-¿Qué es la homofobia?
-La homofobia, la misma palabra lo dice es
el miedo, de una parte de los humanos, a reconocer que están
íntimamente vinculados a las causas profundas de la homosexualidad en
sus congéneres a los que consideran "contaminados". Es más, te diré que
la homofobia es la reacción, de quien la abandera, a reconocer que está infectado de esa patología, de que es un
homófobo reprimido. Le da pánico el comportamiento "desviado" de la
norma porque teme que el ruido le delate.
-¿Por qué?
- El homófobo tiene
pánico a sacar a la luz un pánico que permanece latente, escondido a
cal y canto en un armario de dolorosas lealtades transgeneracionales,
que rendían culto a la eficacia racionalista. Y las salidas de tono, la
heterodoxia, la diversidad, altera sus...principios.
La
homosexualidad, tanto masculina como femenina ("homo" somos todos,
hombres y mujeres, independientemente del sexo fisiológico del que
coyunturalmente -en esta vida- estemos revestidos) es como el vapor de
agua contenido en una olla a presión llamada intelectualidad. Pita y
hace ruido para llamar la atención al cocinero de que el agua ha llegado
al punto de ebullición. Una olla donde los humanos hemos presionado
(contenido/reprimido) todo aquello que nos unía al resto de las especies
vivas, atentando contra nuestra naturaleza. Por eso somos la especie
muerta en vida (zombi es todo ser humano que, alimenta su ignorancia
respecto de lo que oculta en el doble fondo de su mente, se comporta
robóticamente), es decir la empatía, la tolerancia, la solidaridad, en
definitiva, el amor, ese sentimiento de completa aceptación del otro.
-¿Por qué habríamos de haber atentado contra nuestra naturaleza? ¿Cuándo sucedió algo tan aberrante?
-Nuestro natural discernimiento habría sido secuestrado/censurado por
el cerebro intelectual cognitivo, esa racionalidad de la que tanto
presumen los...homófobos (sean progresistas o conservadores, tanto da,
estamos en ambos bandos dependiendo de las circunstancias). No pudimos
evitarlo, igual que un perro no puede evitar atacar a otro perro si el
humano que le prodiga afecto y alimento le incita a ello. ¿Cuándo
sucedió? Hay quien postula que cambiamos cuando nos arrastró la
revolución industrial convirtiéndonos en mano de obra necesaria para el
llamado "progreso". Y sin duda que ese momento fue un punto de
inflexión. Los hombres comunes empezaron a ser reclutados para ir a
guerras -cuyas causas profundas (diezmar intencionadamente a la
población del planeta) desconocían- eso provocó el efecto deseado: que
los niños creciesen sin la referencia del rol paterno en el hogar, pues
Papá estaba demasiado ocupado defendiendo el nuevo sistema. Todos los
gays saben esto pero lo niegan: La homosexualidad es la búsqueda de papá
en tu pareja, igual que el lesbianismo es la búsqueda de mamá en quien
escoges como compañera (seas hombre o mujer, hay hombres lesbianos, como
yo, cuya madre pasaba más tiempo fuera de casa que en casa y que
consecuentemente se sentirán atraídos por mujeres autosuficientes y
dominantes que se parezcan a mamá. Conocerse a si mismo pasa por
destapar la olla de lo oculto...Pero yo iría más atrás, me atrevo a
retrotraerme hasta el mismo advenimiento del homo sapiens...hecho a
"nuestra imagen y semajanza". Ser expulsados del paraíso por haber
cometido el incomprensible "crimen" de morder una manzana (en realidad
haber osado adquirir la capacidad autorreproductiva, por haber probado
el fruto del árbol del conocimiento...esa manzana prohibida) es el
germen de la culpabilidad, esa pelota que nos vamos pasando de padres a
hijos en la esperanza de que una generación la volatilice.
Muchos
de los que juzgan la homofobia son tan homófobos -o más- que aquellos a
los que acusan de practicarla. Al menos los puritanos no sabe qué
fuerzas ocultas gobiernan y tienen secuestrado su Entendimiento, por
eso obran inconscientemente. Pero contraatacar a un inconsciente es más
reprobable, pues actúa con plena consciencia y premeditación. La
tauromaquia, por ejemplo, pasará, como también es regrsiva la endogamia,
pero lo que no pasa es el empecinamiento en juzgar a lo que ya se está
yendo. Se diría que condenando a lo arcaico se desea preservar su
existencia.
-¿y por qué habría de harse tal cosa?
-Por adicción a
lo conocido, por afición a la pelea. El pacifismo no tiene nada que ver
con la paz porque en su raíz habita el virus del enfrentamiento.
martes, 16 de febrero de 2016
lunes, 8 de febrero de 2016
Consciencia, madre del conocimiento
Es curioso, pero sucede matemáticamente: cuando aquello que tanto
deseabas te robaba el sueño, consumiendo tu energía, deja de interesarte
(y eso tarde o temprano acaba sucediendo), entonces va y llega. Por el
contrario, cuando lo que tanto temías -y tantas pesadillas te generaba-
deja de asustarte, se aleja. Es como los perros, están programados para
morder a quien se asusta de ellos. Huelen el miedo. Quien no quiera
aceptar que todo lo que le sucede está fundamentado en el magnetismo que ejerce sobre ello, está destinado a la frustración.
-Sí, las obsesiones son la fuente de la desgracia, está comprobado. Nadie quiere, por ejemplo, estar cerca de quien, lejos de amarte, te necesita. Y para eso también los humanos, igual que los perros, tenemos el olfato bien desarrollado.
-Pero entonces ¿qué es lo que nos empuja a obsesionarnos, a apegarnos a ilusiones y esperanzas y miedos infundados, a comportarnos de modo desintegrado, a prostituirnos?
-Las obsesiones están arraigadas en necesidades no satisfechas durante la ventana de tiempo en que, en condiciones normales, deberían haber sido satisfechas (el contacto físico entre madre e hijo, sus palabras de aliento, la dedicación, aprobación y valoración de papá. Si eso no fue satisfecho entonces, quedará pendiente de satisfacerse. Se convertirá en obsesión obtener esa satisfacción y buscaremos en quien no corresponde (tu esposa no es tu madre, tu marido no es tu padre) al proveedor de esa satisfacción pendiente.
La Consciencia (el conocimiento) pasa por el abandono de la ignorancia. Y la ignorancia se supera, lamentablemente por las malas, cuando el dolor que ocasiona la insatisfacción alcanza el umbral de lo insoportable sin que nos hayamos lanzado por la ventana. Para bien o para mal, en este mundo el lema es: No pain, no gain. Resiste, la vida es un regalo.
-Sí, las obsesiones son la fuente de la desgracia, está comprobado. Nadie quiere, por ejemplo, estar cerca de quien, lejos de amarte, te necesita. Y para eso también los humanos, igual que los perros, tenemos el olfato bien desarrollado.
-Pero entonces ¿qué es lo que nos empuja a obsesionarnos, a apegarnos a ilusiones y esperanzas y miedos infundados, a comportarnos de modo desintegrado, a prostituirnos?
-Las obsesiones están arraigadas en necesidades no satisfechas durante la ventana de tiempo en que, en condiciones normales, deberían haber sido satisfechas (el contacto físico entre madre e hijo, sus palabras de aliento, la dedicación, aprobación y valoración de papá. Si eso no fue satisfecho entonces, quedará pendiente de satisfacerse. Se convertirá en obsesión obtener esa satisfacción y buscaremos en quien no corresponde (tu esposa no es tu madre, tu marido no es tu padre) al proveedor de esa satisfacción pendiente.
La Consciencia (el conocimiento) pasa por el abandono de la ignorancia. Y la ignorancia se supera, lamentablemente por las malas, cuando el dolor que ocasiona la insatisfacción alcanza el umbral de lo insoportable sin que nos hayamos lanzado por la ventana. Para bien o para mal, en este mundo el lema es: No pain, no gain. Resiste, la vida es un regalo.
Cuando lloras, todo es posible
Cuando lloras y no sabes bien por qué, cuando el llanto aparece sin motivo claro, como de la nada y nada concreto parece despertarlo, salvo quizá una oleada incontenible de difusas y acumuladas contrariedades que en conjunto te apabullan desde ya ni recuerdas cuando, hasta dejarte desprovisto de capacidad de contención; cuando en definitiva tus defensas (tu ego), esos ridículos argumentos intelectuales tras los que te has parapetado para parecer alguien respetable, flaquean hasta dejarte desnudo de razones con las que sostener cualquier muralla, estás ante la prueba palpable de que has decidido dejar de seguir oponiendo resistencia, has decidido, en un nivel inconsciente, volverte permeable a la Verdad, la única, sea cual sea el mensaje que viene a entregarte.
Al verte así, te dirán que debes seguir luchando, contra viento y marea, que nadie sabe lo que es la verdad, etc, etc.; pero tu ya estás cansado de perseguir quimeras, de denunciar a quienes frustran tus ideales. Nunca te condujo , honestamente, a buen puerto condenar a nadie. Tampoco les sirvió de mucho a ellos, pero se niegan a reconocerlo, porque ellos upondría el colapso de todo aquello en lo que creen, así que siguen golpeándose contra los molinos de viento y te animan a imitarles. Pero tu empiezas a disculparte, a pedir perdón por el dolor que tu causaste, incluso del que no tienes conciencia, pues atañe incluso a vidas pasadas.
Y así, despojado de tu lustrosa pero ya inservible armadura, te abres a lo imprevisto y la Libertad te reconoce, y tu a ella, y te busca,...estás sanándote. Y ya no hay vuelta atrás. Ya no es cuestión, afortunadamente, de si despertarás o no de la pesadilla, sino de cuándo. De hecho, en medio de estas tribulaciones, en esas horas del amanecer cuando el recuerdo del perturbador sueño se confunde con la claridad de la mañana de un nuevo día sin culpas, sin deudas-dudas, sin pecados originales, ya estás medio despierto. Y te invade la certeza de que todo, absolutamente todo es posible.
Jubileo extraordinario
http://www.efe.com/efe/espana/sociedad/el-papa-francisco-inaugura-jubileo-extraordinario-de-la-misericordia/10004-2784225
-¿No te habrá pasado inadvertida la noticia de que el Papa católico
Francisco inaugurase la pasada navidad el Año Santo 2016 del Jubileo
Extraordinario? ¿Qué significa exactamente? ¿Qué connotaciones tiene a
efectos prácticos para los que se consideran ignorantes?
-El término «jubileo» tiene dos raíces, una hebrea y otra latina. La palabra hebrea que aparece en la Biblia es "yobel", que hace referencia al cuerno del cordero utilizado como instrumento sonoro que servía para anunciar un año excepcional dedicado a la unión con Dios. Para los judíos, ese año se denominaba yobel, pues se iniciaba con el sonido del yobel o cuerno de cordero usado entonces para anunciar tal acontecimiento. Pero existe también una palabra latina, iubilum (derivada del verbo iubilare), que refería los gritos de alegría y gozo de los pastores al conocer la nueva del nacimiento de Jesús, el mesías redentor que anunciaba la llegada del reino de Dios. Cuando san Jerónimo de Estridón tradujo la Biblia del hebreo al latín entre los años 391 y 406, tradujo el término hebreo yobel por el término latino "iubilaeus", con lo que quedó incorporado el matiz de alegría al significado original que tenía la palabra en el antiguo Israel, como año excepcional de remisión de todas las deudas. Se trababa, pues de una tradición muy antigua consignada en la Biblia y conectada con el nº 50:
"Declararéis santo el año cincuenta, y proclamaréis en la tierra liberación para todos sus habitantes. Será para vosotros un jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y cada cual regresara a su familia." (Levítico 25:10). Yahweh estableció que cada 50 años se condonarían todas las deudas, se liberaban esclavos y las propiedades vendidas regresaban a sus vendedores sin que debieran reembolsar al comprador, una suerte de amnistía general. El último jubileo ordinario fue convocado y celebrado por Juan Pablo II en 1983 anunciando el siguiente para 2025. Y anteriormente Pio XI convocó en 1933.
-Luego éste sería el cuarto?
-Sucede que éste es un jubileo extraordinario, el cuarto dedicado a la redención (el perdón). Significa que durante el 2016 todos los errores cometidos son perdonados y todas las deudas liquidadas. Y ya sabes que las tradiciones hebreas están íntimamente arraigadas en el sistema socioeconómico del mundo anglo-sajón de tradición judeocristiana.
-¿Qué motivos empujan a convocar un jubileo extraordinario?
-Roma aduce que es para tener más presente la misión redentora de Jesucristo. Pero mucho me temo que no han podido esperar al 2025 por motivos de urgencia. La curia vaticana esa coyuntura para exonerar a muchos corruptos (banca mundial, FMI, políticos...) de sus faltas.
-Pues me iré al banco a anunciarles que me acojo al año santo jubilar extraordinario. A ver si me cancelan la hipoteca y "recobro mi propiedad" y todas mis deudas son perdonadas (así como yo perdono a mis deudores). Francamente, no me importa que los corruptos salgan de las cárceles o no lleguen a ingresar en ellas, pero yo soy igual de inocente que ellos.
-¿Por qué no? El perdón, igual que los milagros, no debería implicar matices ni rangos sociales. Sobre el papel somos todos hijos iguales a los ojos de Dios.
-El término «jubileo» tiene dos raíces, una hebrea y otra latina. La palabra hebrea que aparece en la Biblia es "yobel", que hace referencia al cuerno del cordero utilizado como instrumento sonoro que servía para anunciar un año excepcional dedicado a la unión con Dios. Para los judíos, ese año se denominaba yobel, pues se iniciaba con el sonido del yobel o cuerno de cordero usado entonces para anunciar tal acontecimiento. Pero existe también una palabra latina, iubilum (derivada del verbo iubilare), que refería los gritos de alegría y gozo de los pastores al conocer la nueva del nacimiento de Jesús, el mesías redentor que anunciaba la llegada del reino de Dios. Cuando san Jerónimo de Estridón tradujo la Biblia del hebreo al latín entre los años 391 y 406, tradujo el término hebreo yobel por el término latino "iubilaeus", con lo que quedó incorporado el matiz de alegría al significado original que tenía la palabra en el antiguo Israel, como año excepcional de remisión de todas las deudas. Se trababa, pues de una tradición muy antigua consignada en la Biblia y conectada con el nº 50:
"Declararéis santo el año cincuenta, y proclamaréis en la tierra liberación para todos sus habitantes. Será para vosotros un jubileo; cada uno recobrará su propiedad, y cada cual regresara a su familia." (Levítico 25:10). Yahweh estableció que cada 50 años se condonarían todas las deudas, se liberaban esclavos y las propiedades vendidas regresaban a sus vendedores sin que debieran reembolsar al comprador, una suerte de amnistía general. El último jubileo ordinario fue convocado y celebrado por Juan Pablo II en 1983 anunciando el siguiente para 2025. Y anteriormente Pio XI convocó en 1933.
-Luego éste sería el cuarto?
-Sucede que éste es un jubileo extraordinario, el cuarto dedicado a la redención (el perdón). Significa que durante el 2016 todos los errores cometidos son perdonados y todas las deudas liquidadas. Y ya sabes que las tradiciones hebreas están íntimamente arraigadas en el sistema socioeconómico del mundo anglo-sajón de tradición judeocristiana.
-¿Qué motivos empujan a convocar un jubileo extraordinario?
-Roma aduce que es para tener más presente la misión redentora de Jesucristo. Pero mucho me temo que no han podido esperar al 2025 por motivos de urgencia. La curia vaticana esa coyuntura para exonerar a muchos corruptos (banca mundial, FMI, políticos...) de sus faltas.
-Pues me iré al banco a anunciarles que me acojo al año santo jubilar extraordinario. A ver si me cancelan la hipoteca y "recobro mi propiedad" y todas mis deudas son perdonadas (así como yo perdono a mis deudores). Francamente, no me importa que los corruptos salgan de las cárceles o no lleguen a ingresar en ellas, pero yo soy igual de inocente que ellos.
-¿Por qué no? El perdón, igual que los milagros, no debería implicar matices ni rangos sociales. Sobre el papel somos todos hijos iguales a los ojos de Dios.
Perdóname
https://www.facebook.com/marcelocrivella/videos/952484958108088/
-Muy clarificador, verdad?. Ahora bien, ¿es suficiente este video para que la violencia adulta en presencia de niños se detenga? Está comprobado que no.
-Dios mío, ¿qué hace falta entonces para que dejemos de seguir contaminando, sin darnos cuenta, a las futuras generaciones de nuestras neurosis? Es obvio que para construir un mundo mejor debemos mirarnos en el espejo, como decía Michael Jackson...
-Tu mismo acabas de ofrecer claves. Has dicho 'sin darnos cuenta'. Esa es la confesión principal...En realidad no es que no te des cuenta sino que en el momento en que el episodio tiene lugar, literalmente...no te importan las consecuencias que pueda tener. Es tal la presión a la que te sientes a veces sometido que ya podrías estar en un escenario ante 1000 niños que no dudarías en volver a asustarlos si 'te tocan los cojones'. Por eso tantos profesores se dan de baja psicológica.
Te supera. Reconocer que hay facetas de tu personalidad que no controlas es honesto. Para que esas escenas no sigan impactando en nuestros hijos/alumnos/súbditos (que es de lo que se trata) aquellos fieles que nos aman hasta el extremo de idolatrarnos, conviene reconocer que esas reacciones violentas que se nos escapan son LEGÍTIMAS. Esto quiere decir que tienen un motivo de ser. No son 'caprichosas'.
-Vaya me empiezo a sentir más aliviado con tu comprensión.
-Es que no te comportas violentamente porque no tengas otra cosa mejor que hacer. Esas reacciones están arraigadas, no en causas presentes, sino en unas muy profundas, en un estrés cronificado. Este estrés brota en episodios violentos, más o menos 'salvajes', cada vez que algo 'provoca' ese enfado profundo censurado por lo general en las mazmorras de la mente: el subconsciente.
-Las causas que provoquen esa reacción ¿es importante analizarlas?
-Dios mío, de entrada, en absoluto. Decía el anarquista Henry D. Thoureau: "Nunca mires atrás, a tu pasado, a menos que te hayas propuesto firmemente ir allí a rescatar algo que olvidaste". Eso solo está al alcance de osados maestros. Para ti es suficiente/esencial con que te des cuenta/tomes consciencia de que tu no 'eres' esa versión violenta de ti mismo. Apelar a la verdad Rousseauniana de que todos somos buenos en esencia. La violencia es un 'monstruo', tu invisible prisión.
-¿Qué puedo hacer para dejar de ser esclavo de ese monstruo que, he de reconocerlo, tanto me avergüenza?
- Para detener el germen de la autodestrucción, la emponzoñante culpabilidad, es esencial atacar la base de tu defensa numantina: el orgullo. ¿Y qué es lo que más podría socavar tu orgullo? Pedir perdón por tu reacción violenta a quienes has lesionado:
1. Ponerte en la piel de aquél/aquella que ha padecido tu episodio de violencia incontenida. Decir 'lo siento', no es la panacea, pero si lo repites hasta que te aturda oirte te ayudará a desbloquear el tapón de orgullo, y a sentir, por empatía, lo que 'el otro' ha padecido por tu 'causa' (ojo, no culpa).
2. Solicitar que te disculpe: 'Perdóname', 'no sabía lo que hacía. Mi violencia (legítima) no va dirigida contra ti. Yo te escogí/acepté (pareja, hijo, etc.) en mi camino'.
3. Agradecer en cuanto seas perdonado: 'gracias'
4. Reparar la ofensa, si ello es posible y manifestar lo que se ocultaba debajo de tu orgullo: 'te amo'
-Gracias ¿Es esto suficiente para detener la violencia?
-Si se ejercita metódicamente y con perseverancia debe conducir a un 'despertar' respecto a muchas cosas a las que no hallabas respuesta.
Para aquellos que se vean incapaces de poner esto en práctica la solución pasa porque seas tu quien los perdones cuando seas agredido por ellos. Ellos no te pedirán perdón. Pero tu perdón por adelantado los desconcertará. Y si reciben ese desconcertante impacto varias veces, acabarán flaqueando su orgullosos argumentos...estarán más cerca de reconocer el dolor que te causaron y pedirte perdón a ti. Ese es el verdadero sentido de 'quien da primero, da dos veces'.
-Oh, vaya...¿Y si se trata de autolesión?
-Buena pregunta. Entonces sigues esos pasos dirigiéndote a "tu" niño/a interno. cada vez que agredes verbal (por acción u omisión) o físicamente a un inocente (todos lo somos) estás agrediendo tu propia dignidad. Por eso tanta gente afirma estar 'indignada'.
-¿Por qué gastas tu tiempo publicando estos consejos? Seguro que tienes urgencias acuciantes como todos (ganarte el pan, pagar facturas, etc.)
-Gracias por tu consideración. En efecto, tengo esas urgencias, igual que tu. Pero una fuerza mayor me empuja. Lo hago por amor a ti.
-Muy clarificador, verdad?. Ahora bien, ¿es suficiente este video para que la violencia adulta en presencia de niños se detenga? Está comprobado que no.
-Dios mío, ¿qué hace falta entonces para que dejemos de seguir contaminando, sin darnos cuenta, a las futuras generaciones de nuestras neurosis? Es obvio que para construir un mundo mejor debemos mirarnos en el espejo, como decía Michael Jackson...
-Tu mismo acabas de ofrecer claves. Has dicho 'sin darnos cuenta'. Esa es la confesión principal...En realidad no es que no te des cuenta sino que en el momento en que el episodio tiene lugar, literalmente...no te importan las consecuencias que pueda tener. Es tal la presión a la que te sientes a veces sometido que ya podrías estar en un escenario ante 1000 niños que no dudarías en volver a asustarlos si 'te tocan los cojones'. Por eso tantos profesores se dan de baja psicológica.
Te supera. Reconocer que hay facetas de tu personalidad que no controlas es honesto. Para que esas escenas no sigan impactando en nuestros hijos/alumnos/súbditos (que es de lo que se trata) aquellos fieles que nos aman hasta el extremo de idolatrarnos, conviene reconocer que esas reacciones violentas que se nos escapan son LEGÍTIMAS. Esto quiere decir que tienen un motivo de ser. No son 'caprichosas'.
-Vaya me empiezo a sentir más aliviado con tu comprensión.
-Es que no te comportas violentamente porque no tengas otra cosa mejor que hacer. Esas reacciones están arraigadas, no en causas presentes, sino en unas muy profundas, en un estrés cronificado. Este estrés brota en episodios violentos, más o menos 'salvajes', cada vez que algo 'provoca' ese enfado profundo censurado por lo general en las mazmorras de la mente: el subconsciente.
-Las causas que provoquen esa reacción ¿es importante analizarlas?
-Dios mío, de entrada, en absoluto. Decía el anarquista Henry D. Thoureau: "Nunca mires atrás, a tu pasado, a menos que te hayas propuesto firmemente ir allí a rescatar algo que olvidaste". Eso solo está al alcance de osados maestros. Para ti es suficiente/esencial con que te des cuenta/tomes consciencia de que tu no 'eres' esa versión violenta de ti mismo. Apelar a la verdad Rousseauniana de que todos somos buenos en esencia. La violencia es un 'monstruo', tu invisible prisión.
-¿Qué puedo hacer para dejar de ser esclavo de ese monstruo que, he de reconocerlo, tanto me avergüenza?
- Para detener el germen de la autodestrucción, la emponzoñante culpabilidad, es esencial atacar la base de tu defensa numantina: el orgullo. ¿Y qué es lo que más podría socavar tu orgullo? Pedir perdón por tu reacción violenta a quienes has lesionado:
1. Ponerte en la piel de aquél/aquella que ha padecido tu episodio de violencia incontenida. Decir 'lo siento', no es la panacea, pero si lo repites hasta que te aturda oirte te ayudará a desbloquear el tapón de orgullo, y a sentir, por empatía, lo que 'el otro' ha padecido por tu 'causa' (ojo, no culpa).
2. Solicitar que te disculpe: 'Perdóname', 'no sabía lo que hacía. Mi violencia (legítima) no va dirigida contra ti. Yo te escogí/acepté (pareja, hijo, etc.) en mi camino'.
3. Agradecer en cuanto seas perdonado: 'gracias'
4. Reparar la ofensa, si ello es posible y manifestar lo que se ocultaba debajo de tu orgullo: 'te amo'
-Gracias ¿Es esto suficiente para detener la violencia?
-Si se ejercita metódicamente y con perseverancia debe conducir a un 'despertar' respecto a muchas cosas a las que no hallabas respuesta.
Para aquellos que se vean incapaces de poner esto en práctica la solución pasa porque seas tu quien los perdones cuando seas agredido por ellos. Ellos no te pedirán perdón. Pero tu perdón por adelantado los desconcertará. Y si reciben ese desconcertante impacto varias veces, acabarán flaqueando su orgullosos argumentos...estarán más cerca de reconocer el dolor que te causaron y pedirte perdón a ti. Ese es el verdadero sentido de 'quien da primero, da dos veces'.
-Oh, vaya...¿Y si se trata de autolesión?
-Buena pregunta. Entonces sigues esos pasos dirigiéndote a "tu" niño/a interno. cada vez que agredes verbal (por acción u omisión) o físicamente a un inocente (todos lo somos) estás agrediendo tu propia dignidad. Por eso tanta gente afirma estar 'indignada'.
-¿Por qué gastas tu tiempo publicando estos consejos? Seguro que tienes urgencias acuciantes como todos (ganarte el pan, pagar facturas, etc.)
-Gracias por tu consideración. En efecto, tengo esas urgencias, igual que tu. Pero una fuerza mayor me empuja. Lo hago por amor a ti.
MachISMO mata
Todos los "ismos" matan, pues son sistemas de pensamiento corporativos.
No es lo mismo ir al futbol con tu hijo a ver un espectáculo deportivo
(y si "pierde" "tu" equipo, no pasa nada, otra vez será) que adherirse a
una hinchada. No es lo mismo hacer un fondo común para pagar una comida
en una excursión que fundar un partido comunista. No es lo mismo ser
social ( sociable ) que ser socialista. Igual que aceptamos que no es lo
mismo la amistad que el amiguismo, tampoco Cristo tiene que ver con el cristianismo.
Es curioso porque ningún hombre presume de machista, pero muchas mujeres se escudan tras el feminismo. Decía Virginia Woolf que durante mucho tiempo ser mujer significó ser anónimo. Está claro que donde las dan las toman y estos tiempos convulsos son testigo del fin de una forma anquilosada de pensar donde la frontera entre la galantería y el abuso era muy difusa. En la misma India se está cuestionando el sistema de castas. Los hombres machistas son, aunque suene raro, hombres asustados en un nivel muy profundo, temerosos de ser abandonados, inseguros de su masculinidad. Detrás de cada machista/don juan hay un gay muy escondido en su armario de prepotencia patriarcal. Es la postura típica de quienes tuvieron en su infancia un padre ausente/violento. Cuando sometes a una persona del "otro" sexo es porque temes su poder latente, igual como los EEUU (occidente/hemisferio cerebral izquierdo) están aterrados con el despertar de China (oriente/ hemisferio derecho). El hombre (mejor dicho, el hemisferio izquierdo, la parte pragmática de la mente, ha dominado la escena polarizada durante un ciclo. Todo apunta a que, a pesar de los coletazos de pelele, nos dirigimos inexorablemente hacia el reencuentro y confraternización de los 'opuestos'. Las actitudes de los niños lo demuestran.
https://www.facebook.com/SalvadosTV/videos/10153274427285877/
Es curioso porque ningún hombre presume de machista, pero muchas mujeres se escudan tras el feminismo. Decía Virginia Woolf que durante mucho tiempo ser mujer significó ser anónimo. Está claro que donde las dan las toman y estos tiempos convulsos son testigo del fin de una forma anquilosada de pensar donde la frontera entre la galantería y el abuso era muy difusa. En la misma India se está cuestionando el sistema de castas. Los hombres machistas son, aunque suene raro, hombres asustados en un nivel muy profundo, temerosos de ser abandonados, inseguros de su masculinidad. Detrás de cada machista/don juan hay un gay muy escondido en su armario de prepotencia patriarcal. Es la postura típica de quienes tuvieron en su infancia un padre ausente/violento. Cuando sometes a una persona del "otro" sexo es porque temes su poder latente, igual como los EEUU (occidente/hemisferio cerebral izquierdo) están aterrados con el despertar de China (oriente/ hemisferio derecho). El hombre (mejor dicho, el hemisferio izquierdo, la parte pragmática de la mente, ha dominado la escena polarizada durante un ciclo. Todo apunta a que, a pesar de los coletazos de pelele, nos dirigimos inexorablemente hacia el reencuentro y confraternización de los 'opuestos'. Las actitudes de los niños lo demuestran.
https://www.facebook.com/SalvadosTV/videos/10153274427285877/
lunes, 25 de enero de 2016
Por qué muere tanta gente de cáncer?
-¿Por qué muere tanta gente de cáncer? Gente incluso (sobretodo) que presumía de ser 'creativa' o incluso personas acreditadas como verdaderos artistas por su entorno.
-La ciencia actualmente está redoblando esfuerzos por hallar remedios al cáncer, pero ni por asomo le merece la más mínima consideración, tras décadas de infructuosos esfuerzos, indagar en otra veta documentativa que pueda hacer luz al respecto: las causas de la enfermedad.
¿Que por qué muere tanta gente de cáncer? Existe una relación muy íntima entre el modo en que nacemos y el modo en que morimos y retrotraernos al instante del parto ofrece muchas pistas. En primer lugar tenemos la manipulación del feto durante el parto (fórceps,...). Por no hablar de los consejos médicos, inexplicablemente aún vigentes:
Y vaya si lo hacen...; El alcohol ingerido por la mujer gestante, que se filtra al caudal sanguíneo, causa mareos y desorientación al feto, al extremo que le dificultarán el trabajo de abandonar el útero materno. Lo mismo en el caso de una madre fumadora. Ambas adicciones son profundamente perjudiciales para el feto y consecuentemente para el futuro adulto. La carga de dolor involucrada en el esfuerzo, el que el feto debe hacer por nacer, no se integra en el sistema (el bebé es obviamente demasiado frágil para asimilar el trauma de un parto doloroso) sobretodo si éste se prolonga más allá de lo tolerable. En lugar de ello, el feto apela a la química de su cerebro para que éste acuda en su rescate, por supuesto con una solución de emergencia.
-¿Cómo?
-Ordenando la adición de un grupo metilo (-CH3) a una molécula. En biología del desarrollo, la metilación es el principal mecanismo epigenético (ya sabes epi=gr. "alrededor de"). La solución de emergencia que aporta la metilación consiste en el silenciamiento de los genes. Tal medida tiene obviamente efectos secundarios al 'rescate', pero muy directos tambvién pues provoca alteraciones en la transcripción genética (sin necesidad de que se produzca una alteración en la secuencia del ADN) siendo uno de los mecanismos responsables de la plasticidad fenotípica. También pueden ser metilados los productos de los genes, es decir, las proteínas, regulándose (alterándose) así también su función.
-Pero qué significa esto en un lenguaje más coloquial?
-Pues que la química cerebral almacena el dolor, lo aparca. No lo elimina. [Nada puede ser eliminado, tan solo integrado. Has de convertir a tu peor enemigo en tu mejor aliado]. El dolor permanece presente aunque en estado latente: su voz censurada comienza a hacer estragos en todo el sistema desde el momento del nacimiento. Lo hace elevando los niveles de cortisol añadiendo marcadores metilos a la experiencia. También incrementa los niveles de adrenalina de modo que el sistema biológico se ve forzado a entrar en modo hiperactivo como defensa ante el sufrimiento. Por supuesto que el feto no se da cuenta de que todo esto está teniendo lugar en su interior, pues está sucediendo mucho antes de poder disponer de capacidad cognitiva para poder expresarlo.
Cuanto más temprana es la huella del trauma natal, mayor es la devastación que ocasiona. Todo el proceso se inicia en los niveles más profundos del cerebro, el encéfalo o tronco raquídeo cerebral. Aquí es donde se gestionan las reacciones más instintivas. Esa es la parte más profunda del cerebro (le sigue el cerebro límbico y finalmente tenemos el "nuevo" (300 mil años) cerebro cognitivo (neocórtex). En el encéfalo es donde se identifica el dolor atravesado por el feto. La incapacidad de gestionar ese dolor por parte del feto/bebé se traducirá, en adelante, en agonía vital; La tristeza se interpretará en clave de desesperanzadas tendencias suicidas, el enfado en ira. En resumen la forma de reaccionar que se presumen en los seres exclusivamente dotados de cerebro 'reptil' (tiburones, serpientes...)
Todos podemos atravesar por un desencanto amoroso, un rechazo o la pérdida de un ser amado en la vida adulta. Y eso puede ocasionar profunda tristeza y hasta angustia, muy legítimas reacciones. Pero si cada vez que tales circunstancias acaecen, en el sujeto se desencadena una depresión suicida entonces estamos ante un caso de trauma severo en un estadio muy tierno de la infancia, incluso antes. Un grave dolor sufrido durante la gestación, que es cuando los niveles cerebrales más profundos gobiernan las respuestas del ser gestado y donde el sistema nervioso parasimpático lleva el timón, puede producir graves depresiones una vez alumbrado el feto. Una madre que fuma sin cesar o ingiere drogas o simplemente está afectada por una depresión crónica [un embarazo en tales circunstancias no debería extrañar que se hubiese producido contra su voluntad. N. del T.]), tendrá consecuencias en el desarrollo del feto. En resumen, cualquier evento que bloquee las respuestas normales inducirá al bebé a suprimir su desarrollo genético. Esto es especialmente cierto cuando, durante el parto, la salida del canal uterino queda bloqueada [exceso de epidural que impide a la madre cooperar en el alumbraamiento. N. del T.] y el bebé se ve forzado a luchar quedando exhausto e incapaz de nacer por su propios medios. En adelante, el adulto en que se convierta tendrá siempre en mente que la vida es una lucha y así lo expresará a la mínima oportunidad que tenga.
El cuerpo del feto naciente se resigna a la fatalidad, la muerte [que es lo que acaecía -no hace tantas décadas- cuando las muertes en la sala de partos eran habituales, tanto entre los neonatos como de las madres gestantes]. Sin embargo los esfuerzos del feto resignado son hoy reemplazados por los de la comadrona. Finalmente el bebé, agotado y amoratado, es extraído de la matriz de su madre. Un par de violentos cachetazos y el vuelve el aliento, "el alma regresa". Todos se congratulan. Pero la huella de la derrota ha quedado grabada. El resultado será una personalidad parasimpática: pasiva, derrotada, incapaz de expresar agresividad o de encontrar un lugar en la vida. No solo eso sino que verá amenazas para su integridad en circunstancias peregrinas que para otras personas no entrañan mayor relevancia.
Cuando el cáncer se manifiesta, transcurridas algunas décadas (cada vez menos), el sistema no está haciendo otra cosa que reaccionar del mismo modo que el bebé hizo cuando abandonó toda esperanza de ver la luz. Y sin embargo, igual que en la escena de un crimen un buen investigador forense puede determinar las circunstancias del fallecimiento, también en la enfermedad están todas las claves para desentrañar el nudo que conduce a la muerte; lamentablemente demasiado a menudo miramos en la dirección equivocada, embarcándonos en investigaciones muy sesudas destinadas a encontrar el método más eficaz y aséptico para combatir lo que no comprendemos. Lo combatimos (quimioterapia, cannabis...) sin darnos cuenta de que estamos acelerando la mortalidad, pero nunca nos aproximamos a su fuente. Ésta permanece escondida, consignada en la parte más profunda de nuestra memoria cerebral, tanto que simplemente no podemos ni imaginar qué es lo que salió mal, qué es lo que nos tiene postrados con una enfermedad degenerativa celular. Pero una cosa está clara: la fotografía del trauma se esconde en el encéfalo y en ese baúl de memoria es donde debemos ir a buscar.
El cuerpo arrastra consigo sus recuerdos, nos ofrece continuamente pistas -que nos negamos repetidamente a ver- para que podamos revertir la degeneración. Revivir el trauma ocultado es reintegrarate, reconciliarte con las heridas de tu cuerpo. Negar la evidencia es plasmar el mito de Fausto.
Solo una terapia integral conducente a la expresión de los sentimientos que conecte todas las partes del cerebro puede ofrecer una solución. La Terapia Primal del Dr. Janov, su descubridor, es la solución.
Una vez identificada y reconocida, en el sistema, la pulsión autodestructiva, el cuerpo se relaja automáticamente y los niveles de aadrenalina se normalizan.
La sanidad reclama reacción ante el trauma, pero no podemos reaccionar si no sabemos que ocurrió, de hecho está ocurriendo de nuevo. Consciencia total no es otra cosa que dar respuesta salvadora. Se trata de gritar lo que duele, lo que no te gustó, lo que dolió (pero no pudiste expresar en su momento porque simplemente te quedaste sin fuerzas para hacerlo). La rebeldía expresada catárquicamente en un contexto de contención terapéutica es el camino para reconocer el dolor. Para ello es esencial que el terapeuta esté desprovisto de necesidad de emitir juicios cognitivos-intelectuales, tan habituales entre los profesionales de la salud mental, y que solo responden a su propio narcisismo irresuelto.
Ahora sabemos que la huella traumática está instigada por la metilación: un grupo metilo es añadido al genoma para restringir la expresión de sus genes. Es una estrategia defensiva numantina, que sin duda tiene las consecuencias que hemos descrito. Una célula cambia al entrar en juego el grupo metilo y las reacciones químicas no se hacen esperar: reducción de niveles de hidrógeno, infusión metílica, etc. La metilación deja una herencia grabada a fuego. Una herencia genética destructiva (que se transmitirá a los herederos genéticos). Responsabilidad es sanar esa herencia, para devolverle la cordura al sistema, al mapa del genoma. Lo que siempre fue atribuido a la fatalidad genética ahora no deja lugar a dudas que se origina en una alteración circunstancial de dicho legado genético. Algo que la ciencia calificó como imposible no hace tanto empieza a ser aceptado.
La Epigenética afecta las funciones del aparato del estrés, lo que cientificamente se denomina Eje Hipotálamo-Pituitario-adrenal (HPA) http://www.bago.com/BagoArg/Biblio/psiqweb547.htm, un parte compleja del sistema neuroendocrino que gestiona las reacciones frente al estrés e influye muchos procesos corporales, incluida la digestión, el sistema inmunitario, el almacenamiento y gasto energético. Los cambios en el genoma que alteran la actividad y desarrollo genético conducen a tendencias suicidas que llamamos enfermedades como el Cancer y el Alzheimer. El gen NR3C1 es el encargado de alertarnos, galvanizar los químicos que nos ayudan a atravesar las tempestades. Cuando este gen queda inoperativo (en virtud de la metilación), disminuye la capacidad del individuo para adaptarse, para hallar felicidad en su circunstancia. Entonces el cuerpo se comporta como si estuviera constantemente bajo los efectos del estrés (paranoias), viendo amenazas por todas partes...la antesala del cáncer. Hoy está probado que el estrés crónico conduce al cáncer. Las marcas de metilación nos avisan que la enfermedad se está gestando, que un trauma sucedió y que el sistema ha desplegado un sistema de hipervigilancia que lo deja exhausto. Hipervigilancia ante el temor de que un peligro que, habiendo ya sucedió una vez (durante el parto o la gestación), se repita de nuevo. Para cuando el tumor ha hecho metástasis ya es demasiado tarde.
Fuente: http://www.arthurjanov.com/
Traducción: Lars Quetglas
- De acuerdo, las mujeres embarazadas no deben fumar ni beber, pero ¿cómo enfrenta un enfermo terminal su situación? ¿Cómo enfrento yo la irreversibilidad de la enfermedad de un amigo que se está muriendo?
-Ese es otro tema. Todo un arte. Para eso deberías leer los fenomenales aportes que hizo Elisabeth Kübler-Ross acerca de cómo morir en paz.
-La ciencia actualmente está redoblando esfuerzos por hallar remedios al cáncer, pero ni por asomo le merece la más mínima consideración, tras décadas de infructuosos esfuerzos, indagar en otra veta documentativa que pueda hacer luz al respecto: las causas de la enfermedad.
¿Que por qué muere tanta gente de cáncer? Existe una relación muy íntima entre el modo en que nacemos y el modo en que morimos y retrotraernos al instante del parto ofrece muchas pistas. En primer lugar tenemos la manipulación del feto durante el parto (fórceps,...). Por no hablar de los consejos médicos, inexplicablemente aún vigentes:
-¿Puedo beber alcohol estando embarazada, Doctor?
-Sí, claro, un par de copas no le
harán daño al bebé.
Y vaya si lo hacen...; El alcohol ingerido por la mujer gestante, que se filtra al caudal sanguíneo, causa mareos y desorientación al feto, al extremo que le dificultarán el trabajo de abandonar el útero materno. Lo mismo en el caso de una madre fumadora. Ambas adicciones son profundamente perjudiciales para el feto y consecuentemente para el futuro adulto. La carga de dolor involucrada en el esfuerzo, el que el feto debe hacer por nacer, no se integra en el sistema (el bebé es obviamente demasiado frágil para asimilar el trauma de un parto doloroso) sobretodo si éste se prolonga más allá de lo tolerable. En lugar de ello, el feto apela a la química de su cerebro para que éste acuda en su rescate, por supuesto con una solución de emergencia.
-¿Cómo?
-Ordenando la adición de un grupo metilo (-CH3) a una molécula. En biología del desarrollo, la metilación es el principal mecanismo epigenético (ya sabes epi=gr. "alrededor de"). La solución de emergencia que aporta la metilación consiste en el silenciamiento de los genes. Tal medida tiene obviamente efectos secundarios al 'rescate', pero muy directos tambvién pues provoca alteraciones en la transcripción genética (sin necesidad de que se produzca una alteración en la secuencia del ADN) siendo uno de los mecanismos responsables de la plasticidad fenotípica. También pueden ser metilados los productos de los genes, es decir, las proteínas, regulándose (alterándose) así también su función.
-Pero qué significa esto en un lenguaje más coloquial?
-Pues que la química cerebral almacena el dolor, lo aparca. No lo elimina. [Nada puede ser eliminado, tan solo integrado. Has de convertir a tu peor enemigo en tu mejor aliado]. El dolor permanece presente aunque en estado latente: su voz censurada comienza a hacer estragos en todo el sistema desde el momento del nacimiento. Lo hace elevando los niveles de cortisol añadiendo marcadores metilos a la experiencia. También incrementa los niveles de adrenalina de modo que el sistema biológico se ve forzado a entrar en modo hiperactivo como defensa ante el sufrimiento. Por supuesto que el feto no se da cuenta de que todo esto está teniendo lugar en su interior, pues está sucediendo mucho antes de poder disponer de capacidad cognitiva para poder expresarlo.
Cuanto más temprana es la huella del trauma natal, mayor es la devastación que ocasiona. Todo el proceso se inicia en los niveles más profundos del cerebro, el encéfalo o tronco raquídeo cerebral. Aquí es donde se gestionan las reacciones más instintivas. Esa es la parte más profunda del cerebro (le sigue el cerebro límbico y finalmente tenemos el "nuevo" (300 mil años) cerebro cognitivo (neocórtex). En el encéfalo es donde se identifica el dolor atravesado por el feto. La incapacidad de gestionar ese dolor por parte del feto/bebé se traducirá, en adelante, en agonía vital; La tristeza se interpretará en clave de desesperanzadas tendencias suicidas, el enfado en ira. En resumen la forma de reaccionar que se presumen en los seres exclusivamente dotados de cerebro 'reptil' (tiburones, serpientes...)
Todos podemos atravesar por un desencanto amoroso, un rechazo o la pérdida de un ser amado en la vida adulta. Y eso puede ocasionar profunda tristeza y hasta angustia, muy legítimas reacciones. Pero si cada vez que tales circunstancias acaecen, en el sujeto se desencadena una depresión suicida entonces estamos ante un caso de trauma severo en un estadio muy tierno de la infancia, incluso antes. Un grave dolor sufrido durante la gestación, que es cuando los niveles cerebrales más profundos gobiernan las respuestas del ser gestado y donde el sistema nervioso parasimpático lleva el timón, puede producir graves depresiones una vez alumbrado el feto. Una madre que fuma sin cesar o ingiere drogas o simplemente está afectada por una depresión crónica [un embarazo en tales circunstancias no debería extrañar que se hubiese producido contra su voluntad. N. del T.]), tendrá consecuencias en el desarrollo del feto. En resumen, cualquier evento que bloquee las respuestas normales inducirá al bebé a suprimir su desarrollo genético. Esto es especialmente cierto cuando, durante el parto, la salida del canal uterino queda bloqueada [exceso de epidural que impide a la madre cooperar en el alumbraamiento. N. del T.] y el bebé se ve forzado a luchar quedando exhausto e incapaz de nacer por su propios medios. En adelante, el adulto en que se convierta tendrá siempre en mente que la vida es una lucha y así lo expresará a la mínima oportunidad que tenga.
El cuerpo del feto naciente se resigna a la fatalidad, la muerte [que es lo que acaecía -no hace tantas décadas- cuando las muertes en la sala de partos eran habituales, tanto entre los neonatos como de las madres gestantes]. Sin embargo los esfuerzos del feto resignado son hoy reemplazados por los de la comadrona. Finalmente el bebé, agotado y amoratado, es extraído de la matriz de su madre. Un par de violentos cachetazos y el vuelve el aliento, "el alma regresa". Todos se congratulan. Pero la huella de la derrota ha quedado grabada. El resultado será una personalidad parasimpática: pasiva, derrotada, incapaz de expresar agresividad o de encontrar un lugar en la vida. No solo eso sino que verá amenazas para su integridad en circunstancias peregrinas que para otras personas no entrañan mayor relevancia.
Cuando el cáncer se manifiesta, transcurridas algunas décadas (cada vez menos), el sistema no está haciendo otra cosa que reaccionar del mismo modo que el bebé hizo cuando abandonó toda esperanza de ver la luz. Y sin embargo, igual que en la escena de un crimen un buen investigador forense puede determinar las circunstancias del fallecimiento, también en la enfermedad están todas las claves para desentrañar el nudo que conduce a la muerte; lamentablemente demasiado a menudo miramos en la dirección equivocada, embarcándonos en investigaciones muy sesudas destinadas a encontrar el método más eficaz y aséptico para combatir lo que no comprendemos. Lo combatimos (quimioterapia, cannabis...) sin darnos cuenta de que estamos acelerando la mortalidad, pero nunca nos aproximamos a su fuente. Ésta permanece escondida, consignada en la parte más profunda de nuestra memoria cerebral, tanto que simplemente no podemos ni imaginar qué es lo que salió mal, qué es lo que nos tiene postrados con una enfermedad degenerativa celular. Pero una cosa está clara: la fotografía del trauma se esconde en el encéfalo y en ese baúl de memoria es donde debemos ir a buscar.
El cuerpo arrastra consigo sus recuerdos, nos ofrece continuamente pistas -que nos negamos repetidamente a ver- para que podamos revertir la degeneración. Revivir el trauma ocultado es reintegrarate, reconciliarte con las heridas de tu cuerpo. Negar la evidencia es plasmar el mito de Fausto.
Solo una terapia integral conducente a la expresión de los sentimientos que conecte todas las partes del cerebro puede ofrecer una solución. La Terapia Primal del Dr. Janov, su descubridor, es la solución.
Una vez identificada y reconocida, en el sistema, la pulsión autodestructiva, el cuerpo se relaja automáticamente y los niveles de aadrenalina se normalizan.
La sanidad reclama reacción ante el trauma, pero no podemos reaccionar si no sabemos que ocurrió, de hecho está ocurriendo de nuevo. Consciencia total no es otra cosa que dar respuesta salvadora. Se trata de gritar lo que duele, lo que no te gustó, lo que dolió (pero no pudiste expresar en su momento porque simplemente te quedaste sin fuerzas para hacerlo). La rebeldía expresada catárquicamente en un contexto de contención terapéutica es el camino para reconocer el dolor. Para ello es esencial que el terapeuta esté desprovisto de necesidad de emitir juicios cognitivos-intelectuales, tan habituales entre los profesionales de la salud mental, y que solo responden a su propio narcisismo irresuelto.
Ahora sabemos que la huella traumática está instigada por la metilación: un grupo metilo es añadido al genoma para restringir la expresión de sus genes. Es una estrategia defensiva numantina, que sin duda tiene las consecuencias que hemos descrito. Una célula cambia al entrar en juego el grupo metilo y las reacciones químicas no se hacen esperar: reducción de niveles de hidrógeno, infusión metílica, etc. La metilación deja una herencia grabada a fuego. Una herencia genética destructiva (que se transmitirá a los herederos genéticos). Responsabilidad es sanar esa herencia, para devolverle la cordura al sistema, al mapa del genoma. Lo que siempre fue atribuido a la fatalidad genética ahora no deja lugar a dudas que se origina en una alteración circunstancial de dicho legado genético. Algo que la ciencia calificó como imposible no hace tanto empieza a ser aceptado.
La Epigenética afecta las funciones del aparato del estrés, lo que cientificamente se denomina Eje Hipotálamo-Pituitario-adrenal (HPA) http://www.bago.com/BagoArg/Biblio/psiqweb547.htm, un parte compleja del sistema neuroendocrino que gestiona las reacciones frente al estrés e influye muchos procesos corporales, incluida la digestión, el sistema inmunitario, el almacenamiento y gasto energético. Los cambios en el genoma que alteran la actividad y desarrollo genético conducen a tendencias suicidas que llamamos enfermedades como el Cancer y el Alzheimer. El gen NR3C1 es el encargado de alertarnos, galvanizar los químicos que nos ayudan a atravesar las tempestades. Cuando este gen queda inoperativo (en virtud de la metilación), disminuye la capacidad del individuo para adaptarse, para hallar felicidad en su circunstancia. Entonces el cuerpo se comporta como si estuviera constantemente bajo los efectos del estrés (paranoias), viendo amenazas por todas partes...la antesala del cáncer. Hoy está probado que el estrés crónico conduce al cáncer. Las marcas de metilación nos avisan que la enfermedad se está gestando, que un trauma sucedió y que el sistema ha desplegado un sistema de hipervigilancia que lo deja exhausto. Hipervigilancia ante el temor de que un peligro que, habiendo ya sucedió una vez (durante el parto o la gestación), se repita de nuevo. Para cuando el tumor ha hecho metástasis ya es demasiado tarde.
Fuente: http://www.arthurjanov.com/
Traducción: Lars Quetglas
- De acuerdo, las mujeres embarazadas no deben fumar ni beber, pero ¿cómo enfrenta un enfermo terminal su situación? ¿Cómo enfrento yo la irreversibilidad de la enfermedad de un amigo que se está muriendo?
-Ese es otro tema. Todo un arte. Para eso deberías leer los fenomenales aportes que hizo Elisabeth Kübler-Ross acerca de cómo morir en paz.
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