexión con tus sentimeintos, lo que te permite subir el peldaño y acceder a la Consciencia, a darte cuenta...'TE DAS CUENTA' de toda la trama oscura (oculta) que entraña un acontecimiento del que has sido informado (recuerda informado significa de-formado) después de 'haber sentido' lo que sucedió. Ese es el peldaño que 'separa' los dos estadios, awareness y consciousness. No sé si me explico...Es como cuando te disculpas. Solo puedes hacerlo genuinamente cuando te pones en la piel del otro, cuando has sentido su dolor.
-...Creo que sí. ¿Entonces cuando creo estar riéndome de mi...?
-No puedes reirte en adelante de ti hasta que no sientes el dolor del impacto que te produjeron las primeras burlas. Los plátanos de tus hermanos no hubieran tenido mayor repercusión si tu madre no les hubiera reido la gracia y te hubiera comparado con un monito. Hasta que eso suceda no estás riéndote de ti sino adelantándote defensivamente a las burlas que los demás habitualmente te hacen. Lo que haces es mimetizarte con el entorno para minimizar su impacto.
Para reirte de tu ego tienes que conocer su presencia, ser consciente de él y de sus argucias, hay que sentir el dolor que su locura te ha ocasionado y para sentir hay que recordar.
-Joder, me estoy empezando a cabrear...Y tu, ¿de qué te ries?
-Yo no me rio de nada. Si me disculpas tengo suficiente de momento con sentir el impacto de toda mi ignorancia y la que me rodea.

miércoles, 14 de enero de 2015

Desenmascarando el orgullo (I)

Wikipedia define al "Azar ontológico" como "los procesos que, en determinados ámbitos, se revelan irreductiblemente espontáneos y aleatorios, independientes del avance del conocimiento". Qué le vas a hacer. Wikipedia es así...
Vayamos ahora a la definición de espontaneidad: La espontaneidad se define como el conjunto de acciones irrazonadas presente en el comportamiento humano. Así, ésta resulta de la manifestación de los instintos como opuesta a la razón y por lo tanto es un concepto aplicable únicamente a los humanos, puesto que en comportamientos no humanos no existe el antagonismo entre razón y pasión. En una definición más excluyente, la espontaneidad es una característica de acciones que no requieren de motivos razonables, sino de otros como las emociones. Llegados a este punto la ortodoxia (líbrenos el cosmos en adelante de ella) distingue entre emociones 'agradables o buenas' (alegría, entusiasmo, incluso euforia...) y las desagradables o 'malas' (pesadumbre, tristeza, melancolía...), es decir aquellas que no deseamos. Y así, por esta connotación meliorativa se diferencia académicamente la espontaneidad de la pasión. El determinismo, en cambio, afirma que no existe el azar ontológico. Que todo lo que nos acontece es fruto de una ley de causa-efecto, de cuyas leyes podemos permanecer ignorantes, si bien dicha ignorancia no las hace menos efectivas. (Ignorantia iuris non excusat)

 Si por causalidad llegas a leer este texto, o cualquiera de los que figuren en este blog o cualquier otra publicación, libro, artículo, si llegas en fin a ver cualquier video, película, representación teatral, si eres testigo de cualquier situación banal o extraordinaria que acontezca en tu cotidianeidad, en resumen TODO lo que te impacta a lo largo de tu experiencia vital, debes saber que lo has buscado, lo has atraído. Nada sucede por azar.
Esto no es difícil de asimilar. El poder de la ley de atracción, lo llaman. Lo realmente novedoso es que no eras consciente de que lo estabas magnetizando. 
La señal que advierte de que las decisiones son 'desafortunadas' es el dolor. Una advertencia maravillosa que nos avisa que el camino de la felicidad se torció.
Todos deseamos vincularnos pacíficamente con nuestro entorno, desarrollarnos y aprender envueltos en un clima de armonía y tolerancia recíprocas. Y si se producen roces, todos deseamos saber como limar esas asperezas. Pedir perdón, disculparnos y seguir adelante no debería suponer un esfuerzo a menos, claro está, que nos resistamos a hacerlo.

Este mundo sería tan maravilloso de compartir, verdad? Tan solo hace falta limar asperezas. Pero qué es lo que impide que todo 'fluya', que los desencuentros se resuelvan con un 'lo siento, te ruego me disculpes', ¿qué es lo que perpetúa las asperezas que obviamente ocasionan las fricciones? ¿dónde radica la inquebrantable (?) fortaleza del orgullo?

La historia 'oficial', dictada por las 'sagradas' escrituras, es decir los escasos libros que sobrevivieron a los incendios alejandrinos y que relatan las crónicas de nuestros albores como especie y de cómo vinimos a fraguarnos en este mundo, cuenta que Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso, del Edén, un jardín que compartían con los Elohims, aquellos que unos versículos antes habían afirmado "Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza". Así relata el libro del Génesis nuestro advenimiento. A estas alturas de nuestra historia (histeria?) podríamos concluir que ese relato es un cuento para niños. De hecho eso es lo que las masas, en su inconsciencia, han dictaminado. De lo contrario sería literalmente imposible continuar danzando este delirante baile (birth-school-work-death), al que tan bien adheridos hemos estado, sin rechistar ni presentar cuestionamientos. Y la adherencia, la adhesión, a esta rueda de cíclicas euforias e infortunios sólo es posible mediante un adhesivo de apropiada resistencia: el orgullo.


lunes, 11 de agosto de 2014

El origen del miedo (I)

Quizá creamos que la fuente de toda disputa este plano/Planeta entre facciones opuestas se debe al interés de unos, más privilegiados materialmente, por dominar a otros menos favorecidos, o al menos para perpetuar cualquier desigualdad ya existente. Pero eso no dejaría de ser una perspectiva un tanto maniquea, en cuya adhesión se ha fundamentado la llamada lucha de clases, aceptada desde el advenimiento del marxismo. En el fondo esta lucha estaba destinada a perpetuar precísamente las desigualdades que afirmaba combatir. Para que alguien necesite someter a otro, es preciso que esa intención esté arraigada en la desconfianza. Y quien desconfía de alguien, necesita fabricar argumentos sostenibles mediáticamente con los que sustentar sus ocultas y verdaderas acciones dominadoras.

Detrás de la falta de confianza se esconde ineludiblemente el secretismo, la tendencia planificada a ocultar algo cuyo alumbramiento desestabilizaría el statu quo imperante.

Cuando sientes confianza en alguien todos los acuerdos son posibles, pero si hay desconfianza puedes apostar la vida a que alguna de las partes (si no ambas) tiene algo que ocultar. Y quien algo oculta siente vergüenza, habitualmente maquillada con los ropajes del orgullo, ese recurrente comodín al que nos hemos acostumbrado a apelar cuando nos sentimos entre la espada y la pared.

Hay muchas emociones involucradas en la olla diaria de la convivencia, y la madre de todas ellas, la raíz que engloba todos los ocultamientos y censuras, la que no entiende de razonamientos o análisis es una y muy clara: el miedo. Pero ¿Miedo a qué?

Ya sé, dirás que no tienes miedo. Y mentirás. Y agradecerás que te llame mentiroso porque es mejor que llamarte psicópata. Todos tenemos miedo. Si no seríamos unos alegres suicidas (por no hablar del dolor que probablemente ocasionaríamos al exponer a seres queridos a situaciones de riesgo real). Pero hay dos tipos de miedo. El miedo a lo conocido, mejor dicho lo recordado/consciente y el miedo a lo olvidado/inconsciente. La diferencia entre ambos es básicamente una. El miedo a lo que conoces no "desata" tu violencia. Esa respuesta es solo propia de quien no comprende algo y reacciona con lo último que le queda, como los gatos acorralados.

El miedo ante el riesgo conocido, ergo asumible, te permite adaptarte a las circunstancias. Es un mecanismo que alerta acerca de las amenazas reales, poniendo automáticamente en marcha un mecanismo propicio de supervivencia ("el cielo se oscurece y se avecina un vendaval=me refugio"; "un virus irrumpe en mi aparato digestivo=relajo mi dieta y permito que mi sistema inmunológico se ponga en funcionamiento sin obstaculizarlo", etc...). Si estás convaleciente, no tienes miedo, simplemente estás tomando medidas para reajustar tu cuerpo físico al entorno.

Pero hay un miedo que derriba, en lugar de fortalecer, tus defensas naturales. El miedo a lo desconocido, mejor dicho, a lo olvidado, pues nada es desconocido, tan solo vamos recordando, poco a poco, lo que siempre hemos sabido pero una vez "decidimos" olvidar...)

El miedo a lo olvidado es muy poderoso y se nutre de todas las pequeñas circunstancias que la vida te presenta. ¿Pero por qué se nutre? ¿Por qué necesita crecer? Muy sencillo, porque en un nivel profundo de tu psiquis deseas reactivar tu memoria. El miedo a lo desconocido es un mecanismo natural para adquirir conocimiento. Un mecanismo que acepta el riesgo en su decidida búsqueda de pistas en el camino, símbolos que despejen la confusión inicial y rescaten el "recuerdo madre", un episodio o conjunto de ellos que son responsables de la activación de la sensación de desamparo que inunda la cotidiana exstencia. Por paradójico que suene (y por mucho que nos inflemos a azúcares refinados y alcohol (via habitual de escape de las personas depresivas) o a alimentos con exceso de sodio (propio de las personas coléricas), en el fondo no queremos olvidar sino recordar.

Huir del miedo (negarlo) es la prueba de que lo "tenemos". Digamos que estamos programados para activar la solución aunque parezca que huimos de ella. El miedo a lo desconocido paraliza bien toda capacidad de respuesta (incluida la risa) o bien desata, como decimos, un frenético y desproporcionado despliegue de medios para impedir que tal amenaza fructifique. Temer a algo intangible (la suciedad doméstica, la inseguridad ciudadana, un atentado terrorista, el hambre, un meteorito, el alzheimer...), que en pura lógica no pone en peligro nuestra subsistencia ahora, es la prueba de que hubo una vez un evento, olvidado obviamente, que sacudió inesperadamente nuestra capacidad de salvaguarda. Un evento vinculado al abandono emocional, el confinamiento o abiertamente a una agresión física en una etapa de nuestra existencia lo suficientemente frágil como para no estar lo suficientemente provistos de las adecuadas defensas (la mayor de ellas precisamente la confianza). Una etapa que naturalmente ya habrás ubicado en el tiempo: la infancia.

 

lunes, 10 de octubre de 2011

El dinero no es el problema

El obstáculo para poder 'observar' con ecuanimidad el escenario de acontecimientos globales es nuestra adicción a las cosas que con el dinero se pueden adquirir.
Todo depende del grado de necesidad y consecuentemente el de compulsión que hemos desarrollado para calmar la ansiedad. La paz, que no es otra cosa que la Consciencia de ser libres por derecho, es algo que todos anhelamos desesperadamente. Sin embargo pocos son capaces de percatarse de que nunca la han perdido, de que no es algo que haya que ganarse con el sudor de la frente. Pocos se dan cuenta de que la Paz está a nuestro alcance desde el momento en que uno decide CONSCIENTEMENTE hacer uso de ella.
–Luego el problema está en no ser conscientes…en la Inconsciencia?
–Eso es. La vida es un sueño.
–Pero yo la siento muy real.
–Todo lo real que tus sentidos físicos captan, perciben. ¿Nunca te has preguntado si existen otros métodos o dispositivos para conectar con la realidad, independientemente de los cinco con los que estás habituado a operar (en el caso de que alguno de ellos no esté obturado)? El cuerpo físico es tan solo un instrumento, una vestimenta gracias a la cual puedes interactuar en 'este' mundo. No es real en la medida que es transitorio, tiene fecha de caducidad. Paradójicamente, la ansiedad que se deriva de la insatisfacción sensorial en edades muy tempranas (caricias, ternura, ) es algo muy real, y sin duda el origen de todas las sibilinas o abiertas venganzas que padecemos y repercutimos con la pretensión de liberar las emociones acumuladas.
–Entonces, ¿quieres decir que nos herimos mutuamente sin darnos cuenta de por qué lo hacemos?
–Nos pasamos 'esta vida' defendiéndonos del mundo (los demás) y agrediéndolo. Somos criaturas atemorizadas, marcadas por una difusa (inconsciente) sensación de abandono, fruto del dolor experimentado al 'aterrizar'  en este mundo y no hallar en justa reciprocidad el amor que tan natural nos es allá de donde procedemos. Y es ese arraigado temor, el miedo a volver a sufrir, lo que tiene secuestrada nuestra consciencia, lo que nos obliga a vagar como almas en pena tratando de protegernos de cualquier potencial peligro, por imposible que se antoje. Reclamamos justicia, libertad, y es legítimo. Queremos ser libres y estar en paz, pero en nuestra ignorancia hemos creido que dichos conceptos deben ser 'conquistados', es decir arrebatados de otras personas que los tienen secuestrados.
Pedid y se os dará, decía el maestro. Lo que ocurre es que todo está siendo dado. La petición ha llegado a 'palacio'. Pero por desgracia, el sabio apunta a la Luna y el necio se queda observando el dedo. Todos albergamos un sabio en nuestro interior. Pero lo hemos revestido de tanta necedad que no acertamos a ver lo evidente. Hasta el punto que cuando lo evidente se nos expone de forma diáfana, lo atacamos con todas nuestras fuerzas. Es por ello que la vasta dimensión del Cosmos solo es revelada a aquellos que son dignos de sus secretos. Quien se considera indignado obtiene la realidad que se está atribuyendo, la desconexión con su dignidad. La dignidad no puede, por definición, ser despojada de alguien, a menos que ese alguien afirme sentirse indigno. No ser 'digno' es algo que todos arrastramos desde probabalemente los albores de los tiempos. Algún fallo (pecado original?) arrastramos que nos convierte inconscientemente en 'apestados', no merecedores de los parabienes de la creación. Todavía arrastramos el estigma del 'ganarás tu pan con el sudor de tu frente', o 'parirás con dolor' pronunciados por esa entidad calificada de Omnipotente por los patriarcas hebreos que se autoproclamaba 'yo soy quien quiera que desee ser' (Yahweh/Jehová) Ya ves hasta donde estoy llegando, pero lo cierto es que la culpa tiene raíces muy profundas. Y la culpa, como todo eso que nos molesta pero no podemos destruir, nos la legaron nuestros abuelos, y ellos a su vez a nuestros padres, y estos a nosotros y nosotros se la pasamos a nuestros hijos, como esa 'patata caliente' que pasamos a nuestros herederos genéticos en la inconsciente esperanza que resuelvan el enigma que nosotros no sabemos dilucidar: "¿Qué hacer con la culpa"? Tenemos hijos buscando en ellos la redención que no obtenemos de nosotros mismos. Y eso les indigna. Como nos indignó a nosotros que nos transfirieran nuestros padres sus frustraciones. Ahora bien, la indignación es transitoria, puesto que tarde o temprano la verdad sale a flote. No hay mal que cien años dure.
Todo pasará. Pero la irresponsabilidad para con las emociones no expresadas es lo que nos mantiene atados a esa rueda de causa-efecto, de acción y reacción a la que los doctos antiguos llamaron karma y que no es sino una ley universal que rige en perfecta justicia y equilibrio los designios de todo lo creado.
El mismo sistema del que todos formamos parte y con el que hemos contribuido a alimentar la censura de los sentimientos, es paradójicamente, el que ahora nos está poniendo sobre el tapete todas las miserias que hemos ido acumulando. Y lo hace, por las manos de aquellos en quienes hemos delegado nuestra responsabilidad, porque el universo ha dado por concluido un ciclo para las generaciones. La misma bestia pide redención y la busca rebelándose contra los mismos tiranos (nosotros mismos). Todo está obedeciendo a un gran plan del que tu eres una parte imprescindible, si consigues rescatar y desempolvar tu consciencia. Sacúdete la comodidad y ábrete a la magnificencia de lo imprevisto. Todo en este mundo tiene fecha de caducidad. Siempre la ha tenido. Has venido y regresado multitud de veces. Eres eterno. Lo sabes. Deja de contener tus sentimientos y abandónate a la vasta serenidad que te ha creado. Eres una chispa de Dios. Y lo seguirás siendo por toda la eternidad. Tan solo está terminando uno de los cursos.







jueves, 4 de agosto de 2011

La vida es un cabaret


Sin ánimo de banalizar la experiencia de la vida (todo lo contrario, pues en este blog trato –ya te habrás dado cuenta si lo sigues– de dar carta de identidad a la abierta expresión de las emociones reprimidas en el inconsciente como vía para exorcizar los miedos que te atenazan) y exhortarte a exprimirla al máximo como quien se abalanza sobre un buffet libre, dando codazos a diestro y siniestro, como si no fuese a volver a comer en su vida, lo cierto es que cuando las cosas se ponen crudas, y a veces cuesta ver una salida al final del túnel (y éste es bastante oscuro…), me gusta escuchara a la genial Liza Minelli, cantar eso que su amiga Elsie le decía:


«Empecemos por admitirlo,
desde la cuna a la tumba…
…la verdad, no es una parada tan larga,
La vida es un cabaret, vieja amiga,
tan solo un cabaret,
y yo…amo el cabaret!»





letra completa traducida aquí


Hay obras tan intensas que, como si se trataran de sueños, te transportan hasta lograr que confundas el sueño con la vigilia. Obras que te atrapan hasta dejarte literalmente clavado en la butaca. Pues bien, ésta es una de ellas.
Es hora de desentumecer los músculos, estirar las piernas y sobretodo, DESPERTAR del sueño en el que te ha sumido la función. No querrás quedarte roncando en tu butaca de platea, en tu palco, en el mismo escenario –o incluso en el camerino!– cuando se hayan apagado todas las luces, verdad?…Así que ánimo!

El cabaret ya ha estado en marcha suficientemente. Y a fe que lo has vivido intensamente. Han sido muchas las representaciones a las que has asistido. No solo como espectador sino como actor/actriz. Has reido, y has llorado, has amado y odiado, pero sobretodo has crecido y evolucionado, aunque eso sí…siempre anhelaste poder «regresar un día a casa»…verdad? Pues bien, la función está finalmente terminando. Este teatro necesita abrir las ventanas, y una nueva mano de pintura.
Es hora de ir saliendo y que, de camino al exterior, nos vamos reconociendo, saludando…Dentro dejaremos las acritudes y los resentimientos, y quedaremos afuera para ir a tomar algo y comentar el espectáculo presenciado, los diferentes papeles que hemos interpretado (cómicos a veces, otras dramáticos), las situaciones límites de las que siempre conseguimos salir, brindaremos por la experiencia vivida, por los que se fueron antes que nosotros y ahora nos esperan a la salida, por lo que se quedaron dormidos en el camerino y deberán esperar otro 'turno' para salir. Nos abrazaremos re-conociéndonos sin las máscaras y …Y luego volveremos a casa con los que de verdad nos quieren, esos hermanos del alma que un día nos acompañaron hasta las mismas puertas del teatro y nos desearon buena suerte en nuestra empresa y nos permitieron jugar al juego de la vida sin entrometerse desde afuera (aunque a veces, por mucho amor que nos profesasen, presenciar nuestros amnésicos 'palos de ciego' les costase muchas lágrimas). Son los mismos a los que el empresario del teatro insiste en llamar malvados extraterrestres, pintándolos de verde, etc. Él y algunos de sus socios (a los que conocemos con el apodo de iluminati) han decidido quedarse en el sótano del teatro, hasta que las reformas que están comenzando hayan concluido, y así poder resurgir y tomar las riendas del poder  tras las bambalinas a las que tan acostumbrados están, y así poder volver a decir aquello de: «danzad, danzad, malditos»

Los que despertamos y estamos tratando de que recuerdes algo que tu ya sabes (pero has olvidado), hemos valientemente venido a presenciar contigo la última función con la esperanza de que sea la última tanto para nosotros como para ti.

En adelante seguiremos creando universos con la sagrada y ahora más expandida de las herramientas que hemos pulido durante nuestras actuaciones: nuestra consciencia.


miércoles, 22 de junio de 2011

Los niños preguntan








–Papá ¿qué significa estar indignado?
–Verás, hija, etimológicamente significa que alguien se siente despojado de su dignidad.
…
–¿qué es la dignidad?
– La palabra dignidad deriva del adjetivo latino dignus y se traduce por «valioso». Hace referencia al valor inherente –algunos dicen innato– al ser humano en cuanto a su capacidad de discernimiento, dotado de libertad y poder creador. Verás, las personas pueden transitar por sus vidas, ennobleciendo o envileciendo ocasionalmente su dignidad cuando, siempre en el ejercicio de su libre albedrío, deciden tomar la decisión de actuar o abstenerse ante determinadas circunstancias. El Ser Humano –y por extensión todo ser vivo, vegetal, mineral o animal– posee dignidad por sí mismo, es decir, su dignidad no es alterable por sujetos o circunstancias externas. Es una cuestión de memoria. Solo el ser humano puede olvidarse de su valía. Se es digno desde el mismo instante de la fecundación en el útero materno y es inalienable.

–Papá, entonces ¿nadie te puede quitar la dignidad?
– Tú lo has dicho. Algo que ya se tiene desde que se nace no te puede ser arrebatada. 

–¿Por qué dice la tía que la gente está indignada?
– Pues porque están enfadados porque alguien les está haciendo daño. Verás hija, cuando te has olvidado de quien eres, te sientes perdido. Y las personas que se sienten perdidas y no encuentran un hombro donde llorar su desamparo, acaban generalmente haciéndose cosas terribles unos a otros.


En su afán por resarcirse del menosprecio sufrido, generalmente lo poderosos de este mundo hacen daño a los débiles (pez grande come pez chico) porque es la manera más fácil, el camino más corto para canalizar el exceso de ira acumulado desde su infancia.

La más reciente historia socioeconómica del pasado siglo XX está jalonada de insensatos hitos que creíamos difícilmente superables, pero que están siendo aventajados por intervenciones etiquetadas como humanitarias, más infames si cabe. 



En la vertiginosa carrera hacia la sociedad del 'bienestar', hemos visto como  incomprensibles, interminables y devastadoras guerras se han sucedido ante la atónita mirada de nuestros padres y abuelos. Guerras cuyas cronologías nos obligó a memorizar el entonces sistema educativo. Las cualidades básicas del ser humano, aquellas que todos reconocemos como virtuosas: la compasión, el perdón, la misericordia, la tolerancia, las costumbres y tradiciones ancestrales se quedaron por el camino, probablemente cuando el jueves 24 de octubre de 1929 el provocado desplome de la bolsa de valores de Wall Street dejó a muchos papás y abuelos, que soñaban con hacer fortuna rápida de la noche a la mañana y huir de la miseria de este mundo, sin el capital invertido en activos que de la noche a la mañana perdieron su valor.
La desesperación y vergüenza de haberlo perdido prácticamente todo materialmente ese día fatídico, incapaces de imaginarse que una vida nueva partiendo de cero fuese posible, hizo que muchos  optaran por el suicidio.
Muchos de ellos habían pasado mucho tiempo durante los alegres años 20, tratando de ganar más y más dinero. Tan absortos estaban en sus juegos de poder, que no pasaban tiempo de calidad con sus familias, con sus hijos. Estos crecían, desde luego, entre juguetes carísimos, pero alejados de sus papás que fumando grandes cigarros y bebiendo caros licores, se ausentaban prolongadamente de casa, dedicados al juego de la especulación, tratando en vano –y sin darse cuenta– de resarcirse de una infancia perdida repleta de abandono, jugando a apostar todo lo que tenían en la esperanza de poder darles a los suyos todo lo que ellos no tuvieron. Mientras tanto los suyos crecían en su ausencia. Así es como nació el consumismo. 




Esposas e hijos abandonados afectivamente pero rodeados de dinero…


Fue una huída hacia adelante para mitigar el dolor del abandono, huida a la que la sociedad occidental se abocó y que las grandes corporaciones transnacionales instigaron tras el primer tratado de Bretton Woods, firmado por las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, en el que se decidió la creación de un organismo financiero internacional (Fondo Monetario) que regulase la implantación del dólar como divisa consensuada de cara al vaticinado crecimiento económico. 



Esa adicción ya no va a poder seguir practicándose, porque el sistema liberal socioeconómico creado tras la segunda guerra mundial, ya está desfasado respecto a la evolución de las almas que están ahora encarnadas en la Tierra. 
Al igual que muchas otras adicciones censuradas públicamente, las personas se están viendo arrinconadas –por los resortes que la misma voraz maquinaria del sistema creó entonces– a enfrentar  las muy profundas implicaciones que subyacen bajo el malestar individual y colectivo. Lo que está pasando es que estamos viéndonos forzados finalmente a recordar quienes somos, a despertar de la amnesia colectiva, el olvido, en la que hemos estado sumidos.
¿Amnesia para qué? Dirás.








Para explorar con total autonomía los confines de este planeta, sus posibilidades y desarrollar todo nuestro potencial creativo en cada vida, era necesario poder experimentar desprovistos del recuerdo de la dimensión ilimitada de la que provenimos. Todo explorador que se precie precisa de la convicción de que nadie antes ha urgado allí donde él/ella se dispone a urgar. Y a fe que ha sido una experiencia enriquecedora. Claro que nos hemos hecho daño mutuamente  –que tire la primera piedra quien pueda decir que no ha herido los sentimientos de nadie, verdad?–, pero el dolor también entraba en los planes de la grandiosa representación en la que quisimos interpretar nuestros papeles. Por eso creamos un escenario regulado por el Karma (ley de causa y efecto) por cuya ley debemos experimentar en nuestras carnes lo que en nuestra ignorancia hemos ocasionado en otros (y consecuentemente en nosotros mismos). Sin Karma ni Amnesia colectiva este 'sueño' del que estamos irrevocablemente (y más precipitadamente de lo que podía haber sido) despertando, no hubiera sido posible. 

¿Cómo se sale de la rueda del Karma? 1.Tomando consciencia de que dicha ley universal existe.; 2. manifestando las emociones (miedo, rabia, vergüenza…) 




contenidas 
desde que decidimos bloquear (anestesiar) el dolor que –incomprensiblemente para nosotros entonces–nos causaron inconscientemente aquellos que ya estaban aquí cuando 'vinimos' a este mundo; 3. aceptando el dolor que hemos ocasionado en nuestra ignorancia; 4. asumiendo la responsabilidad de vivir en libertad y armonía con todo ser vivo, con el coraje de expresar nuestra creatividad, nuestros sentimientos, sin generar (en nosotros ni en otros) expectativas. Siendo en definitiva, compasivos y tolerantes con el nivel de evolución de cada alma.
– Entonces ¿Está mal ser rico?
– Nada de eso. Nada es malo o bueno intrínsecamente. La prosperidad en todos los aspectos (no solo en la económica) es un anhelo muy legítimo del ser humano. Es posible disponer de abundancia para todos. La Tierra dispone de recursos para todos. Lo que sucede es que la abundancia es un regalo que cuando llega viene acompañado de una 'condición', la Responsabilidad. Por regla general los que disponen en esta vida de la riqueza material –porque kármicamente la han merecido– difícilmente aceptan compartirla con los que están 'esperando su turno'. Un amigo nuestro dijo "es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos". 
Y eso les devuelve, en su siguiente vida, al 'pozo' del que una vez lograron salir. No dar por miedo a quedarse 'sin' es el salvoconducto a la miseria en todos los órdenes.


Y a su vez, los que más criticaban a los ricos son los que más enfadados estaban por no poder serlo. Y que conste que es legítimo estar enfadado, faltaría más. Muchos psicólogos dicen que hay que ser positivo y ver el lado bueno de las cosas, y si el dolor que padecen es extremo, les tratan con hipnosis, que no es sino otra forma de neurosis, es decir una vía para continuar en la inopia (inconsciencia). La ira, que es hija de la indignación y abuela del rencor, representa la exacerbación del enfado, y te aleja de la riqueza en todos los aspectos (no solo la económica). Creer que la dignidad le ha sido a uno arrebatada es como comprar un billete de lotería cuyo premio es una multa. A todos, ricos o pobres se nos presenta alguna vez en la vida la oportunidad de dar algo de lo que tenemos a alguien que lo necesita. Ahí radica la virtud en la dignidad. 
– Papá ¿qué es la felicidad?
–Todos deseamos ser felices, pero pocos se dan cuenta de que la felicidad se alcanza cuando uno toma consciencia de su verdadera naturaleza eterna y expresa sus potenciales más genuinos, la creatividad particular e intransferible que todos y cada uno de nosotros albergamos y nos hemos labrado a través de las múltiples y diferentes vidas experimentadas a lo largo de las múltiples encarnaciones en las que que hemos decidido manifestar nuestra esencia. Muchos creen firmemente que ser felices consiste en estar cómodos, sin retos ni obstáculos que se presenten en el camino, con todas la necesidades y afectos cubiertos. En realidad esa búsqueda está basada en el anhelo de recuperar lo que no fue en el momento en que debía ser, la infancia. Por eso muchos adultos no soportan oir llorar a los niños, pues les despierta demasiado las emociones naturales que desde niños se vieron obligados a reprimir y que censurándolas  a si mismos como adultos (y a los niños) siguen tratando de eludir . Todo aquello de lo que se escapa acaba tocando inexorablemente a tu puerta, tal como esos tumores que, no aceptados como respuestas somáticas a un conflicto emocional profundo, rechazados y atacados mediante quimioterapia, acaban multilocándose en forma de metástasis irreversible.
La felicidad está íntimamente ligada al término ataraxia, que no es sino el estado natural del espíritu una vez retomamos la consciencia de que nada nos puede arrebatar la dignidad, salvo nuestra pertinaz voluntad de permanecer dormidos ante la grandiosidad de nuestra verdadera naturaleza, que es la misma que la de toda la Creación, de la que somos coautores.







lunes, 30 de mayo de 2011

Españistán



Un análisis muy preciso e irónico a la vez. Dos cualidades, que detesto profundamente.
Qué facil es diseccionar tan fría y jocosamente, a toro pasado, un episodio de la historia del país que está causando tanto dolor y generando tanta destrucción alrededor. Tanto ejercicio analítico y crítico me produce náuseas. Cuanta creatividad audiovisual desperdiciada con un fin tan poco moral…difundir el nombre de los 'culpables' (esos gobernantes que no son sino marionetas/pobres secuaces de quienes instigan este video)
¿Es que nadie es capaz de percatarse de la catársis emocional que todo esto está generando? ¿Es que nadie se da cuenta de la irresponsabilidad de seguir echando leña al fuego, culpabilizando, con videos como éste, a diestro y siniestro, en aras de Dios sabe qué dudosos principios? ¿Es que nadie se atreve a sentir de una vez compasión por si mismo y por todos los que están sufriendo las consecuencias? ¿Es que nadie se percata de que apuntar con el dedo acusador –el deporte nacional por excelencia– no genera otra cosa que una incrementada crispación, si cabe?
Resulta de lo más triste que haya todavía gente que dedique su precioso tiempo a explicar la masticada explosión de la llamada burbuja inmobiliaria, diseccionando los acontecimientos y servirlos como una sopa fría en la mesa hirviente de operaciones que actualmente es la escena social y económica. Es como si un superpetrolero hubiese encallado en la playa frente a nuestras viviendas y unos se dedicasen a criticar a las autoridades por no haber actuado correctamente y otros a escribir libros explicando los pormenores técnicos del naufragio. Solo unos pocos aciertan a arremangarse, guardar los anillos, y limpiar callada y amorosamente la playa de chapapote. Quien realmente sufre (por nuestra omisión y su acción) es un ente vivo llamado Planeta Tierra. Y nosotros somos sus huéspedes. Desagradecidos e inconscientes huéspedes.


Quien edita este video, busca adquirir pública notoriedad (presumiendo de hits/nº de reproducciones del video) queda patente que el cuarto poder y muchos de los que se de la noche a la mañana se han convertido en reporteros de excepción, no son capaces de tomar conciencia de su verdadero rol…el de transmitir sosiego, el de agrandar el ángulo de visión ofrecer una nueva perspectiva: ¿para qué seguir criticándonos unos a otros? Todos estamos en el mismo barco. 
Exigir responsabilidades es justamente lo que nos distrae del verdadero asunto: la catarsis emocional que la tragedia está ocasionando en individuos, familias y comunidades enteras. Duele darse cuenta de que quizá Thomas Hobbes no estuviese tan equivocado al afirmar de "El Hombre es un lobo para el hombre". Basta comprobarlo en los comentarios que deja el público. Nadie se da cuenta de la verdadera dimensión de los eventos. Nadie se percata de que competir en acidez y sarcasmo (en Youtube, en la calle, en casa…) no conduce más que a ponerse una venda tras otra. Mientras el horizonte de eventos se despliega en toda su magnificencia brindándonos una lectura más vasta de los acontecimientos, todavía no hemos despertado a la realidad de que el caos está aireando muchos más trapos sucios privados que públicos, de que el desagüe se va a encargar de evacuar el patio de toda la basura mental que hemos sembrado. Todavía hay gente que, en su irresponsabilidad, se dedica a ponerse medallas poniendo en la picota a los 'culpables'. Y es que siempre necesitamos un chivo espiatorio, alguien en quién descargar responsabilidades, alguien que 'cargue con el mochuelo' (llámese Aznar, Zapatero, FMI, etc…). Hay que indignarse, dicen. Es ya una religión. ¿Nadie se atreve a patentarla?


Haríamos bien en mordernos la lengua antes de criticar a nadie. Después de todo la corrupción ha estado presente en el seno de la humanidad desde hace miles de años. Es nuestra bandera como especie. Y es que hemos aprendido a defendernos con uñas y dientes en casa. Y ahora que el vaso de la indignación está colmado hasta los bordes, los mismos que crearon las religiones, los mismos que auspiciaron las revoluciones, ahora nos han 'puesto a huevo' la diana a la que todos juntos se supone que tenemos que apuntar al unísono. Y es que hasta en esto de decidir cuándo te tienes que cabrear te han manipulado. 


Es probable que haya llegado el tiempo (y los acontecimientos lo están demostrando) que finalmente empecemos a hacer examen de conciencia cada uno y revisemos qué hay de similar en nuestras alforjas emocionales y aquello contra lo que estamos despotricando. Está en juego tu inmediato destino en las estrellas.


Somos hermanos. Estamos hechos de lo mismo. No eres ni mejor ni por que tu vecino, que tu hijo, que tu hermano árbol, que tu hermanas Tierra y Luna. Deja de lado la batalla y mira el cielo estrellado. Maravíllate observando el grandioso cuadro de la creación. Lo grande y lo pequeño se funden en una sola lente, la del amor.

sábado, 5 de marzo de 2011

despertar consciente

Todos moriremos algún día. Eso está garantizado. Antes o después abandonaremos este mundo, igual que muchos antes lo han hecho. Hemos visto morir a nuestros abuelos, padres, hermanos, incluso algunos han tenido que despedirse de sus hijos…¿Qué es la muerte? y ¿qué sucede 'después' de que ésta acontezca? ¿Hay vida después de la vida? Son éstas, cuestiones que podrían perfectamente mantenernos ocupados durante el resto de nuestros días, en la búsqueda de una respuesta gratificante para nuestra consciencia…¿Y qué es la consciencia?

Buscando en el banco de definiciones que más tengo a mano, Wikipedia, encuentro, entre las diferentes acepciones del término lo siguiente "Una persona cloroformizada recobra la consciencia al cesar los efectos del anestésico." Y algo me dice que esta aproximación es bastante acertada. Al despertar una persona recobra la consciencia. Luego la consciencia es un estado de la existencia del que uno está desprovisto mientras permanece 'dormido'. Pero, despertar…¿a qué? Sabemos que por las noches dormimos. ¿Se trata entonces de ese sueño o acaso lo que sucede por las mañanas no es más que un símil simbólico de un DESPERTAR con mayúsculas al que acceden aquellos que descubren haber estado durmiendo despiertos?

Una mujer acude a la primera sesión con su terapeuta con la intención de solventar unos problemas adictivos.
– Verá doctor, siento que nada en la vida tiene sentido…
El psicólogo medita unos instantes y contesta:
– Me temo señora que vamos a tener que trabajar con el inconsciente.
– Ya, lo he intentado por todos los medios, no crea que no, pero es que a mi marido no hay forma de sacarlo de casa.

Dícese del inconsciente que es aquel individuo que 'no sabe', que es un ignorante en determinada área del conocimiento.
En la época del llamado advenimiento de la Consciencia, donde la tan largamente anunciada Nueva Era está próxima a revelarse en toda su magnitud, muchos secretos ocultados por organismos oficiales (gobiernos, agencias de seguridad o científicas, etc.) están atravesando un proceso de desclasificación que, cual 'efecto dominó', están manifestándose abiertamente por primera vez después de más de 60 años de ocultamiento.

Un hombre que vivió hace aproximadamente hace 2000 años y que ciertas escrituras oficialistas calificaron de Dios y bautizaron como Jesucristo, sembró una semilla de incuestionable calado al aconsejarnos que nos amásemos a nosotros mismos y que consecuentemente y en la misma medida hiciésemos lo propio con nuestros próximos. Es este un sabio consejo que ha perdurado a través de los siglos, proveniente de un personaje cuya existencia ha sido ya seriamente cuestionada desde el punto de vista histórico, ya encumbrada hasta límites inhumanos. Lo cierto es que tal personaje dijo también que 'la verdad os hará libres'.
Luego existe una verdad que excede los límites de nuestra comprensión común. Una verdad que se destaca de las verdades cotidianas. ¿Acaso será esa la verdad cuyo desconocimiento nos mantiene dormidos e ignorantes? ¿Y qué es la libertad? ¿Acaso no somos libres ya? Abraham Lincoln abolió la esclavitud en 1863. Sin embargo nadie pone en duda que la libertad sigue siendo una asignatura pendiente entre los humanos.

Benjamin Franklin, Estadista y científico estadounidense (1706-1790) legó para la posteridad una perla de dudosa y cuestionable moral:
Quienes son capaces de renunciar a la libertad esencial a cambio de una pequeña seguridad transitoria, no son merecedores ni de la libertad ni de la seguridad.

Esta frase anunciaba las nefastas consecuencias que para los primeros colonos norteamericanos tuvo el el hecho de que finalmente pusieran objeciones a combatir en la guerra de la independencia contra los ingleses (conocida allí como la guerra revolucionaria). 25000 muertos fue el coste de vidas en esa guerra, equivalente, en términos comparativos con la población actual, a 2 millones de muertos en una guerra contemporánea. Duras palabras las de este 'padre fundador' de la patria americana, revolucionario romántico convencido –como tantos otros a lo largo de la historia de la humanidad y cuyos nombres no merece la pena mencionar ahora– de que los daños colaterales medidos en pérdidas de vidas humanas inevitables, son perfectamente justificables en todo conflicto donde se luche por una causa definida de antemano como 'justa' y buena.

viernes, 25 de febrero de 2011

Actitud




El otro día recibí esto por e-mail:

"Hola. Quiero darte la oportunidad de colaborar en una obra excelente, sin que te cueste un euro. Parte del beneficio que das a
SA NOSTRA, por tener allí libreta o cuenta corriente, puedes derivarlo a favor del PISO DE ACOGIDA PARA MUJERES EN DIFICULTADES. No te supone dar más, sino poder decidir sobre lo que ha ganado “SA NOSTRA” con los dineros que le hemos confiado.
Todo cliente de SA NOSTRA puede dar su puntuación a la ONG que prefiera.
Puedo asegurarte que la Congregación de las OBLATAS es de total garantía y su vocación y trabajo van dirigidos a la mujer peor tratada.
Te paso su web, donde está el link directo para que puedas votar a favor de la mujer con dificultades: www.casalpetit.org
Decir “mujeres con dificultades” puede resultar un eufemismo, aunque es un término que engloba a muchas, desde prostituidas, mal tratadas, violadas, con dificultades de todo tipo… Que puedan disfrutar de buenos días y buenas noches, conociendo una acogida y un amor verdaderamente humanos.

Con afecto,
J D B




Más que un eufemismo, considero un alevoso agravio comparativo por razón de sexo, que Sa Nostra (o cualquier otro banco) no incluya a mendigos o personas necesitadas independientemente de su género. Y no digo que dichas mujeres no estén en situación desfavorable. Pero claro, ahora es políticamente correcto mentar a las "mujeres con dificultades". Mientras tanto muchas personas (mujeres incluidas) están siendo deshauciadas por los mismos bancos que, como Sa Nostra, ahora quieren colgarse una medalla otorgando (de forma públicamente* ostentosa) una 'subvención'.

* Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda (Mt, 6, 3)

Quizá sean las Hermanas Oblatas, las elegidas en el bombo de la…suerte. ¿Quién sabe?. Pero lo que está claro es que el bombo no empezará a girar hasta que las imposiciones/domiciliaciones bancarias sean suficientes como para que devenguen los intereses suficientes con los que financiar a las ONGs, sean cuales sean. En todo caso un negocio redondo para el banco. Suena a tapadera. Prefiero ponerme directamente en contacto con la entidad/asociación de mi elección, evitando intermediarios, y ahorrarme quizá la decepción de leer en la prensa un día que la obra social de tal o cual banco no es tan 'social' como pretende ser.

Y esto no es una crítica a los bancos, sino una llamada de atención a todos los confiados que todavía no se hayan enterado de que los bancos (pequeños y no tanto) ya han sido
rescatados por los gobiernos prácticamente por decreto.

Rescatados mediante:
· Ampliaciones de coberturas de fondos de garantías de depósitos: es decir, por si un prestamista (tu, yo…) se queda sin trabajo. Es una excusa encubierta para hiperinflacionar una moneda, en este caso el euro (poner en circulación más moneda de la necesitada) y hacer que pierda valor. Acaba de pasar con el dólar y ahora los pobres egipcios y todos los países tercermundistas que funcionaban con dólares –en la convicción de que era un valor seguro como el oro– se están muriendo de hambre viviendo con 2 dolares al día. Ya pasó en la crisis petrolífera del 73 cuando sucedió, calcadito, lo que está a punto de pasar: los propietarios de la Reserva federal (Kissinger, Brzinski, Greenspam, etc…) imprimen billones de dólares más y devalúan el dólar, abaratando los precios de los cereales (soja transgénica) cultivados en los EEUU y obligando a los gobiernos corruptos del 3er mundo a ahogar a los agricultores locales y de paso se dispara el coste el petróleo (La OPEP negándose a incrementar la producción). Lo mismo pasó en Argentina con el cacerolazo (devaluación del peso) en 2001. Ha pasado en Grecia (¿Por qué crees que los griegos salieron a la calle furiosos en 2010. En Irlanda también. En Islandia. Cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar, dice un refrán. Y los refranes están fundamentados en realidades. Son sabiduría popular.
· Aperturas de lineas de financiación para las financieras (por supuesto con dinero proveniente de las arcas públicas = de los impuestos de los ciudadanos). Y luego dicen Obama y sus colegas progresistas Zapatero, Sakozy, Merkel, etc), los campeones del 'yes we can' que hay que ajustarse los cinturones y recortar en ayudas y otras conquistas sociales.
· Concesión de avales de Estado (de nuevo, con el dinero del contribuyente)
· Adquisición de crédito del Estado (o sea, endedudamiento del Estado que los contribuyentes acaban pagando con más impuestos cuando 'toca' que gobierne la 'izquierda')

O sea, con el dinero de los contribuyentes. Eso sí, dicho con términos complejos e ininteligibles (anestesiantes) de modo que no te duela cuando 'te la meten doblada'. Y todo ello, por decreto, sin que nos hayan consultado a los 'paganos'. Una llamada de atención, digo, a los ignorantes y desconfiados ciudadanos que no acaban de comprender la razón por la que ha habido que rescatar a los bancos, como consecuencia de la autoprovocada quiebra de
Fanny Mae y Freddie Mac, los Gigantes de las finanzas hipotecarias.

Con todos los intereses que el dinero que los bancos han robado podríamos estar viviendo toda la especie humana en chalets de lujo con piscina climatizada.
Esto no es un ataque a los bancos. Más que nada porque de nada serviría. Han manejado el mundo a su antojo desde que en 1913 se aprobó la creación de la Reserva federal Norteamericana, la reserva de fondos de accionistas privados utilizada para extorsionar y manipular el flujo de capital en el mundo. Ellos hacen lo que saben hacer: robar. Se consideran una élite, superior al resto de los mortales. Los gobernantes, elegidos por ellos y no en las urnas, son sus marionetas.

Ayudar a los demás está muy bien. Todos tendríamos que hacerlo, responsablemente. Pero para ser responsable hay que aprender a serlo. Saber decir "basta" a todo lo que no comprendimos en la infancia (agresiones, abandonos, etc…) es el mejor camino para saber estar alerta y despierto cuando otros traten, en el presente, de manipularte. Todos tenemos la responsabilidad de despertar al engaño. Banqueros, jerarquías eclesiásticas, Consejos de Relaciones Exteriores, Comisiones Trilaterales, Naciones Unidas, etc… y demás autocalificados miembros de la élite mundial están haciendo su trabajo a conciencia: esclavizar las mentes.
Si por asomo se les pilla con las manos en la masa, tienen los suficientes recursos al día siguiente como para simular que piden perdón y conseguir volver a las andadas con tácticas seductoras.

Me recuerda tanto a esas mujeres maltratadas, las mismas a las que las ignorantes monjas tratan de cobijar (con el dinero de todos), esas mujeres que al día siguiente de poner la demanda a sus parejas por maltrato, la retiran al ver a su agresor poner cara de perro apaleado.
Lo trágico es que muy probablemente la mano que extraiga la bolita de la bolsa, con el nombre de la ONG afortunadISIMA, no sea todo lo inocente que uno supone que vaya a ser. Quiero decir con esto que al final los interesados se las apañarán (Sa Nostra no es más que una marioneta, los pobres) para que las migajas de los intereses generados por los fondos de las imposiciones de aquellos incautos que se crean la campaña de Sa Nostra, vaya a parar a las hermanas Oblatas o a las Descalzas, el resto regrese a Sa Nostra a la espera que el banco central de España lo recaude y se lo dé al banco central europeo y a su vez Jean Claude Trichet se lo lleve al General Superior de la Orden Jesuita, en el Vaticano, el nido de víboras ateas más corrupto de la Galaxia.

Y todavía hay gente que no se entera de que todo obedece a una confabulación para poner, paulatinamente, a 2 tercios de la humanidad de rodillas.

El mundo es un teatro y La función se acaba amigos. Esto puede ser una fiesta o una tragedia, dependiendo de cómo lo veas.

Yo, por mi parte seguiré contribuyendo, a parte de pagar religiosamente mis impuestos –al Cesar lo que es del Cesar– a la creación de un mundo más justo y solidario, donando mi aportación económica a la organización que, en conciencia (me informaré adecuadamente), más considere yo que está contribuyendo a ayudar al necesitado.
Y, con todo el respeto que me merecen las mujeres maltratadas del mundo, con todo el amor del mundo,
yo les digo que yo aportaré mi modesto granito de arena para 'combatir por su causa' poniendo todo mi empeño y mis sentidos alerta tratando de no maltratar a las mujeres que dependen de mi directa (afectivamente: mi mujer y mi hija) o indirectamente (laboralmente: mis compañeras de trabajo o subordinadas). Demostrando, así, con el ejemplo que el mundo cambia cuando uno cambia y decide actuar responsable y conscientemente. Borrego solo es quien quiere serlo.

Si consigo eso y de paso le muestro a mi hija que solo hay tiranos allí donde existe gente ignorante e inconsciente que acepta la esclavitud como una contingencia inevitable en este mundo habré sembrado una modesta semilla que quizá de sus frutos en venideras generaciones. Y trataré de dejar de denunciar, criticar o juzgar a todo aquél cuya inconsciencia no se ajuste a los dictados de lo 'políticamente correcto'. Yo sé lo que es correcto. Y lo pongo en práctica. Y tú, muy dentro de ti, también lo sabes. No tengas miedo de manifestarlo. Sin acritud. Sin vergüenza. Todos tenemos un lugar en este mundo. No necesitamos seguir compitiendo porque no somos enemigos, somos hermanos.
Tratando cada día de ser consciente de los errores que puedo cometer y de repararlos y de disculparme por mi inconsciencia. Con eso ya tengo el día completo.

sábado, 19 de febrero de 2011

Levántate y anda

Aunque en los titulares de la prensa española se insista en maquillarlo, no hay duda de que el mundo está literalmente patas arriba. Por supuesto que en cada país se cuecen las particulares habas (aquí, por ejemplo, la carrera electoral por las elecciones municipales está comiéndose gran parte de los titulares de los medios nacionales y locales). Nada que objetar a eso. No pueden quedar aún muchos ingenuos que crean en los medios de comunicación como una herramienta para defender al ciudadano, manteniéndolo informado puntual y certeramente acerca de los movimientos reales que tienen lugar en las tratiendas de la escena política mundial. Vende más la corrupción localizada que el análisis de nuestra crisis como especie. Un periódico, o una cadena de televisión es, ante todo, un negocio creado para generar dividendos entre sus accionistas o propietarios. Y más en estos tiempos de incertidumbre que también están sacudiendo a muchas redacciones, las portadas exigen carnaza de cualquier tipo para seguir alimentando a la bestia mediática que, cada vez más como entidades corporativas (dejémonos de sentimentalismos ya), están desempeñando ya un confuso papel, haciendo el juego a una clase política que, desde la histórica polaridad de ideas políticas (bipartidismo) les da de comer. A estas alturas los mass media están sucumbiendo, como los grandes imperios de antaño, en su caída, incapaces de acompañar al individuo en su despertar a la conciencia del respeto a la diversidad. Su aplastante dominio sobre las todavía –sí todavía– muy ignorantes masas de confiados ciudadanos, tiene, afortunadamente (es ley de vida) los años contados.

Como decía aquella canción: "todos los tiranos se abrazan como hermanos (Comisión Trilateral, G-20, CFR,…) exhibiendo a las gentes sus (rostros) indecentes, 200 estudiantes inician la revuelta…" La historia, entendida su dinámica cíclica, se repite. Pero más allá de la crisis financiera diseñada alevosamente por omisión del debido socorro (via Goldman Sachs, Fanny Mae…), la escena social y política está haciendo más que nunca honor a su definición: una escenografía de cartón piedra se está viniendo literal y calamitosamente (también afortunadamente) abajo. Y digo afortunadamente porque el drama que la mayoría ve en este descalabro de proporciones dantescas, no es sino un necesario proceso de 'reconversión' de la conciencia.

Mucho dolor está saliendo a la superficie. A buenas horas. En todo caso bienvenido sea. Francamente, no imagino una vida en un escenario plagado de psicópatas que rien en vez de llorar y zombies incapaces de esbozar tan solo una sonrisa y dar los buenos días al camarero que les sirve la mesa.


La gente está cansada de esta vida. De esta forma de vida anquilosada por unos principios de convivencia obsoletos. Está cansada de no haber comprendido nada, de tantas palabras vacías y declaraciones grandilocuentes y públicas vacías totalmente de contenido.
El cansancio es más patente ahora que cuando las vacas eran gordas, porque los que hasta ahora imprimían los billetes y dirigían 'el cotarro' están literalmente en la bancarrota: China, el principal proveedor y acreedor de occidente (han trabajado verdaderamente 'como chinos' durante los últimos 150 años) está terminando de cobrar todo lo que se le adeuda (a pesar de que la élite bancaria occidental deudora les intentó dar 'gato por liebre', pagando las letras atrasadas de todo lo 'made in china' con lingotes de tungsteno cubiertos de una película de oro…Afortunadamente para el mundo, los chinos se dieron cuenta (y se enfadaron).
Y ahora que China y Japón (también India y Brasil) son las nuevas potencias económicas mundiales, han decidido que no les interesa reinvertir sus dividendos en armamento occidental, ni tampoco desean salvar al dólar (a pesar de las súplicas de Obama en sus últimos viajes a Oriente) de su inminente y estrepitosa desvalorización (también el euro sucumbirá). Una desvalorización que está tratando de ser maquillada con recortes en gastos sociales en todos los países que han disfrutado de esas y otras conquistas laborales. Curiosamente las inversiones en defensa, justificadas por la llamada amenaza terrorista, no solo se mantienen sino que se incrementan. Está claro que, en su caída, el establishment quiere llevarse consigo a todo lo que encuentre por delante.
La bancarrota total del sistema flota silenciosa en el aire, como silencioso fue el Tsunami que repentinamente arrasó las costas de Indonesia hace dos años. Da vértigo. Lo sé. Pero las coyunturas insostenibles –y la civilización occidental desconectada de sus verdaderos orígenes es insostenible–, llevadas al límite, acaban 'solventándose' por la vía drástica. A grandes males…

Y es que el exceso de testosterona, imperante hasta ahora en el mundo desde el modus operandi de las sociedades occidentales, ha hecho mucho daño y causado mucho desconsuelo en el históricamente sumiso oriente y por extensión en la práctica totalidad del hemisferio sur. Incluso Japón, un aliado histórico de la corrupta banca mundial, ha logrado desprenderse de las esposas que mantenían esclaavizado al imperio del sol naciente, al dictado y los modos e inercias occidentales donde el ejercicio del poder ha alcanzado cotas que rebasan la blasfemia.

Leo en los medios alternativos que todavía lucen inviolados en la gran maraña de internet, que en Wisconsin, un estado de la Unión norteamericana, decenas de miles de estudiantes, profesores, pensionistas y funcionarios públicos, han salido pacíficamente (aunque la procesión va por dentro) a la calle frente a la sede del Gobierno Estatal (State House) para manifestarse contra los recortes sociales y económicos que su gobernador republicano ha ordenado ejecutar. Ingenuamente, los bien organizados sindicatos de este estado históricamente socialmente cohesionado y próspero se preguntan cómo es posible que su –hasta ahora– querido Scottie (el gobernador Scott Walker) esté actuando tan fría e insensiblemente (y sobretodo inesperadamente) contra las mismas fuerzas sociales que han asegurado históricamente la prosperidad y la cohesión social entre los trabajadores, sin distinción ni enfrentamientos de ideas o tendencias políticas. Todo el mundo se hace cruces en ese estado limítrofe con Canadá. Los profesores alertan de la bajada del poder adquisitivo de los docentes y la repercusión en la calidad de enseñanza. Lo cierto es que la seguridad financiera se tambalea también en los bastiones de la democracia –curiosamente los estados prósperos de la unión son los fuertemente arraigados en la fe protestante– La Contrarreforma no ha dado aún por concluida su venganza contra los hijos de Lutero…

Aquellos que denuncian ahora y alertaron en su moemnto de la existencia de los llamados ejes del mal (Roma–Berlin-Tokio, durante la 2ª Guerra Mundial; Bagdad–Teherán–Pyonyang ó Libia–Siria–Cuba en los años 90) son los mismos que construyeron la intrincada maraña de redes de tráfico de influencias que ha malversado desde muy altos niveles, y hasta límites verdaderamente obscenos, cantidades desorbitantes de fondos públicos literalmente robados a los confiados contribuyentes de las potencias que calificamos como desarrolladas. Desde el impune tráfico de drogas hasta la siembra del espacio exterior circundante a la atmósfera terrestre con suficiente plutonio como para aniquilar la vida sobre la tierra –y hasta el mismo planeta– , el verdadero eje de la perversión, que no es otro que el que forman: Washington DC–la City de Londres–Estado del Vaticano, está tratando de concluir su plan de socavar y desmembrar los cimientos de la convivencia entre las personas. De lo que no se están, en su maquiavélica deriva, plenamente conscientes, es de que, por encima de la pirámide de poder que dominan, más allá de los 33 grados de jerarquía a los que no tiene acceso tan siquiera el coyuntural inquilino de la Casa Blanca, existen entidades con una agenda dimensionalmente más vasta y esencialmente más considerada y benevolente para con el futuro de la humanidad, que la que dicta la agenda del llamado Nuevo Orden Mundial.

¿Quiere eso decir que a pesar de todo el caos y terror que se está sembrando, al final 'todo pasará' y despertaremos como si de una desagradable pesadilla se hubiese tratado? No exactamente. Como decía Cicerón, "en los hados no hay nada escrito". La suerte de cada individuo y colectivamente de las comunidades de individuos, depende de su grado de compromiso para con el consciente despertar a la realidad de esa energía de nombre tan manipulado y tergiversado como es el amor.

Efectivamente 'todo pasará'. Pero ¿de qué lado del río quieres estar cuando el caudal se haya llevado por delante al precario puente?
Ascender y volar alto (ojo, nada que ver con 'escapar'), antes que clavar las garras, que tantos años hemos ido afilando en secreto, en lo primero que se 'ponga a tiro', es lo que cada cual debe hacer ahora. Si el despegue se resiste, las emociones que brotan a la superficie de los corazones de las mujeres y hombres –como consecuencia de las crisis personales y colectivas– que sean canalizadas de forma consciente (y consecuentemente no violenta o airada, sino creativa, previo tránsito obligado por las particulares 'noches oscuras del alma'), integradas en la mente consciente, se convertirán en las alas que, desplegadas, permitirán a los valientes guerreros de la luz contagiar la sed de libertad entre sus hermanos, y sobrevolar con ellos, indemnes, el escenario de desasosiego que ya se ha instalado y de desolación que se avecina.

"Diciendo mi verdad no trato de convencer al escéptico, sino de refrescar la memoria al adepto olvidadizo" (William Blake. Pintor y grabador inglés del s. XVIII)

viernes, 18 de septiembre de 2009

Es la hora

Ha habido muchos momentos claves en la historia de la Humanidad. Pero éste es uno crucial para “reorientar nuestras antenas” hacia el venidero esquema de las cosas. La existencia sobre el planeta, tal como la hemos concebido hasta ahora, est á cambiando. Un ciclo termina y otro comienza. No te aferres, pues, a los códigos y paradigmas establecidos que están desmoronándose. Disfruta del privilegio de estar vivo en una época de grandes cambios...aprovecha la coyuntura, y descubre y derriba estructuras anquilosadas en tu mente y en tu entorno. ¿cómo? Para empezar sacúdete el yugo de la esclavitud y el sabotaje mental (el que has padecido desde una fuente externa –padres y entorno– y queun día decidiste inconscientemente perpetuar desde tu propia esfera –autocensura, adicciones, etc) . A medida que lo hagas, mantente alerta, desaprende a manipular a los que dependen de ti o estén en tu radio de acción transfiriéndoles toda la mierda que un día aceptaste tragar, abandona tus desgastantes adicciones y reconcíliate con tu auténtica naturaleza, con tu verdadera, pacífica, amorosa e inmortal esencia. Si a estas alturas aun andas buscando el modo de lograrlo, desde HOYxTI te ofrecemos una vía que puede ponerte en el sendero:  ofrece tu tiempo, y acepta recibir el tiempo de todo aquél que quiera ofrecértelo. Verás que todo lo que hace falta es abrir las puertas de nuestra invisible –aunque bien labrada– coraza al ingente caudal de luz y amor que tod@s llevamos dentro (y que hemos reprimido durante demasiado tiempo).
Desde HOYxTI incitamos, de entrada, a una rebelión interna. Estás hart@ de guerras, violencia y abuso desde cualquier posición de poder establecida, ¿verdad?. Nosotr@s también. Proclamamos un Sí rotundo a la Paz definitiva, en el Mundo. Sí al respeto por las personas, los animales y por la madre naturaleza. Cambiemos el “chip” y hagamos algo verdaderamente irreverente a los ojos del sistema establecido: bendigamos y agradezcamos el regalo de la existencia diaria, la nuestra y la de los demás,  seamos generosos sin emitir juicios, porque nos da la gana, porque nos complace y nos hace felices (hoy por ti …), y aceptemos con los brazos abiertos otro tanto de otros que deseen imitarnos, actuando del mismo modo ( …mañana por mi). APRENDAMOS A RESPETARNOS COMO INDIVIDUOS Y COMO COLECTIVO HUMANO, como especie. Contagiemos nuestro entorno de amor con pequeñas actitudes diarias, con esas sonrisas que no cuestan nada, pero que abren tantas puertas en la casa del desconfiado y el temeroso. Es el único modo, "tacita a tacita", grano a grano, (cada cual al ritmo que pueda/sepa) de empezar a ACTUAR y revertir la deriva negativa en la que la vida en la Tierra está empantanada. 
Decir "lo siento, discúlpame" cuando hemos vomitado rabia en el contexto equivocado es una buena vía para la resurreción del alma. 
Y ABRAMOS LAS PUERTAS A LO INESPERADO y al caudal de abundancia venidera. Que el dinero no tenga aquí, de entrada, ningún poder, y así…esperemos activamente los acontecimientos que inevitablemente se van a desencadenar (efecto mariposa). Toda la negatividad global que rodea al mundo está cerca de caer por su propio peso. Un nuevo salto evolutivo de la especie humana se está produciendo ya tras 13000 años de oscuridad, dejando a su paso todo un reguero de conmoción económica, política y social, síntoma inequívoco de que la transformación está teniendo lugar. Reclama SIN MIEDO una vida sin grilletes, en completa LIBERTAD y asumiendo total RESPONSABILIDAD sobre tus acciones. Madurando …sin prisa pero sin pausa. 
“Piensa globalmente, actua localmente” 
(David R. Brower, Cofundador de Amigos de la tierra – Friends of the Earth)