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domingo, 5 de mayo de 2019

El topo que abrió los ojos

-Esta humanidad ha llegado al "cul de sac" que todas las tradiciones ancestrales pronosticaron*. Mejor dicho, a lo que CREE que es un callejón sin salida.
-¿Y no lo es?
-En realidad no es más que el final de un peldaño...
Todos los indicios desprendidos de los registros de las tradiciones orales ancestrales afirman que nos encontramos al final de eso que los franceses llaman la "marcha" (marche) del peldaño. Los peldaños constan de varias partes. Muchos se están frustrando al haber llegado a la parte de éste que creen que constituye un cúmulo de obstáculos irremontable en sus vidas, sin percatarse de que ese punto caliente (rojo) no es otra cosa que la oportunidad de oro para transitar la contrahuella del peldaño, para..."ascender".
-No es fácil...
-Sin duda no lo es para quien SE CREE un insecto frente a una pared interminable, o un ciego topo, acostumbrado a perforar el terreno que encuentra a su paso. Pero el ascenso (Ascensión, en téminos gnósticos) es tan sencillo como afirmar querer realizarlo, reconocer merecerlo. Y eso solo es asumible por quien se cree (sabe) más que un simple ratón dando vueltas en un molino*, más grande y valioso de lo que siempre se consideró (lo consideraron). Quien abraza una mayor perspectiva, puede ver la luz roja del semáforo convertirse en un verde ampliado, señal de que no hay obstáculos salvo en la mente de quien los "fabrica".

No hay tiempo que perder porque en la ascensión no se invierte "tiempo", no se cuenta el lapso existente entre una huella y la siguiente, porque visto desde arriba no existe distancia entra ambas, solo si se observa en sección, "partido" transversalmente el tramo de la escalera puedes caer en la tentación de percibi el ascenso inviable. 
Amplia el punto rojo hasta que se convierta en la inmensa bola verde que eres y a la que los voladizos de los distintos peldaños tan solo producen cosquillas...
No seas topo. Abre los ojos.

* https://demipageblog.wordpress.com/2015/10/22/resena-el-molino-de-hamlet-de-giorgio-de-santillana-y-hertha-von-dechend-por-ana-march/



domingo, 19 de febrero de 2012

Emancipación

Hubo una vez un tiempo en que nuestros antepasados antediluvianos convivieron respetuosamente con el resto de las criaturas hasta entonces conocidas en la Tierra, amparados todos bajo la misma bóveda celeste. No existían aún las servidumbres, ninguna bestia había sido todavía domesticada, ninguna semilla cultivada, desconocida era la tradición del pastoreo. No había ninguna libertad que conquistar. Ningún yugo que sacudir. Tras un millón y medio de años evolucionando lentamente sobre la faz de la tierra, el etiquetado como Homo Habilis, último miembro de la cadena evolutiva de los homínidos, convivía en perfecta simbiosis con su ecosistema. Los elementos (La lluvia y el sol) eran honrados y reverenciados como fuentes fecundadoras, incuestionables para la supervivencia.

Sin embargo, hace cerca de 300.000 años aquel último homínido bípedo de costumbres tribales que se socializaba en clanes y que había llegado a pulir la piedra lo suficiente como para destripar a las bestias de las que se alimentaba, presenció, atónito seguramente, la súbita aparición de lo que parecía ser un pariente radicalmente evolucionado, una especie semejante si bien completamente nueva. Aparecía el Homo Sapiens. Un nuevo ser, provisto de la volumetría craneal suficiente como para cobijar al neocórtex. Sin embargo, este nuevo miembro de la comunidad humana, no tenía todavía la capacidad de reproducirse de modo autónomo. Debieron pasar todavía 250.000 años hasta que entrase en escena un homínido capaz de asumir la consciencia de su individualidad. Hace 50.000 años aparecíamos los Cro Magnones (Homo Sapiens Sapiens). Un salto evolutivo que todavía supone un rompecabezas para la comunidad de antropólogos y que, sin embargo, es sutilmente descrito en el libro del Génesis (2:15) cuando se relata que Adán contraviniendo el mandato divino, mordió el fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal...en otras palabras, fue dotado de la capacidad para reproducirse, abandonar su estadio híbrido-estéril.

La comunidad científica, heredera y anclada en postulados darwinianos, todavía no ha hallado una respuesta coherente al extrañamente espontáneo advenimiento de esta especie y todavía se halla tras la pista del deseado 'eslabón perdido' que dé con la clave lógica de un salto evolutivo sin precedentes, la razón de la aparición del Hombre de Cro-Magnon u Homo Sapiens Sapiens, es decir nosotros.

Nuestra vinculación con el planeta que nos ha cobijado ha sufrido, desde entonces, diferentes fases que oscilan entre el más sagrado y reverencial respeto hasta la más profunda de las ignorancias, algo por otra parte totalmente natural si consideramos el olvido que experimentamos a medida que nos alejamos en el tiempo de la fuente de cualquier conocimiento adquirido.

Sin embargo, una multiplicidad de etnias y culturas aborígenes de todo el planeta, herederas más directas de aquel hombre libre, desprovistas ciertamente del excesivo desarrollo intelectual del hombre moderno y, por ello, capaces de mantenerse fieles al recuerdo de sus antepasados, han dado testimonio de la respetuosa consideración que sus ancestros profesaron por la Tierra.

 

Tapuat (la madre tierra para el pueblo hopi) está indudablemente animada por una energía femenina, la misma que los griegos otorgaban a su Gaia, la Gea romana, la Pacha Mama de mesoamérica o la misma Ki de las tradiciones sumerias, el planeta que cobija a todo ser vivo, ya sea animal, vegetal o mineral. No en vano las epopeyas babilónica de la creación del sistema solar, transcriptas por hace 4500 años, y en las que se inspiraron los escribas de la Biblia hebraica, revelaban ya la inconfundible naturaleza femenina de la entonces prototierra:

Enuma Elish: «Cuando, en las alturas, el Cielo no había recibido nombre, y abajo, el suelo firme no había sido llamado; nada [había] salvo el primordial Apsu [el Sol] su Engendrador, Mummu [Mercurio] y Tiamat -la que les dio a luz a todos; Sus aguas se entremezclaron. Ninguna caña se había formado aún, ni tierra pantanosa había aparecido. Ninguno de los Dioses [el resto de planetas] había sido traído al ser aún, nadie llevaba un nombre, sus destinos [órbitas] eran inciertos [erráticas]»

Los llamados dioses de la mitología, aquellos a quienes las tradiciones mesopotámicas y egipcias otorgan el papel de cíclicos transmisores de conocimientos a la humanidad, forjaron con la testimoniada y prolongada presencia entre nosotros los humanos, un deseo de trascender la mortalidad, de probar finalmente el fruto prohibido del árbol de la vida, conocimiento vetado a Adán y Eva desde que fuesen expulsados del Jardín del Edén por el contradictorio Elohim Yahweh. Los lamentos del rey de Uruk, el gigantesco Gilgamesh, por alcanzar la inmortalidad, anhelo expresado para si en virtud de su reclamada calidad de semidiós, reflejan una constante en el hombre, desde la noche de los tiempos, por comprender el sentido de la vida.

Varios fueron los personajes que a lo largo de los siglos marcaron, con sus testimonios filantrópicos, un particular y reconocido hito. Enoch, Ziusudra (el Noé bíblico) Quetzalcoatl (el egipcio Toth), Hathor, Osiris, Isis, Horus, Buda, Krisna, Zaratustra, Jesús, todos ellos comprometidos con el anuncio del fin de los tiempos, el ocaso del yugo de la ancestral servidumbre que pesa sobre nuestras cabezas como especie y con el proceso de emancipación que por derecho corresponde a la humanidad una vez alcance la madurez para valerse por si misma. Todas las legendarias profecías registradas por multiples culturas y etnias apuntan a que, final y felizmente, ese momento está aquí, que estamos despertando a la consciencia de nuestra luz eterna (lux aeterna), la verdadera naturaleza y destino del ser espiritual que somos, una vez concluido el ciclo de experiencias como mortales humanos. Un despertar que, como todos los regresos de un sueño profundo, está siendo doloroso para los que hemos permanecido ajenos a su realidad espiritual.

El dolor de Maria por la muerte de su hijo, el Redentor de la humanidad, es el eje epifánico del Stabat Mater, este poema religioso del siglo XIII. Un dolor que, al ser rememorado con la puesta en escena de esta obra (http://coros.wordpress.com/2012/01/09/stabat-mater-k-jenkins/), reclama un necesario y especial eco, en virtud del testimonio de fraternidad que aquél al que llamaron Jesucristo legó a la humanidad. «amaos los unos a los otros como yo os he amado»... «amarás a tu próximo, igual que te amas a ti mismo» Un mensaje cuya trascendencia nunca podrá ser suficientemente enfatizada.

El resurgir del ostracismo de una feminidad latente en nosotros los humanos, hombres y mujeres, indistintamente del sexo físico del que físicamente estemos revestidos (y ya sabemos con certeza que el cuerpo pasa), supone el fin de un ciclo de dualidad interpretado por las polaridades (masculino/femenino, positivo/negativo, intelecto/sentimiento) que dan luz (procrean físicamente la vida) a este universo. En los albores de una Era dorada de reconciliación entre los opuestos, donde las energías aparentemente enfrentadas se revelan finalmente complementarias, La mater dolorosa, esa ignorada y doliente madre tierra a la que durante nuestro periplo exploratorio por sus dominios tanto hemos ignorado, nos ofrece ahora, transmutándose y renovándose, la promesa de un nuevo amanecer, de un nuevo entorno de paz y armonía en el que ella misma se está convirtiendo.

Una vida sin muerte, una inmortalidad buscada ancestralmente por nosotros como especie en el pasado y cuyo anhelo sigue latente en nosotros en el presente está muy próxima a manifestarse. La parturienta madre tierra, que en nada dista, desde nuestra perspectiva, de la figura de la sufriente Magdalena a los pies de su amado crucificado, nos invita a aceptar el cambio, nuestra legítima metamorfosis, para poder traspasar el umbral de esa nueva morada en la que se está convirtiendo.

A cambio de nuestra consideración por el proceso que ella misma está atravesando, la madre nos abre las puertas de su renovada epidermis. Para todo aquél que sea capaz de renunciar a su beligerancia y fanatismo, para todo aquel que, reconociendo sus intransigencias pasadas, reconozca y abrace miedos que lo atenazan, perdonándose a si mismo, y perdonando a sus hermanos por la falta de perspectiva, por la ignorancia en la que todos estuvimos sumidos respecto de la realidad de la Tierra como entidad viva y consciente que siempre ha sido.

El voluntario 'sacrificio' del espíritu que anima el planeta por alojarnos, sabedor entonces del dolor que le ibamos a causar una vez desconectásemos los diodos del hemisferio derecho para explorar el ámbito de la razón, del intelecto, aceptó la manipulación (y hasta violación) de sus recursos en plena consciencia de su amor por todos nosotros. Por paradójico que suene, todo ello fue parte de un proceso que nosotros mismos planeamos de antemano junto a ella, en virtud de nuestra naturaleza multidimensional, desde el 'futuro' del que procedimos. Un proceso que, no obstante, nos vimos obligados a ocultar atrás el velo del olvido (maya, Isis) debido al necesario trance amnésico que implícitamente se precisaba para experimentar en toda su magnitud la vida como humanos mortales. Un trance del que precisamente ahora somos invitados a despertar.

"Diciendo mi verdad no trato de convencer al escéptico, sino de refrescar la memoria al adepto olvidadizo" (William Blake. Pintor y grabador inglés del s. XVIII)

Es el mismo planeta, la longeva y amada madre tierra, quien solicita ahora ser honrada y atendida en el gran parto cósmico que está atravesando –de cuya prueba son los evidentes dolores y las cada vez más frecuentes contracciones propias de todo nacimiento. Un parto cuyas repercusiones están siendo testimoniadas a más gran escala, en todo el sistema solar, con el astro padre y sus tormentas solares a la cabeza.

Estamos a las puertas de un nuevo salto evolutivo, otro más, sin duda, desde que la vida germinó en la tierra hace 3900 millones de años, si bien de una magnitud sin parangón. Un salto cuya dimensión precisa ser totalmente comprendida. Los narcisistas egos de todos y cada uno de nosotros, inflados y asustados por todas las necesidades de amparo insatisfechas en en todos nuestros pasados (las que reclaman ser - y sin duda serán- expresadas) podrían obstaculizar no obstante la correcta visión de una realidad más vasta y trascendental.

Esta epopeya, iniciada hace cientos de miles de años, testimoniada por los registros escritos incontestables ya mencionados, nos reclama ahora perdonarnos por lo errores de percepción cometidos, errores que tuvieron consecuencias dramáticas, desterrar la creencia en los falsos dioses como la enfermedad, la muerte o el cuerpo, en tal que espejismos a los que idolatramos para sublimar el dolor del caos que nos rodea. Somos invitados por las circunstancias a abandonar nuestros neuróticos papeles, renunciar a los personajes interpretados, a las etiquetas y a las definiciones intelectuales que a nada nos han conducido más que a aumentar el sentimiento de desamparo en el multiescénico teatro de vanidades. Desalojando la escena del drama y retornando no ya a nuestro asiento en el patio de butacas, el mismo que ocupamos cuando accedimos voluntariamente al sueño de la vida material por primera vez, sino al mismo vestíbulo del teatro de la vida, ese lugar de no-tiempo donde podamos re-encontrarnos y re-conocernos, saludándonos con el olvidado y debido respeto que merecen las criaturas divinas que somos. Se nos invita a despojarnos de nuestras máscaras protectoras y lanzarlas pacíficamente a la ya crepitante hoguera de vanidades que globalmente se ha dispuesto a tal efecto, para recuperar y restituirnos los sentimientos, esa integridad dejada una vez en usura a cambio de un ego con el que poder defender los límites de nuestra individualidad en el cuadrilátero de esa densa experiencia que han supuesto los ciclos kármikos de la vida.

Todo ello para que, alineados nuestros cuerpos, emociones y mente, seamos capaces de reconocernos como las eternas criaturas de Dios que somos, la inmaculada e intachable grandeza de nuestra espiritual naturaleza. Creados por el Padre y a la vez cocreadores del universo, nos hallamos en la encrucijada que todo adolescente enfrenta cuando llega el momento de abandonar el nido paterno. Por supuesto que quienes han ostentado el rol de pastores tratarán por todos los medios de evitar la profetizada emancipación de su rebaño. Incluso provocarán la 'ira de los corderos', con tal de arrebatar la paz al hijo de Dios, una paz que le corresponde por derecho. Sin embargo sabemos que la clave para el anhelado fin de las tinieblas y el despertar a la luz se halla en nuestro corazón, la inagotable fuente de nuestra paz, la imperturbable e inviolable residencia de nuestro espíritu. Nuestra misión: disculparnos y congraciarnos con nosotros mismos por medio de la reconciliación con el planeta que nos ha cobijado voluntaria y desintesadamente, así como con todos los seres viviente que lo habitan, sean animales, vegetales o minerales, con los que hayamos compartido esa experiencia, por dolorosa que haya sido.

Si has leído hasta aquí te habrás dado cuenta de que estoy apelando a tu corazón. No me gano la vida escribiendo en este blog, por si esa era tu creencia. Igual que tu, yo también tengo que proveerme de un sustento para mantener cubiertas mis necesidades de supervivencia física y las de los míos. Sin embargo sé que hay un escenario más amplio que explica el aparente caos y pulsión destructiva que bservas a tu alrededor. Todo tiene una razón de ser. Se llama Dios. Siempre lo he sabido y ahora mas que nunca lo siento. Eres un ser eterno. La muerte no existe, no es lo que crees que es. Tu has decidido vivir esto. Tu eres dueño de tu destino. A cada momento. Seas o no consciente de ello. Porque de eso se trata. De estar o no despierto.

Regresar al Amor es todo lo que necesitamos. El amor es suficiente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, 23 de marzo de 2010

EL AÑO 2012 EN EL CALENDARIO MAYA

Extractos de la Investigación realizada por Carlos Barrios. Historiador y Antropólogo.

Carlos Barrios nació en una familia española en El Altiplano, las tierras altas de Guatemala. Su hogar se encontraba en Huehuetenango, que era también el lugar habitado por la tribu Maya Mam. Junto con otros mayas y otros guardianes de la tradición indígena, los Mam mantienen parte de las viejas costumbres en Turtle Island (USA).



Son guardianes del tiempo, autoridades en extraordinarios calendarios que son antiguos, elegantes y relevantes. El Sr. Barrios es historiador, antropólogo e investigador. Después de estudiar con los ancianos tradicionales durante 25 años, (desde la edad de 19), tambien se convirtió en un Ajq'ij Maya, sacerdote ceremonial y guía espiritual, del Clan del Águila.



Hace años, junto a su hermano Gerardo, Carlos inició una investigación en los diferentes calendarios mayas. Estudió con muchos maestros. Cuenta que su hermano entrevistó a cerca de 600 ancianos mayas tradicionales, para ampliar su esfera de conocimiento.

"Los antropólogos visitan los lugares en donde se levantan los templos, leen las inscripciones e inventan historias acerca de los mayas, pero no interpretan correctamente los signos. Es su imaginación...Otros escriben acerca de profecías en nombre de los mayas. Dicen que el mundo se acabará en diciembre del 2012. Los ancianos mayas están furiosos con esto.


El mundo no se va a acabar. Será transformado.

Los indígenas tienen los calendarios y saben como interpretarlos acertadamente, no los otros. "

La comprensión del tiempo, las estaciones y los ciclos en los Calendarios Mayas ha probado ser vasta y sofisticada. Los Mayas entienden 17 calendarios diferentes, algunos de los cuales trazan precisos esquemas del tiempo abarcando períodos de más de diez millones de años. El calendario que ha estado llamando constantemente la atención desde 1987 es llamado el Tzolk'in o Cholq'ij. Calculado hace milenios y basado en el ciclo de las Pleyades, aún se le considera como sagrado. Con sus calendarios nativos, los mayas se han mantenido informados sobre importantes momentos de cambio en la historia.

Por ejemplo, los 'guardianes del día' que estudian los calendarios, identificaron un día importante en el año Ce Acal (Una Caña), como fuera llamado por los mexicanos. Ese era el día en que se profetizaba que un importante ancestro regresaría "viniendo como una mariposa". En el calendario occidental el Una Caña coincidía con el Domingo de Pascua, 21 de abril de 1519, el día en que Hernán Cortés y su flota de 11 galeones españoles llegaran desde el Este a lo que hoy en día se conoce como Veracruz en México. Cuando los barcos españoles llegaron a la costa, los pobladores indígenas esperaban y observando lo que pasaría. Los inflados velámenes de los barcos sin duda hicieron pensar, a quienes montaban guardia, en un número de mariposas que pasaban rozando la superficie del océano…

De este modo se iniciaba una nueva era, como lo habían anticipado en sus calendarios. Los mayas la bautizaron como la era de los Nueve Bolomtikus, o Nueve Infiernos, de 52 años cada uno. Durante el desarrollo de estos nueve ciclos, les fueron arrebatadas tierra y libertad a los pueblos nativos. Predominaron la enfermedad, la desconsideración y el ultraje. Lo que comenzara con la llegada de Cortés, duró hasta el 16 de agosto de 1987 – una fecha que muchos pueblos recuerdan como de la Convergencia Armónica. Millones de gentes aprovecharon esa fecha para llevar a cabo ceremonias en lugares sagrados, orando por una apacible transición a una nueva era, el Mundo del Quinto Sol.

Desde ese 1987 hasta ahora, dice el Sr. Barrios, hemos estado en un tiempo en que el brazo derecho del mundo materialista está desapareciendo, lenta pero inexorablemente. Nos encontramos en la cúspide de la era en que comienza la paz y la gente vive en armonía con la Madre Tierra. Ya no nos encontramos en el Mundo del Cuarto Sol, aunque no estemos aún en el Mundo del Quinto Sol. Este es el período intermedio, el período de transición. Mientras pasamos por la transición, se produce una colosal convergencia global de destrucción medioambiental, caos social, guerra y progresivos cambios en la Tierra. Todo esto, dice el Sr. Barrios, fue previsto por la vía de la simple matemática espiral de los calendarios mayas. "Va a cambiar", observa el Sr. Barrios. "Todo va a cambiar." Dice que los Guardianes del Día mayas ven la fecha del 21 de diciembre del 2012 como un renacimiento, el comienzo del Mundo del Quinto Sol.
Será el inicio de una nueva era que resultará y será indicada por el cruce del ecuador galáctico del meridiano solar, en que la tierra se alineará con el centro de la galaxia.

Al amanecer del 21 de diciembre del 2012, el Sol se elevará para coincidir con la intersección de la Vía Láctea y el plano de la
eclíptica (se denomina al plano medio de la órbita de la Tierra alrededor del Sol). Esta cruz cósmica es considerada como siendo una personificación del Árbol Sagrado, el Árbol de la Vida , un árbol recordado en todas las tradiciones espirituales del mundo. Algunos observadores dicen que esta alineación con el corazón de la galaxia en el 2012, abrirá un canal para que la energía cósmica fluya a través de la tierra, purificándola a ella y a todo lo que more sobre ella, elevándolo todo a un nivel superior de vibración.

El proceso ya ha comenzado, sugiere el Sr. Barrios. "El cambio se está acelerando ahora y continuará acelerándose." Si la gente de la tierra puede llegar a esta fecha de 2012 en buen estado, sin haber destruido demasiado del planeta, dice el Sr. Barrios, ascenderemos a un nivel nuevo, superior. Mas para llegar allí, debemos transformar a fuerzas enormemente poderosas que buscan bloquear el camino.

Desde su entender de la tradición maya y de los calendarios, el Sr. Barrios ofrece un cuadro del punto en que nos encontramos y de lo que podría esperarnos más adelante por el camino: la fecha especificada en el calendario, el Solsticio de Invierno del 2012 no marca el fin del mundo.

Muchos aficionados que escriben sobre el calendario maya, sensacionalizan esta fecha, pero no saben nada. Aquellos que saben son los ancianos indígenas a quienes se les ha confiado el conservar la tradición.

"La humanidad va a continuar – sostiene – aunque de una manera diferente. Las estructuras materiales cambiarán. Gracias a eso tendremos la oportunidad de ser más humanos. Estamos viviendo en la era más importante de los calendarios y profecías mayas. Todas las profecías del mundo, todas las tradiciones, están convergiendo ahora. No queda tiempo para juegos. El ideal espiritual de esta era es la acción. Muchas almas poderosas han reencarnado en esta era, con una cantidad de poder. Esto vale para ambos lados, el de la luz y el de la oscuridad."

Una alta magia está actuando por ambos lados. Las cosas van a cambiar, mas dependerá de la gente lo difíciles o fáciles que sean los cambios que se produzcan. La economía es hoy en día una ficción. Los primeros cinco años de transición, agosto de 1987 a agosto de 1992, marcaron el comienzo de la destrucción del mundo material. Hemos progresado diez años más profundamente hacia la fase de transición, y muchas de las así llamadas fuentes de estabilidad financiera son, de hecho, vacuas. Los bancos son débiles. Este es un momento delicado para ellos. Podrían quebrar globalmente si no prestamos atención. Si los bancos quebraran... estaríamos forzados a depender de la tierra y de nuestras capacidades. Los sistemas monetarios estarían en un caos, y nosotros tendríamos que depender de nuestra relación directa con la Tierra para nuestra alimentación y cobijo. Tanto el Polo Norte como el Sur se están desmembrando. El nivel de las aguas en los océanos va a elevarse. Sin embargo, al mismo tiempo, se elevarán territorios desde el océano, en especial cerca de Cuba.

Llamado a la Unión : Cuando se reunió con audiencias en Santa Fe, el Sr. Barrios narró una historia acerca de las más recientes ceremonias del Año Nuevo Maya en Guatemala. Dijo que un respetado anciano, que vive todo el año en una solitaria caverna en la montaña, viajó hasta Chichicastenango para hablarle a los asistentes a dicha ceremonia. El anciano entregó un simple y directo mensaje. Llamó a los seres humanos a unirse en apoyo de la vida y la luz. Actualmente, cada persona o grupo van por su propio camino. El anciano de las montañas dijo habrá esperanza si las gentes de la luz pueden juntarse y unirse de algún modo.

Reflexionando al respecto, el Sr. Barrios explicó : "Vivimos en un mundo de polaridades : dia y noche, hombre y mujer, positivo y negativo. La luz y la oscuridad se necesitan mutuamente. Ellas son un equilibrio. En estos momentos el lado oscuro es muy fuerte, y tiene muy claro lo que quiere. Tienen sus visiones y prioridades claramente establecidas, y también su jerarquía. Están trabajando de muchas maneras para que seamos incapaces de conectarnos con la espiral del Quinto Mundo en el 2012.

"Por el lado de la luz, todos piensan que son los más importantes, que su propio entendimiento o los entendimientos de su grupo, son clave. Existe una diversidad de culturas y de opiniones, de modo que hay competencia, difusión y no un foco único."
Como lo ve el Sr. Barrios, "el lado oscuro trabaja para bloquear la fusión, a través de la negación y el materialismo. También actúa para destruir a quienes están trabajando con la luz para llevar a la Tierra a un nivel superior. Al lado oscuro le gusta la energía del Cuarto Mundo materialista y decadente. No quieren que cambie ni quieren la fusión. Quieren mantenerse en este nivel, y le temen al próximo. El oscuro poder del decadente Cuarto Mundo no puede ser destruido ni vencido. Es demasiado fuerte y claro, y esa es la estrategia errada. Lo oscuro sólo puede ser transformado cuando se le confronta con la simplicidad y la abierta cordialidad. Esto es lo que lleva a la fusión, un concepto clave para el Mundo del Quinto Sol."

El Sr. Barrios indicó que la emergente era del Quinto Sol, llamará la atención sobre un muy descuidado elemento. Mientras los cuatro elementos tradicionales de tierra, aire, fuego y agua han dominado varias épocas en el pasado, habrá un quinto elemento que considerar en la era del Quinto Sol : el éter. El diccionario define al éter como el rarificado elemento de los cielos. El éter es un medio. Llena todo el espacio y transmite ondas de energía en una amplia gama de frecuencias, desde los teléfonos celulares hasta las auras humanas.

Lo que es "etéreo" es relacionado con las regiones allende la tierra : los cielos. El éter, el elemento del Quinto Sol, es celestial y carece de sustancia material, aunque no es menos real que la madera , la piedra o la carne. "Dentro del contexto de éter se puede dar una fusión de las polaridades", dijo el Sr. Barrios. "Ya no más oscuridad o luz en las gentes, sino una fusión elevada por encima de ellas." Mas en estos momentos, el ámbito de la oscuridad no está interesado en ello. Está organizado para bloquearlo. Busca desestabilizar la Tierra y su medioambiente como para que no estemos preparados para la alineación del 2012. Necesitamos trabajar juntos por la paz y el equilibrio con el otro lado. Necesitamos cuidar de la Tierra que nos alimenta y nos cobija. Necesitamos poner toda nuestra mente y corazón en buscar la unidad y la fusión ahora, para enfrentar al otro lado y preservar la vida, para estar Preparados para este Momento en la Historia.

El Sr. Barrios les dijo a sus audiencias en Santa Fe que nos hallamos en un momento crítico de la historia del mundo. "Estamos desequilibrados – dijo – No podemos seguir jugando. Nuestro planeta puede ser renovado o devastado. Ahora es el momento para despertar y entrar en acción. Todos son necesarios. No están aquí sin razón. Todos los que están aquí ahora tienen un propósito importante. Estos son tiempos duros, pero especiales. Tenemos la oportunidad para crecer, pero debemos estar listos para este momento en la historia."

El Sr. Barrios ofreció una serie de sugerencias para ayudar a la gente a caminar equilibrada a través de los años por delante. "Los
cambios profetizados se producirán, – dijo – mas nuestras actitudes y acciones determinarán cuan rigurosos o suaves sean. Necesitamos actuar, introducir cambios y elegir gentes que nos representen, que entiendan y que vayan a decidir acciones políticas para respetar la Tierra. Desarróllense de acuerdo a sus propias tradiciones y al llamado de su corazón. Mas recuerden de respetar las diferencias y esforzarse por la unidad. Coman sabiamente. Una gran cantidad de alimentos están corrompidos ya sea en lo sutil o lo denso. Presten atención a lo que pongan dentro de sus cuerpos. Aprendan a conservar alimentos y a conservar energía. Aprendan algunas buenas técnicas respiratorias, como para mantener un dominio sobre su respiración. Sean claros. Aténganse a alguna tradición o fe con raíces profundas. No importa cual tradición sea, su corazón se los dirá, pero tiene que tener grandes raíces.

Vivimos en un mundo de energía. Una importante tarea en estos tiempos es aprender a percibir o ver la energía en cada cual y en todo: gentes, plantas, animales. Esto va a ir siendo cada vez más importante a medida que nos vayamos acercando al Mundo del Quinto Sol, porque está asociado al elemento éter – el ámbito en que vive y se entrelaza la energía. Diríjanse a sitios sagrados en la tierra para orar por la paz, y mantengan el respeto por la Tierra que nos da nuestro alimento, vestido y cobijo. Necesitamos reactivar la energía de estos lugares sagrados. Esa es nuestra tarea.

Una simple aunque eficaz técnica de oración, es la de encender una vela de color blanco o azul pálido. Mediten un momento en paz. Exprésenle su intención a la llama y envíen esa luz hacia los líderes que tengan el poder de llevar a la guerra o a la paz. Tenemos una Tarea que Cumplir." Según el Sr. Barrios este es un momento crucialmente importante para la humanidad y para la Tierra. Cada persona es importante. Si han encarnado en esta era, tienen un trabajo espiritual que llevar a cabo para equilibrar al planeta. Indicó que los ancianos han abierto las puertas como para que otras razas puedan acercarse al mundo maya para recibir la tradición.

Los mayas han apreciado y respetado desde hace mucho al hecho que existen otros colores, otras razas y otros sistemas espirituales. "Ellos saben – dijo – que el destino del mundo maya está relacionado con el destino del mundo entero." "La mayor sabiduría reside en la simplicidad", aconsejó el Sr. Barrios antes de abandonar Santa Fe . "El amor, el respeto, la tolerancia, el compartir, la gratitud, el perdón. No es ni complejo ni elaborado. El conocimiento real es gratuito. Está codificado en el ADN de ustedes. Todo lo que necesitan está dentro de ustedes. Grandes maestros lo han dicho desde un principio. Encuentren su corazón, y encontrarán su camino."

Traducido por Herta Pfeifer
Santiago, Noviembre, 2009

OM Shanti, Shanti , Shanti

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