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martes, 4 de julio de 2017

La insoportable levedad de...la culpa (I)

-Quisiera hacer algo efectivo para salvar este mundo. Pero me siento impotente, incluso por momentos algo culpable, ante su desatada locura...¿no dicen eso de que "si no eres parte de la solución entonces eres parte del problema"?
En el transcurso de la vida hay dos alternativas. O bien te amas tiernamente liberándote del peso de cualquier culpa que arrastres [y consecuentemente perdonas a cualquier semejante de cualquier culpa con la que cargue. N del T.], o bien te embarcas apasionadamente en algun proyecto serio -y apuestas todo por su éxito- uno consistente en hacer retroceder la calumnia que pende sobre la cabeza de todos los hombres, incluso los mejores. Un proyecto con el que puedas dar prueba de la excelencia de ti mismo. Eso en lo que respecta a tu influencia en el terreno público. Sin embargo, en la vida privada uno no puede demostrar ninguna lealtad por medio de discursos grandilocuentes. Y como nadie puede dar pruebas de haber alcanzado la perfección, es mejor dejar a quienes nos conocen (aman) la prerrogativa de absolvernos de nuestros errores y de apreciar nuestras cualidades.
En definitiva, y puesto que -lo creamos o no- somos solidarios los unos con los otros [pues pertenecemos a una misma especie. N del T.], no existen errores aislados, individuales. Igual que no hay ningún mérito del que todos no hayamos participado en mayor o menor medida, tampoco hay ningún error por ajeno que parezca del que uno no sea la causa directa o por lo menos el cómplice inconsciente. Por esa regla de tres es imposible flagelarse, es decir culparse, a uno mismo sin acusar y culpar inconscientemente a otros, no solo a los enemigos que nos atacan, sino incluso a los amigos que nos defienden. Y eso...está mal». (Histoire de ma vie. Vol.1. Geoge Sand)

Moraleja: ámate y no te culpes, pues la culpa es aquello a lo que te aferras por miedo a saberte perdonado por la misma FUENTE de la Vida.


miércoles, 14 de junio de 2017

La Piscifactoría

-Caos en la política y en las finanzas mundiales, en la sociedad en general: expatriados y refugiados mendigando asilo. Mercenarios sicópatas aniquilando todo bicho viviente en rincones inhóspitos. Trabajadores con sueldos humillantes, jubilados estafados, disputas vergonzosas en las cámaras parlamentarias entre partidos políticos tratando de arrogarse el báculo de la justicia. Paraísos fiscales destapados. Y...al mismo tiempo, turistas de altísimo poder adquisitivo gastándose displicentemente 20 mil euros por alquilar 2 semanas una finca y un yate en una zona de confort en algún resort de lujo y alquilando vientres de mujeres de economía precaria para eviarse los inconvenientes del embarazo y hasta tener que convivir con una mujer. La polarización llevada al extremo. Más allá de que haya quien esté pescando en río revuelto ¿A qué responde este escenario tan grotescamente polarizado?
-A ver cómo te lo explico....Mira, ya que hablamos de pesca, Imagina que eres un pez. Un pez que ha nacido en cautividad, en una piscifactoría. Sus padres también nacieron allí. Y sus abuelos, etc...Ninguna generación de peces conoce en esa factoría la libertad, la vida en mar abierto. Pero hasta hace prácticamente nada creían que ser libres consistía en poder nadar entre las 4 paredes acristaladas de su acuario en el segmento asignado. Mientras tuviera una parcela para aletear y el dueño del acuario le diese de comer a la hora habitual todo estaba en orden...El que se portaba bien ascendía de rango y recibía doble ración a cambio de ayudar a los vigilantes a controlar a los peces contestatarios, inquietos...rebeldes. Pero resulta que todo negocio, mal que les pese a sus explotadores, igual que un día comenzó, también tiene su fin. Han pasado varios cientos de miles de años desde que se inició el juego...

Por encima de los explotadores de las piscifactorías están los propietarios del terreno, ausentes durante algunas generaciones aunque observadores en la distancia. Sus capataces tan solo cumplían esa función, vigilar al pescado, encargados de alimentarlo para que engorde. Sucede que a mayor tamaño también mayor conciencia. 
El Propietario del terreno ha detenido el cronómetro pues el tiempo de jugar a siervos y señores se ha acabado, y ha decretado que se abran las compuertas porque ya se acabó comer pescado. Los vigilantes se ven obligados (a regañadientes porque han sido muchas generaciones viviendo de su estatus dominador) a levantar las compuertas. Sucede que el ruido del oxidado mecanismo, al reactivarse (inversamente) tras siglos de desuso, atemoriza a los peces quienes creen, en su delirio, que ha llegado SU FIN, que van a ser devorados de golpe por una bestia marina desconocida. Como consecuencia de ese pensamiento se atrincheran al fondo de la piscina, reclamando más protección y recursos a sus vigilantes para mantener la empresa de sus controladores a flote. Pero el hecho es que el negocio se hunde irremisiblemente. En el interim, los vigilantes no están capacitados ni mucho menos para hacer pedagogía. Aunque la tuvieran no hay tiempo.
Solo serán libres los peces que se atrevan a soltar sus miedos, los que se atrevan a ver más allá de sus acostumbradas percepciones. No es fácil pues la costumbre a creer en los dictados de los vigilantes está muy arraigada. De entre los que ven la Realidad más allá de la ficción y se saben finalmente libres, los hay que abandonan el escenario entregados a su merecida libertad. Su tarea ha concluido. Otros han decidido quedarse y ayudar a los asustados a librarse de sus ataduras (apegos) a la esclavitud (de las que no son conscientes). Pondrán todo su esfuerzo en 'salvar' a cuantos más reticentes a sanarse sea posible antes de que la factoría se hunda en los abismos y el cronómetro sea puesto en marcha de nuevo. A riesgo de su propia integridad. No es la primera vez que sucede (ni será la última)

lunes, 12 de junio de 2017

Renta básica

-¿Qué es eso de la renta básica universal de la que se habla tanto ahora?
-Que se dé dinero a la gente, a todos, un mínimo para garantizar que nadie sea pobre ni enferme por falta de atención.
-¿Dinero así, sin más? ¿Sin trabajar?
-No. Lo que harías es emplear tu tiempo en tareas más agradables y creativas y enriquecedoras, para ti y de paso para todos. Siempre hay alguien interesado en tu talento innato. Trabajar es dignificante. Lo indigno es hacerlo en lo que sea para subsistir.
-...O no. Si tuviera lo básico me tumbaría bajo una palmera a ver las nubes pasar...o simplemente entregándome a los placeres sensoriales.
-Y te consumirías en tu indolencia (igual de consumido como después de haber tenido un orgasmo cuando lo que buscabas es descargar adrenalina) mientras otros disfrutasen de su florecimiento y expansión. De verdad, qué poco confías en el potencial y talentos de las personas! La mayoría crearía más valor para la sociedad con su tiempo en vez de perderlo en trabajos hoy absurdos y repetitivos que de todos modos en nada serán robotizados.
-¿Quién los haría si no los hacen ellos?
-Quien sea, pero mejor pagado. La renta básica empujaría los salarios hacia arriba, que buena falta hace, porque daría a los peor pagados más poder a la hora de negociar condiciones laborales. Todos tenemos un talento peculiar. Poder plasmarlo libremente, sin miedo a no poder llegar a fin de mes dispararía la creatividad global. Se acabarían los delitos, los robos. ¿Para qué quitarle a alguien lo que ya tienes?
-Me temo que la recaudación fiscal no da para tanta renta universal.
-Sí, si evitamos la evasión fiscal, si conseguimos restablecer la idea de solidaridad, de convencernos de que todos podemos permitirnos aportar al bienestar común sin sentir que se nos roba. Habría menos gente en cárceles, asilos y orfanatos: no habría más niños abandonados por falta de recursos de sus madres (ni tampoco necesidad de donarlos en adopción). Todos tendríamos más tiempo para las cosas importantes y eso repercutiría en beneficio colectivo. Más que un ahorro sería una inversión.
-Lo veas como lo veas Imprimir más billetes fomentaría la inflación. En todo caso habría que decretar una tábula rasa fiscal, una amnistía total. Partir de cero, vaya.
-Habría que imprimir más billetes de entrada sí, pero con suerte y a la larga la abundancia alimentaría la conciencia de que todos tenemos para aportar con aportaciones (la palabra "impuestos" se erradicaría por malsonante, caca, jajaja).
-Eso si no nos volvemos perezosos de golpe y simplemente exigimos que la máquina imprima más billetes cada vez. Además ¿Son compatibles todas las pensiones de hoy con este sistema? ¿Las sustituiría?
-Repito, crees poco en la bondad innata del ser humano. Una vez restaurados de facto todos los derechos humanos básicos (que ahora son papel mojado) no tendríamos que gastar millones en humillantes controles como los actuales para saber si alguien es pobre o enfermo y necesita/merece una ayuda o por el contrario trata de engañar al sistema. Hoy las pensiones contra la indigencia fomentan precisamente que no salgas de ella. No habría motivo para envejecer si me apuras. Una persona feliz es perpetuamente joven...
-Insisto, la fundación BBVA concluyó hace poco que nuestro PIB actual no da para renta universal.
-Es cierto. Los sesudos expertos siempre poniendo pegas y viendo el vaso medio vacío de entrada. Pero ya lo están discutiendo. También la OCDE está emitiendo informes a este respecto. Hace una década la idea ya se planteó y fue tachada de locura. Ahora está en todos los seminarios de prospectiva.
-¿Cuánto costaría el salario para todos?
-En EE.UU. sólo supondría el 1% del PIB. Mucho menos de lo que está gastando su gobierno por ejemplo en Defensa. Además, de quién habría que defenderse si la nevera estuviera colmada siempre y pagar la electricidad no diese dolor de cabeza.
-A mí me gusta mi trabajo: ¿por qué voy a querer cobrar sin dar golpe?
-¿Seguro que te gusta o es simplemente que te has habituado a él y no concibes hacer otra cosa? Quizá haya quien prefiriese hacer lo que tu haces -y quizá más productivamente- pero tiene que conformarse con hacer lo que tu aún no has descubierto que te gusta. Pero si insistes en seguir haciendo lo mismo, no dejarás de hacerlo (al menos mientras haya quien esté interesado en recibirlo. Recuerda que todo es un mercado. Tu das mientras alguien quiera recibir lo que das. Pero quienes trabajan en cosas que realmente no les complacen porque temen no poder pagar el alquiler podrán dedicarse a algo que les guste verdaderamente, que les haga sentirse verdaderamente útiles.
-En Suiza, donde nadie defrauda a Hacienda, decidieron votar si dar esa renta a todos y dijeron que no.
-También los suizos votaron sobre si otorgar el voto a las mujeres en los años 50 y dijeron que no, pero lo aprobaron 20 años después. Fueron los últimos europeos en conceder el sufragio femenino en 1971 (https://www.swissinfo.ch/spa/sufragio-femenino/29378468). Cuando algo innovador es propuesto lo primero que encuentra son enemigos, o por lo menos aguafiestas. Cuando algo considerado utópico termina por plasmarse, todos lo ven normal enseguida y se extrañan de que no se hiciese realidad mucho antes.
-Tan sencillo como eso? Se me acabaron los inconvenientes. Ahora solo falta esperar a que 'los de arriba' (la OCDE) decidan en qué momento se implementa.
-Mejor que te coja estando de buen humor y receptivo. De lo contrario será como si un vecino montase una fiesta a la que todos están invitados y tu temieses que hay gato encerrado y declinases entrar. ¿Cuántas veces te has arrepentido de no haber hecho algo simplemente porque te dio miedo? Es es miedo atávico a morir (desaparecer, ser olvidado, desintegrarte,...todas esas cosas que uno piensa que son parte de la muerte) lo que merece ser sanado. El miedo no ya a la precariedad (eso miedo lo tienen lo ricos) sino a la insuficiencia, a la aniquilación, es un lastre demasiado pesado para el potencial incalculable que atesoras. 

jueves, 1 de junio de 2017

Amor des-medido

-Creo que soy de esas mujeres que aman demasiado. Me siento atrapada en un círculo vicioso de atracción por hombres que 'me hacen daño'...hombres imposibles de alcanzar. Hombres casados, hombres que mantienen varias relaciones, hombres adictos al sexo, adictos a las mujeres [a la teta que les faltó. n. del A.], alcohólicos o drogadictos, mentirosos compulsivos, misóginos- en cualquier caso inaccesibles emocionalmente, esclavos de sus necesidades insatisfechas; todos estos tipos de hombres conforman el arquetipo de ese 'hombre imposible' que me atrae hasta niveles enfermizos, que me vuelven literalmente loca.
-El único patrón que encaja dentro de todos esos calificativos que atribuyes al 'hombre imposible' es tu Papá. No lo conociste, pero intuyes que todo eso 'casa' con sus personalidades. Por eso lo buscas en otros hombres. Lo busca el terapeuta que se esconde en tu interior. La necesidad de restablecer la cordura en tu mente te impulsa a buscar conflictos familiares para solventarlos. Por eso te atraen los 'chicos malos'. Bajo la compulsión por el contacto sexual con el hombre, reconozcámoslo, subyace la necesidad de ver satisfecha la ternura que no experimentaste con tu padre -o con un hombre que lo reemplazara- en la ventana de tiempo en que los niños y niñas necesitan que el 'patrón' les rescate de las faldas de mamá y les muestren el rango de posibilidades que ofrece el hemisferio cerebral izquierdo...
-¿Qué quieres decir?
-Ya lo dijo Freud. Si no integras tu Edipo/Electra, es decir si no se te permite enamorarte de tu madre o padre cuando ello es legítimo y completamente natural, reprimirás esa pulsión y la trasladarás inevitablemente al tardío escenario de la vida adulta y entonces no solo será desubicado sino que generarás caos, no solo creyendo que prefieres a un individuo de tu mismo sexo como pareja (en realidad porque no soportas a los del otro sexo), sino que llegarás a creer que es legítimo comprar vidas ajenas (maternidad subrogada)
-¿Y esa necesidad de estar con papá cuándo necesita satisfacerse?
-En el segundo septenio (7-14 años) según Rudolf Steiner. hasta entonces, la presencia de mamá es la imprescindible. No es que el padre no sea necesario entonces, lo es como marido-esposo, pareja de tu madre, para darle tranquilidad y que pueda desplegar su maternidad en paz.
Apostaría a que eres de esas mujeres a las que el lesbianismo le da literalmente asco.
-Casi que sí...
-Es lo que se desprende de cualquier mujer que busca compulsivamente la presencia del hombre como si le fuera el alma en ello. Si esa necesidad no fue satisfecha y naciste biológicamente mujer, tienes muchos números para prostituirte (no necesariamente por dinero). Si por el contrario naciste genéticamente hombre y papá se ausentó dramáticamente del nido familiar, hay pocas probabilidades de que no seas gay (pocos curas no lo son). Y si no te muestras abiertamente gay, por lo menos exhudas (reprimes/exhibes) una misoginia que te devora por dentro. De ahí que la jerarquía católica sea esencialmente machista, resistiéndose a ultranza a aceptar a mujeres en su círculo de poder (si un día sucede se parecerá mucho a Angela Merkel si no es que ponen directamente a un transexual), fruto del hastío, del hartazgo (asfixia) por las mujeres que te rodearon en tu tierna infancia.
Todos los humanos buscamos bien a Papá, bien a Mamá, en función del grado de ausencia que experimentamos. Y todas las adicciones confesas e inconfesas son sucedáneos con los que tratamos de satisfacer la carencia de ternura de uno u otro imprescindible para no volvernos locos. El regusto por los lácteos, por ejemplo, delata la necesidad insatisfecha por mamá(r), quien o bien fue sumisa al dictado paternalista o incluso estuvo postrada/enferma o incluso falleció y no fue reemplazada (padre viudo). El cacao/café por el contrario reemplazan al amor ausente de Papá. ¿Sabías que muchos curas -sobretodo en las altas esferas de la jerarquia eclesial- tienen intolerancia a la lactosa y son muy cafeteros y chocolateros?
-¿No tuvieron papá?
-No solo eso, sino que hartos de influencias femeninas se adhirieron al club de los buscadores del Papá cósmico (cristianismo) e incluso vistieron a uno de ellos de blanco (catolicismo), le dieron un báculo y una casulla y lo idolatran como quien venera a un receptor de televisión, en la creencia de que dentro de este receptor se encuentra la señal que únicamente...capta.
Reconocer esto es permitir que los sentimientos heridos afloren, lo cual es la antesala de la sanación. Negarlo es un billete seguro a perpetuar este infierno.

martes, 16 de mayo de 2017

When nothing goes right



-¿Y esto cómo se traduce? Parece un slogan político de cualquier formación radical de izquierdas...
-Pues significa ago así como "Cuando nada sale como quisieras, déjate llevar por la corriente, deja de oponer resistencia"
-Pero eso es una actitud borreguil, no?
-Eso es lo que te dirán los empecinados (orgullosos) resentidos con la vida, quienes siguen pensando que la vida les debe algo y que tarde o temprano se lo van a cobrar. No dar tregua...Creen que dejarse llevar es desfallecer, abandonar la vitalidad, claudicar.
-¿Y no es así?
-A veces insistimos tanto en una determinada actitud que no vemos que esa insistencia nos es perjudicial y hasta mortal. Por supuesto acusamos a otros de ser los causantes de dichos daños (en eso no andamos del todo desencaminados pero este es tema de un siguiente post sobre la Oxitocina). Nuestras metas son siempre genuinas. Tan solo que hay muchos caminos para conseguirlas (todos los caminos conducen a Roma). La izquierda es la parte de nuestro cuerpo donde reina la intuición (los zurdos lo saben). Y curiosamente está regida por el hemisferio cerebral derecho. De ahí la confusión...
Decía Goethe que nuestras limitaciones son hijas de nuestra obstinación en tener la razón, los obstáculos que encontramos en el camino son las piedras que nos hemos puesto sin darnos cuenta. También dijo Montesquieu que prefería darle la razón a la mayoría de las personas antes que seguir escuchándolas, que era más inteligente...
-¿Por qué?
-Pues porque es menos agotador que entrar en debate con ellas, criticarlas/juzgarlas.
-Ya, pero entonces se enfadan y dicen que les das la razón como a los locos...
-Claro. Por eso hoy ya estamos superando a Montesquieu. Las terapias modernas (sistémicas) coinciden en que no solo es inteligente darle la razón a alguien que quiere tenerla, sino que es muy aconsejable escuchar (solo escuchar) sus argumentos.
-¿Por qué?
-Porque en su deliriante pretensión de saberlo todo, los locos esconden su verdad, una muy profunda que reprimen en el fondo de una cueva mental, ignota incluso para ellos. Paradójicamente sabrán guiarte hasta ella, si tienes la paciencia para escuchar. Con su verborrea tratan de convencerte que les acompañes a su infierno de recuerdos aterradores.
-¿Necesitan compañía?
-Es la única manera en que ellos se atreverían a abrir el armario donde se esconden sus fantasmas.
-¿Para qué quieren ir?
-Para rescatar algo que se dejaron allí. Nadie dice nunca nada en vano. Pero empezamos como las ensaimadas, desde la periferia, lo banal, hasta el centro mismo de la tormenta.
-Ya, escuchar a los demás...pero yo también estoy un poco loco ¿y a mi quién me escucha? 
-Lo estoy haciendo yo...
-¿Y quién eres tu?!
-Soy tu mismo.

viernes, 5 de mayo de 2017

LA CULPA (I)

La lección 39 de UCDM habla de la culpabilidad como último (y único) lastre para alcanzar la paz final. Te pregunta si sabes qué es lo opuesto a la culpabilidad y si estás dispuesto a aceptar eso que la culpabilidad oculta (La culpa solo puede ocultar, no eliminar)
-Entiendo que lo opuesto a la culpa es la inocencia...
-Exacto. La cuestión es, ¿te sabes inocente?
-Soy inocente. Soy hijo de Dios y Dios me ama por encima de toda la confusión que mi pequeño yo pueda generar.
-Bien expuesto. Tu cerebro cognitivo (tu intelecto) está bien 'armado'. Te doy un aprobado en teoría. Pero vayamos a la práctica...No está tan claro que te sientas inocente. Quiero decir, ¿eres consciente de la confusión que tu faceta/ego genera alrededor de ti (por no hablar de en ti)? Solemos afirmar sin tapujos que somos inocentes a la primera ocasión en que se nos apunte con dedo acusador, en que alguien sugiera que somos los causantes de una circunstancia desfavorable. "¿Se declara el acusado inocente o culpable?" Curiosamente los buenos abogados suelen recomendar aceptar cierta dosis de culpabilidad
-¿Para qué?
-Para atenuar la sentencia. Reconocer que uno ha participado en un acto (u omisión de acto) nocivo aplaca la ira de los jueces. Todos nos volvemos más indulgentes con quien reconoce sus errores que con quien se obstina en negarlos. Quiere esto decir que reconocer que uno se siente culpable no es SER culpable, sino todo lo contrario...

Sabemos que negar algo es la raíz de la ocultación. Y solo se puede ocultar algo que clama por expresarse. Consecuentemente, reconocer algo que se oculta es el primer paso para la salvación, la sanación.
-Entonces ¿No hay nada que negar?
-Cualquier cosa de la que se te acuse es fruto de un árbol. Si todos somos parte de ese árbol no hay motivo para negar la intervención. De hecho esa aceptación es la verdadera puerta a la inocencia.
-Suena paradójico, pero tiene cierta lógica...¿Y si no recuerdas que estás ocultando algo?
-Con más razón entonces. Reconocer que a pesar de haber insistido en tu genuina inocencia,  "te sientes culpable", es curarse 'en salud'. Es publicar que algo no cuadra en el balance emocional-mental y que éste debe ser saneado. O barres el polvo de tu casa o lo ocultas bajo la alfombra...
Si siempre le pones 'buena cara' al mal tiempo y cada vez que alguien te acusa de algo te defiendes hasta el punto de atacar (devolver la acusación) será que en el fondo te sientes culpable. ¿Qué otra razón tendrías si no es porque te percibes aludido por una acusación, porque te crees culpable? Es creer/pensar lo que te enferma.
-¿Cómo me quito esa culpa?
-No te puedes quitar algo que no tienes, algo que no existe. Ahí está el quid de la cuestión. Quitarte algo malo es lo que te han prescrito siempre. Erradicar lo molesto/malo.
-Pero si no tengo' la culpa, me tendré que sacar aquello que me la 'mete', no?
-Interesante tu reflexión. Y ¿Qué es lo que te la mete? O mejor dicho ¿quién te la metió?
Verás, como no sabes cómo desembarazarte de esa culpa (en el fondo no quieres responsabilizarte de asumir que tu tienes la clave para difuminarla, por eso esperas que otros lo hagan por ti o que por lo menos se quiten la suya y demuestren cómo se hace), reaccionas culpando a otros. Sobretodo a aquellos con quienes has sido más indulgente con sus faltas (parejas, hijos...) y así experimentas una suerte de liberación por medio de la venganza.
-¿Me vengo en mis hijos? Ellos sí que no son culpables...
-Claro. Pero ellos son frágiles. No se pueden defender (como tampoco podías tu cuando te 'dieron' la culpa. Si les endosas la culpa que te atenaza te sientes por un momento liberado. Liberación del todo ficticia, todo sea dicho de paso, pues más pronto que tarde regresa el boomerang, llega de nuevo la culpa, el remordimiento por haber dicho algo innecesario. Hiciste "pagar a justos por pecadores".
-Si los niños son los justos, quienes son los pecadores?
-Nadie es pecador de entrada, pues nadie ha pecado (a menos que se niegue a reconocer un error). La culpa es un monstruo que se escapó de la caja de los vientos un día, como el genio de la botella. Para volver a meterla en la botella tiene que regresar tras sus pasos. Debe ser devuelta a quien la dio. Y así hasta devolverla a su...origen.
-Menudo lío que nos traemos los humanos con la culpa.
-Sí, bailamos con una energía oscura que no se puede palpar físicamente pero que corta como el filo de un cuchillo bien afilado.
-¿Y cuál es el origen de la culpa? Tiene que haber un origen para todo eso. Como científico y adalid del empirismo me niego a creer que la culpa nazca de la nada.
-Cierto. Todo tiene un origen. Y cuanto más doloroso el efecto, más sutil la causa. Normal, la raíz venenosa que no se logra detectar crece desmesuradamente hasta dar frutos muy alejados de su origen.
Empecemos por lo que nos une: todos somos humanos. La humanidad es una entidad (especie, como bien dijo Darwin) dotada de múltiples personalidades (razas). Pero esos tintes de diversidad no dispersan la realidad que nos compone: Todos nos irritamos por las mismas cosas y nos avergonzamos por cosas similares.
-Todos nos sentimos íntimamente culpables...y sin embargo no lo somos.
-Así es. Partamos de esa base en la búsqueda de la salud. Quien no quiera hacerlo puede dejar de leer aquí mismo. Si nos sentimos culpables, efectivamente debe haber existido un evento común a todos los humanos, ya digo, indepientemente de la raza (ADNmitocondrial) que nos revista. Algo debe haber desencadenado la necesidad de defendernos/culparnos...el sentimiento de inferioridad solo experimentado por la especie más dominante del planeta. Paradójico verdad?
-¿Qué será?
-Seguiré en un siguiente post. Ahora debo irme a trabajar para ganarme el pan "con el sudor de mi frente" (y acabo de darte una pista de la continuación)

martes, 2 de mayo de 2017

El Rubicón mental (I)

-Las preocupaciones son, efectivamente, pensamientos inútiles como dice Eckart Tolle, estamos de acuerdo. Y son inútiles porque carecen de fundamento real pues no existe la verdadera amenaza que los desencadena en el instante que aparecen, en que brotan (de ahí los 'brotes psicóticos').
-¿Qué quieres decir?
-Pues que La fuente de esos pensamientos son imaginaciones, fantasías y calenturas provocadas exteriormente (medios de información, rumores vecinales, chismorreos...), malinterpretaciones desorbitadas que extraemos de las circunstancias cotidianas o extraordinarias, motivos en todo caso carentes verdaderamente del peso necesario, de la autoridad para provocar la ansiedad testimoniada.
-Sin embargo brotan.
-Efectivamente. No se puede negar.
-¿Para eso está la meditación? Eckart Tolle dice que de lo que se trata es de permitir que el miedo aflore durante la meditación.
-Meditar está muy bien para quien tenga suficiente con ejercitar la relajación mental para aquietar esos pensamientos inútiles, para quien tenga dominio sobre su voluntad y perseverancia para aplicarse en ello. Meditar no es la solución para sanar la ansiedad sino una rutina de ejercicio para no volver a caer en ella cuando ya se ha identificado su origen, para mantener a raya los rebrotes, esos ladridos insoportables del perro interno que clama por ser escuchado. Para quien está "secuestrado", abducido por esa forma de pensar autodestructiva, para quien se ha vuelto adicto a detectar perros amenazantes, para los paranoicos que perciben cualquier circunstancia como peligrosa, meditar, de entrada, no solo no es útil sino que es improcedente pues o bien te distraerá (te dormirás meditando) o meditar se convertirá en una fuente de estrés añadida que genera más ansiedad, culpabilidad, sentimiento de inutilidad, de inferioridad ("qué torpe soy porque no puedo relajarme con la meditación", "me engaño a mi mismo, en realidad lo hago para parecer más aceptable/sereno ante los demás", etc....), pero solo yo sé del calado de mi ansiedad.
-Entiendo, hay gente con un grado tal de estrés reprimido que pierden el pretendido equilibrio con el zumbido de una mosca.
-O con el llanto de un niño (lo digo por experiencia). Para esos casos la mejor medicina es precisamente lo opuesto a la disciplina zen...o mejor dicho lo previo.
-¿El qué?
-Literalmente dejarse llevar por la ansiedad que les producen las circunstancias que a una persona equilibrada no le alterarían. Cruzar el rubicón de la mente, adentrarse en las profundidades del subconsciente, allá a donde los pensamientos reiterativos (los llamas así cuando dejan de llamrlos inútiles y se convierten en guías) quieren conducirte. Repito, esto solo es para quienes no logran relajarse apaciguando la mente, meditando. 
-Pero ¿eso no es peligroso?
-Efectivamente, lo es...si lo haces en soledad. Decía Henry D. Thoreau: "no acudas a tu pasado salvo que hayas decidido hacerlo". Sabía de qué hablaba. Esa frase lo resume bien.
Si decides "coger al toro por los cuernos" acabarás atrayendo a alguien que ya tocó fondo con anterioridad y que, como el Fénix, renació "de sus cenizas". Podrás descender a ese estercolero mental que tanto reclama tu atención arropado por un valedor, un monitor/terapeuta cualificado.
A veces hace falta tocar fondo para darse cuenta de que no hay nada verdaderamente que perder, de que no era tan fiero el lobo. Pero insisto, no lo hagas a menos que no quede más alternativa.