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miércoles, 4 de diciembre de 2013

Depresión y TDA (I)

Los Centros de Prevención y Control de enfermedades han informado recientemente de un alarmante incremento del número de suicidios entre personas de mediana edad en los EEUU., especialmente hombres en la franja de 50 años que vieron incrementada en un 50% la tendencia entre 1999 y 2010 (MMWR, 2013). En total el suicidio ha sobrepasado a a los accidentes de tránsito como causa de muerte en los EEUU. En los países desarrollados, ahora mismo iguala los porcentajes de cáncer e infartos en la franja de edad 15-50. En el mundo entero el suicidio se está cobrando más vidas que las guerras, asesinatos y desastres naturales conjuntamente (Newsweek, 'La epidemia suicida', 2013). Y todavíaa los profesionales de la salud mental luchan por explicar las causas. En un artículo del NYT, expertos citaron múltiples factores, incluyendo la crisis económica, el incrementado acceso a drogas otrora ilegales. La causa real, no obstante, se les escapa porque estsá oculta en el pasado remoto de las víctimas.

La depresión ha sido considerada, incluso en círculos profesionales del academicismo psicológico, como una patología inclasificable, la más enigmática de las enfermedades mentales catalogadas. Hoy en día el tratamiento administrado más habitualmente a un deprimido es también el más sencillo y que requiere de menos esfuerzos: antidepresivos. Pero cuando ni las drogas sintéticas surten efecto ya, algunos psiquiatras están recurriendo a una antigua solución extraída de las mismas películas de terror: terapia de electroshock. Un tratamiento que está testimoniando un revival de su antaña aceptación en la comunidad terapéutica, aunque bajo un diferente apelativo: Terapia Electroconvulsiva (ECT), un procedimiento que administran algunas clínicas privadas amparadas bajo su prestigio. Nada nuevo bajo el sol en ese aspecto. Una técnica considerada eficaz y moderna que pretende reconectar circuitos neuronales interrumpidos o perturbados de modo rápido y aséptico similar a la intervención endoscópica. Mismo perro, distinto collar, como se suele decir.
Paralela y afortunadamente se atisban aires de cambio, y algunos líderes en el campo de la investigación reconocen que la Psicología en tanto que profesión médica, precisa de una revisión radical de sus postulados, un lavado integral. A este respecto, la División de Psicología Clínica de la Asociación Británica de Psicología (The British Psychological Association) declaró en un reciente simposio que seguir considerando que las enfermedades mentales tienen una causa estrictamente biológica era contraproducente. Que no existe evidencia científica en absoluto de que los actuales diagnósticos psiquiátricos tales como la esquizofrenia y el desorden bipolar sean válidos o ni siquiera útiles. "Muy al contrario, –declaró su portavoz– existe un aplastante volumen de evidencias que apuntan a que las patologías mentales están fundamentadas en una compleja mezcla de circunstancias psicológicas y sociológicas íntimamente intrincadas que impactaron en el paciente de modo traumático en un momento presuntamente muy inicial de su existencia. Para resumir: Abandono, pobreza, discriminación y abuso. Todo ello sazonado con la imposibilidad de asimilar el natural duelo que todo trauma requiere para su adecuada integración", afirmó la Dra. Lucy Johnstone, una psicóloga clínica que redactó el borrador de esta provocativa declaración. (Jamie Doward, The Observer, 12 de mayo de 2013).

Lo que yo vengo proponiendo es un cambio total de perspectiva no solo respecto del diagnóstico de estas aflicciones sino un cambio radical en su tratamiento. Necesitamos urgentemente reidear el marco de nuestro pensamiento al respecto y reconocer que la incógnita a desvelar en la ecuación es el "por qué". Sistemáticamente hemos escabullido el 'quid' de la cuestión fundamental ¿POR QUÉ se deprimen las personas? Es decir, ¿dónde y cuándo se origina la depresión?

Desde que publiqué por primera vez (1970) mi libro "El Grito Primal: la cura para la neurosis", su subtítulo fue sorprendentemente duramente criticado. Atreverme a utilizar el término 'cura' me valió muchos improperios de parte de colegas de la profesión, puesto que hasta la fecha NADIE había osado introducir esa palabra en la terminología psicológica. La Psicología hasta entonces nadaba en un mar de autosuficiencia intelectual que abastecía a los doctos de postulados distantemente protegidos del desinformado escrutinio público. Y es que hasta entonces se hacían terapias que no solo no podían curar, sino que para ser honestos ni siquiera se concebían para curar. Y cuando aparecí yo afirmando haber dado con la solución al dilema, se lanzaron contra mi yugular.
Sanación solo es un término ridículo y hasta ignominioso para quién nunca ha considerado que la sanación de un oaciente sea la meta en el terreno de las patologías mentales. En el nombre no solo de la Ciencia sino de la fraternidad no podemos seguir eludiendo ya la cura como meta, por esotérico o inabarcable que ese término nos suene. Apuntar a la utopía es la única vía para acabar encontrando solución a cualquier entelequia [recordemos que vulgarmente hemos otorgado a este término el significado de "inalcanzable" o sin sentido, pero etimilógicamente proviene del griego ἐντελέχεια (entelejeia), combinación de enteles (‘completo’), telos (‘fin’, ‘propósito’) y echein (‘tener’). La palabra fue creada por el mismo Aristóteles, siendo posible traducirla como ‘tener un fin en si mismo’].

Si no apuntamos a la verdadera meta inmanente en nuestra profesión seguiríamos faltando a la parte más fundamental del juramento hipocrático al que nos debemos. Me atrevo a decir que la sanación es un estado que debe ser buscado, tanto por el terapeuta como obviamente por el mismo paciente, intrépidamente, con coraje y resolución, por mucho que el pensamiento colectivo desestime tal tarea. Se lo debemos a nuestros semejantes, esos millones de seres humanos que sufren de depresión sumidos en la desesperanza de hallar una salida a la sombría oscuridad en la que se refugian...y todo refugio implica en alguna medida una abstracción del consenso.
Pongamos que alguien no puede conciliar el sueño. Yo propongo que como profesionales apuntemos a atender al mismo periodo de gestación de dicho paciente y percatarnos de que allí se halla la clave del estrés presente del insomne, el mismo estrés que su madre gestante acarreó. Si tenemos dificultades para dormir ahora, es muy probable que nuestra madre padeciese de estrés durante el embarazo. Sea porque vivió en condiciones estresantes (guerra, de crisis económica, abandono de su pareja) o porque tomó demasiados estimulantes sintéticos (café, coca cola, anfetaminas, cocaína...) con los que disimular su tendencia depresiva, con los que 'olvidar' un trauma inasumible por SU consciencia. El resultado es el mismo. (¿A quién interesa en las altas esferas que el tráfico de estupefacientes mantenga su fluidez? Ese es un tema por supuesto de otro debate, pero intuimos que involucra a estamentos e instituciones de los que uno jamás hubiera sospechado...)
El organismo reacciona, indudablemente pues, frente al estrés. Y durante la gestación una madre, estresada debido a factores externos agresivos paradigmáticos, acaba ineludiblemente sembrando –por supuesto sin una intención consciente– tendencias depresivas en su feto. ¿Cómo? El feto reacciona frente a la sobreexcitación que involuntariamente la madre le está inoculando tratando por todos los medios de bloquear la funcionalidad de los suficientes puentes que protejan su poderoso, pero ciertamente vulnerable "Palacio de amor", reconvirtiéndolo en amurallado bastión. Y todo ya digo como consecuencia del inasumible estrés al que está siendo sometido. Poco a poco la mente, decantada hacia el hemisferio derecho se irá encerrando en su torre, a la espera del regreso del príncipe rescatador (un mito codificado en los cuentos infantiles de príncipes y princesas) que le ofrezca la necesaria contención para permitirse expresar los sentimientos contenidos que, en tal que no-nato, obviamente no puede expresar. Toda Princesa (hemisferio derecho), independientemente del sexo físico de que esté revestida anhela el equilibrio con su otra mitad, su "media naranja", es decir el hemisferio izquierdo errante y batallador, huido en combate en busca del dragón (circunstancias del entorno amenazante). Esta opción es también conocida como la solución escapista (imitativa) a la que atiende la testosterona ante el mismo impacto, devastador para ambos hemisferios en su germinal estadio evolutivo.
Las tendencias depresivas que se desprenden de tal epopeya, gestada in utero, pueden tener –y de hecho tendrán– en ambos casos repercusiones imperecederas, duraderas de por vida, si no son afrontadas y SANADAS. Esto es un hecho.
En un estudio de la Universidad de Tillburg (Hollanda) no publicado realizado sobre 40 niños de ocho años de edad a quienes se había administrado cortisol, o medicación similar, durante su gestación en el útero materno, reveló que se desenvolvían más dificultosamente de lo normal en índices clave de comportamiento social. Su Coeficiente de inteligencia era inferior e igualmente lo era su nivel de concentración y atención.
Cuando observamos a niños diagnosticados con Trastorno de Déficit de Atención (TDA) debemos prestar atención a este estudio. El déficit de atención es sobretodo, una distracción de los procesos cerebrales originado en impactos muy fuertes a edades muy tempranas procedentes de actitudes autolesivas de una madre sobreexcitada, una mujer que haya optado por la vía hipertensiva de supervivencia ante eventos inasumibles por su consciencia. Algo ciertamente lamentable. Sin embargo algo más lamentable sucede: esa hipertensión se repercute en el feto que recibe igualmente un impacto de sobreexcitación (anfetaminas, colas, cocaína, LSD) por vía sanguínea. hipertensión que va a sobreestimular al nuevo ser que se desarrolla en su vientre. La hiperactivación se registrará en el cerebro del feto.
¿Qué sucede? Al nacer no podrá enfocarse fácilmente en una cosa ya que hay demasiado "tráfico" en su cerebro. Esas tempranas experiencias tendrán, repito, una consecuencia de por vida. Un sello que nunca permanece inerte. No es inocuo. Se activa y reactiva detonado desde la mente inconsciente, incapacitándonos para relajarnos. Estos 40 niños fueron "programados" en la matriz materna para liberar más hormonas de estrés a lo largo de sus vidas. El estrés (del inglés stress, ‘tensión’) ya lo sabemos, es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.
Dicho estudio también reveló que el estrés materno sufrido entre la 12ª y 22ª semanas de gestación afectaba de modo clave a las funciones emocionales y cognitivas durante los 20 años siguientes de vida del neonato. Así que, en conclusión, la vida uterina es crítica para el resto de la vida y es la clave de tras la que se halla cualquier tendencia depresiva posterior. El estudio continua afirmando que "incrementados niveles de hormonas anti estrés en el útero materno juegan un papel mucho mayor del imaginado hasta ahora en el desarrollo de la patología mental."
El daño, que puede ser permanente, salvo que el futuro adulto decida reconocer su estado alterado (un peldaño de mérito sin duda), se revestirá en modo de alta presión sanguínea, tendencia a alteraciones cardíacas y, en mi opinión, al mismo Alzheimer.
Arthur Janov (blog)
Traducción: Lars Quetglas

¿Qué es un enfermo mental? Reconozcámoslo, ¿acaso no lo somos todos un poco? Nadie "se salva" de este calificativo en mayor o menor medida, salvo cuando se sana. No hay salvación sin sanación. Pero ¿salvación de qué? ¿Es posible un mundo con una mente colectiva equilibrada? Muchos se preguntarán si el equilibrio es algo deseable. En vista del gusto a los altibajos y al frenesí a los que muchos se han aficionado, podríamos afirmar que no todos desean ser salvos. La paz tan anhelada por unos, puede llegar a ser una amenaza para quien se mueve a gusto entre aguas turbulentas. A fin de cuentas este mundo da la impresión de caminar hacia un precipicio, un caos global. Pero créanme si les digo que esta percepción solo es válida para quienes permanecen escépticos ante la sanación como meta factible, para quienes no anhelan el sabor de las mieles de la Libertad. No importa. Estamos de camino hacia ello. Todos juntos. Todos los caminos, por tortuosos que parezcan, conducen indefectiblemente hacia una meta. Cualquier nudo tiene codificada la solución a su desenredo.

 

lunes, 25 de noviembre de 2013

Reaglutinamiento

Esto es fácil decirlo y a la vez supone un gran esfuerzo.

Todos nos amamos. Simplemente estamos confundidos.
La verdad, hay que decirlo, es que somos amor. Y el amor es intemporal. Luego somos eternos. No es otra nuestra naturaleza. Ese es nuestro origen. Somos desinteresados. Basta recordar cómo éramos de niños–descartando todos los calificativos con los que nos etiquetaron. Simplemente lo hemos olvidado. La afición al sacrificio como una fatalidad inevitable y el miedo a SENTIR dolor nos ha forzado a estar huyendo, siempre evitando situaciones que creíamos serían insuperables.

Cuando uno se acostumbra a una deriva, por delirante que fuese en su inicio, siempre se acaba cayendo en una adicción a ella, hasta el punto de defender esa adicción a capa y espada, aún a sabiendas de que esa batalla defensiva-agresiva, nos erosiona (alimenta/aumenta la confusión). Paradójicamente huir de algo te pone en la senda de una espiral, ascendente siempre, que acaba conduciéndote al meollo de la fatalidad de la que huyes.  Huir de cualquier cosa conduce a ello mismo. Ese meollo es la crisis que estamos presenciando, cual desagüe de una bañera repleta de agua sucia que se fue enturbiando en el transcurso de siglos e incluso milenios. Una bañera que precisa ser desaguada para poder volver a ser llenada de agua limpia y transparente, que permita que luz la atraviese. La cuestión es que no somos los patitos que han flotado en el agua. Somos las moléculas del agua misma. La clave para iluminar la cueva de oscuridad en la que estamos escondidos es convertirse en linterna, en haz de luz. En amar la trama más que el desenlace.

El delirio que presenciamos en estos tiempos solo se comprende (y asimila) si aceptamos que hemos olvidado quienes somos, de dónde/cuándo procedemos, cuál es nuestra naturaleza. Y olvidar algo que se sabe solo es posible si aceptamos la idea de que voluntariamente decidimos aceptar ser anestesiados...
La amnesia ha sido el brebaje ineludible de una excursión programada desde instancias (dimensiones=tiempo/espacio) en las que la fuerza del amor no es algo cuestionable, igual que nadie cuestiona la energía que emana del Sol. Dimensiones a las que pertenecemos

Decidimos voluntariamente olvidar (dormirnos) que todos procedemos de una misma Fuente para así poder experimentar lo que es estar separados, dispersados (DIASporados) como los granos de un terrón de azúcar, que se separaron cuando éste, habiendo impactado brutalmente sobre una mesa, se 'des-integró' como tal.
Ahora estamos presenciando el reaglutinamiento del terrón. Una SISTOLE cósmica que lleva produciéndose desde prácticamente el inicio de la sociedad industrial y que ha alacanzado ya su cénit, circunstancia necesaria para dar por concluida la delirante huida de la Fuente.

Como granos de azúcar que, vencidos ante la soledad de la dispersión, decidieron liderar el reaglutinamiento organizando a los granos dispersos en comunidades, culturas y religiones aquellos que dirigen y lideran se aficionaron generacion tras generacion a su querencia por reorganizar el aglutinamiento, controlando el modo en que el resto de granos debían reagruparse.  Ejercer el poder absoluto desde la soledad de la cúspide de la pirámide conduce a la tiranía y contradice su misión inicial codificada en clave de amor. La tarea de liderar el reaglutinamiento paradójicamente confundió sus consciencias. De hecho, esos espabillati  están haciendo todo lo humanamente posible para que los granos que están regresando, se atasquen por el camino de vuelta a casa...

Muchos granos creerán que la alternativa a dicha obstaculización es presentar batalla. De hecho tal será la estrategia de los controladores. Antes que permitir que el rebaño abandone el redil desplegarán la estrategia final: denostar al propio sistema y presentarlo como apuntalado y vulnerable sugiriendo a los corderos la posibilidad de contribuir a derribarlo y crear de los escombros otro más justo. Pero recordar que el mismo pastoreo es una actividad reciente en nuestra existencia y que los pastores, fueron 'concebidos' para despertar en la consciencia de la especie humana la idea de la unificación, del origen UNO. Esa es la clave para salir de la espiral de delirio mental y aterrizar en tierra firme.

Aceptar y perdonar es fácil cuando la consciencia de estar de regreso a la fuente de la que se procede está creciendo. Aceptación es traducido como resignación cuando la mente se ha aficionado a presentar batalla, cuando la supervivencia persiste en constituir el leit motiv de la existencia. No hay barreras ni obstáculos insalvables cuando la convicción de que todo es posible se instala. Y dicha convicción se alimenta día a día, creyendo en la realidad, inicialmente invisible a los ojos físicos, pero palpable para todo el que se reconecte con la fascinación por la novedad, por la gloria de la misma creación y el sentimiento de pertenencia inalienable a dicha creación. Una fascinación que solo testimoniamos en los niños y en los adultos que no se han desprendido del niño interior, que no lo han abandonado, entregado en depósito a cambio de un puesto de renombre, a cambio de aceptación externa. Y todo lo creado tiene un creador/creadora. Saberse creado y no necesitar cuestionar esa patente realidad coloca a uno en el trampolín de la misma creatividad. Y cuando la creatividad se enciende, ya no se puede detener el tren del despertar.
Es tiempo de regresar a la consigna y recuperar el niño y la niña que fuimos. Darle la mano y permitir que nos guíe en la nueva odisea.

jueves, 21 de noviembre de 2013

El instante santo


Lo que voy a decir es una opinión muy personal y confío en que quien no la comparta simplemente dedicará su precioso tiempo a menesteres más fructíferos que el de rebatir mi discurso.
En estos tiempos de confusión y escándalos públicos generalizados estamos presenciando la revelación de un complot oscuro (todos los complots lo son) encaminado a asentar y fijar entre los hombres una ola de repulsa hacia el mismo género humano.
Muchos titulares en los medios de comunicación de masas obtienen, ahora que están tan de moda comentar las noticias públicamente, una avalancha de comentarios que reflejan una especie de misantropía congénita. Hacia eso acaban encaminándose indefectiblemente los comentarios no importa cuál sea la naturaleza de la noticia. Gente declarando, tarde o temprano y abiertamente, su convicción acerca de que los humanos somos algo así como un error de la naturaleza, que somos crueles y malvados y que mejor le iría en definitiva al planeta si desapareciéramos de su faz. 
Y aunque muchos de estos comentarios, los más elaborados y acérrimos, procedan de personal a sueldo del medio informativo en cuestión y obedezcan, por tanto, a los dictados de una agenda concreta (una estrategia para pescar más que nunca en rio revuelto), la mayoría de ellos procede de una inmensa masa que ya ha visto 'lavado su cerebro' por el éxito de dicha agenda. Un cerebro lobotomizado a base de culpabilidad.

Solo puede autoagredirse alguien –y llegar al extremo de denigrar a su propia especie– en el caso de que se considere sucio por defecto, un error, un producto trompicado del azar, portador de un 'pecado original' adherido hasta la médula, un fallo congénito del que nos contaron que solo puede uno ser redimido en el interior de una iglesia, con la intermediación de un hombre vestido de negro ante una pila bautismal en el interior de un confesionario. Afortunadamente esta escenografía va quedando ciertamente trasnochada. Sin embargo la culpabilidad persiste más allá de este sacramento por lo que precisa, dicen, de una cierta periodicidad (http://actualidad.rt.com/sociedad/view/112027-papa-francisco-confesar-pecador-misa)

No voy a ser ingenuo como para desvincular el sacramento de la confesión, ese examen de conciencia postulado por las jerarquías eclesiásticas, de la muy necesaria y profunda revisión de daños acumulados, pero es que la culpa va mucho más allá de testimoniar las actitudes reprobables de los semejantes o más propiamente de las incoherencias y contradicciones de uno mismo. Y la frustración para muchos por no conseguir salir del pozo de la miseria al no hallar el modo de detener esas actitudes autolesivas propias pese a todos los esfuerzos realizados en esa dirección puede acabar conduciendo, cuando los muros defensivos mentales (el intelecto) ya flaquean de tanto utilizarlos, a la misma esquizofrenia.

Dicen que si queremos desgranar la fuente de la confusión respecto de quienes somos, de cuál es la naturaleza ignota del sistema que opera en nuestras mentes, conviene dirigirnos hacia el epicentro de nuestras neurosis, el mismo instante en que empezamos a considerarnos una despreciable basura, una especie que ha pasado de considerarse hegemónica y autocomplaciente a literalmente prescindible entre todos los seres de la Creación. Debemos rascar en nuestro pasado como especie. 
Dirás que eso es un proceso tedioso que lleva tiempo. Pero eso solo es así si consideras que los cambios de consciencia requieren de eso...tiempo. Pero no es así necesariamente. Es tu mente la que decide eso.

Vayamos a ello. Mi opinión es que ese sutil y difícilmente reconocible sentimiento de culpabilidad no se generó en la infancia o incluso en nuestra vida intrauterina reciente. Allí ciertamente aconteció que vimos confirmado el dramático escenario. Fue hace muchas decenas de miles de años, en un momento emergente sin duda de nuestro pasado como especie, el instante en que el primer hombre (Homo Sapiens) padeció algo que hasta entonces desconocía, su primer trauma psicológico.

Hubo un momento, cuentan las sagradas escrituras, en que habiendo sido creados el hombre y la mujer, su Creador les invitó a su preciado jardín y les prometió abundancia (ergo, amor) con una condición (luego no era amor incondicional): les prohibió probar de los frutos de dos de los árboles que poblaban ese Edén... 

Pongamos que tal individuo existió, con o sin barba blanca, es lo dejo a tu imaginación. Sin duda ese ser (Dios) conocía esos frutos o por lo menos tenía experiencia de su disfrute. ¿Por qué se los negó al hombre? ¿A qué la exclusividad? ¿No los merecía? ¿Acaso consideraba que no estaba preparado para asimilar su alcance?. Lo que sí sabemos es que, establecido el límite, Dios se retiró, confiado.
Pero hete aquí que un ser retorcido (como solo una serpiente puede serlo) tentó al hombre y la mujer para que los hijos de Dios, cuentan las escrituras, contravinieran la orden de su padre, el mandato del 'dueño del Edén'. Adán y Eva cedieron a la 'tentación' de una serpiente y fueron, como consecuencia de ello, expulsados del Paraíso terrenal por haberse atrevido a probar uno de los dos frutos prohibidos el del 'árbol del conocimiento del bien y del mal'. 
Pero ¿qué mandato puede contener un castigo tan severo? ¿Qué consecuencias tan reprobables conllevó esa desobediencia como para que quien te ha creado pase a despreciarte y hasta expulsarte de su casa?¿Qué sucedió? Lo que sí sabemos es que Yahweh, tan benevolente y magnánimo anteriormente, habiendo sabido de la transgresión, montó en cólera. Algo hizo el hombre que no podía ser 'vuelto atrás'. Y estoy persuadido, tu también imagino, a descartar que ese fruto se hubiese tratado de una simple manzana (recuerdas el logo de Apple?). 

La manzana mordida podría ser un símbolo no de un pecado sino del acceso humano a una libertad inicialmente no consentida. El Génesis habría sido, pues, escrito de modo codificado, con un discurso encriptado, apto para mentes infantiles (=humanidad joven) para ser comprendido en la posteridad, ahora y aquí...
Lo único constatable es que la actitud del hombre condujo a una expulsión traumática. Y éste es el tema de este post. 

Desde que nos ocultamos la desnudez con hojas de parra firmadas por Armani o Carrefour (según convenga a nuestro presupuesto), censuramos y sobretodo condenamos nuestros naturales instintos. Nuestra sexualidad continua siendo un tabú. El disfrute del cuerpo no solo es íntimo sino que está cargado de una losa de culpabilidad que nadie acierta a ubicar...Una censura ancestral cuyo origen podría entroncar perfectamente con la escena traumática del Edén. De ser cierto, aquél 'dios' de los antiguos no nos habría creado inicialmente para que nos multiplicásemos y poblásemos el planeta, consecuencia, ésta, natural de haber mordido la fruta prohibida. De otro modo no se hubiera enfadado. La capacidad del hombre para reproducirse debe haber sido el inesperado motivo por el que los planes del creador 'fracasaran'. ¿Dónde encaja la serpiente en todo esto? ¿Es también un símbolo?




Nuestra herencia genética se pierde en la noche de los tiempos y los genes que se transmiten de padres a hijos están cargados de información en su mayor parte traumática de la que somos inconscientes, que no se borra simplemente con cirugía estética como pretenden muchos doctos. Desde entonces y aunque muchos se confiesen ateos, el hombre deja en herencia, generación tras generación, esa culpa por haber infringido la ley de Yahweh/Dios (o mejor dicho la de quien se hizo pasar por Dios) y nos arrastramos por la tierra pidiendo perdón (y hastiándonos de pedirlo) simplemente por existir.

Estoy convencido de que estamos ante un tiempo maravilloso, planeado desde instancias y dimensiones muy nuestras, propias de nuestra naturaleza multidimensional, muy apropiado para hacer revisión interna de daños. Las guerras nos han servido para defendernos de nosotros mismos hasta que simplemente dejan de servir porque dejan de tener sentido...Algo más vasto y desbordante precisa aquí y ahora ocupar ese puesto en nuestras mentes. Y no es cuestión de si ha de suceder o no. Sino de cuándo te resuena y se incorpora en tu mente. Ya está sucediendo. 

Es tu oportunidad de enlazar con tu/nuestra Fuente. Sin intermediarios. Es el instante santo. Saca tus antenas. Despliega tus alas.

...


«Cuando la pena cae sobre mi
el mundo deja ya de existir,
miro hacia atras y busco entre mis recuerdos.

Para encontrar la niña que fui
y algo de todo lo que perdí,
miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos.

Sueño con noches brillantes al borde

de un mar de aguas claras y puras
y un aire cubierto de azahar.

Cada momento era especial,
días sin prisa, tardes de paz,
miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos.

Yo quisiera volver a encontrar la pureza
nostalgia de tanta inocencia
que tan poco tiempo duró.
Con el veneno sobre mi piel,
frente a las sombras de la pared,
miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos.
Y SI LAS LÁGRIMAS VUELVEN
ELLAS ME HARÁN MÁS FUERTE…
Yo quisiera volver a encontrar la pureza
nostalgia de tanta inocencia
que tan poco tiempo duró.
Cuando la pena cae sobre mi
quiero encontrar aquello que fui
miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos.»


lunes, 18 de noviembre de 2013

Quien es Dios?

–Papá, ¿quien es Dios?
–...
–Papá?
–…Dios eres tu.
–¿yo?
–Sí. Tu, yo, mamá, tu hermana, tus abuelos, tus compañeros de la escuela, tus primos, nuestros vecinos, el perrito, los geranios de la abuela, el bosque, las montañas, el aire que respiras...los planetas, las estrellas.
–vaya, soy Dios...
–No he dicho eso. He dicho que Dios eres tu.
–¿No es lo mismo?
–No.
–…
–Verás, déjame ver esa historieta en viñetas que has hecho...Tus dibujos  los has hecho tu. Esos personajes que has inventado hablan de ti pues tu los creaste. Pero no son tu. Un día tendrán autonomía. Quizá un día incluso los animes y los conviertas en una película. Pasarán de una dimensión a otra. Crearás la ilusión de que son independientes, de que hablan, sienten, de modo independiente, pero sus palabras siempre serán las tuyas y sus sentimientos no serán otros que los tuyos…nunca dejarán de ser tu obra. Del mismo modo tu eres obra de Dios. Y Dios ama sus obras…tanto que les permite tener la impresión de que son independientes, incluso de que son Dios.
–Pero ellas no son yo.
–Exacto.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Racismo

Oprah Winfrey: "Los racistas de edad avanzada sencillamente deben morir"La periodista Oprah Winfrey en una entrevista concedida a la BBC, hablando de las posibles vías del progreso en la lucha contra el racismo, ofreció una peculiar solución al problema: los racistas de edad avanzada simplemente tienen que morir.Texto completo en: http://actualidad.rt.com/sociedad/view/111444-oprah-rasismo-mayores-morir-progreso

No ha dicho que haya que matarlos. Lo que da a entender es que se trata de una generación de personas que simplemente acabarán por morir por cuestiones de edad. Está diciendo que el racismo desaparecerá de la faz de la tierra por causas naturales. Del mismo modo que se irán yendo los resentidos con el racismo. El que quiera interpretar que ha dicho otra cosa está siendo pasto de la sutil manipulación informativa de titulares como estos. La postura pública pro-Obama de Oprah, la misma que la de Bill Cosby y tantas otras estrellas mediáticas afroamericanas, no es del agrado de la linea editorial del medio que publica esta noticia (Russia Today) –ni seguramente de Chomsky– y sus fans que desean ver a Barack Obama entre rejas. Por eso extraen de la entrevista un titular tendencioso.

Otra cosa es que ella diga que la oposición a Obama es debida principalmente a una cuestión racista. Ahí le puede la emoción.
Los estadounidenses de la 'vieja guardia' que están a disgusto con Obama oscilan entre los votantes más radicales del partido republicano (cada vez más decepcionados con éste) y los llamados libertarios, defensores de la libertad regulada mínimamente por un gobierno federal, los que incluso no tienen problemas con aceptar el matrimonio gay. Clint Eastwood es de estos últimos y tiene muchos amigos de raza negra (http://www.youtube.com/watch?v=7mIC8Nw7LqI).
Hay personas de avanzada edad ya que crecieron y siguen ancladas en el miedo visceral a un comunismo soviético, al castrismo, de los que en realidad solo tuvieron noticia por los medios. Hay que entenderlos. Fueron manipulados por la opinión pública (Ego colectivo) y vieron morir a muchos amigos y hermanos en guerras sin sentido que diezmaron a la población jóven masculina y dejaron muchas viudas por el camino. Oprah por su parte representa a las masas de votantes principalmente negros, hispanos, mujeres jóvenes y hombres de grandes ciudades hartos del miedo (racismo) de los viejos. Las posturas se están radicalizando en el mundo entero y EEUU no es una excepción. Es el signo de los tiempos. Todo esto pasará y vendrán tiempos de paz y armonía entre los hombres y mujeres de buena voluntad que deseen vivir en concordia y sin resentimientos ni enfrentamientos.
Paz para ti.

martes, 12 de noviembre de 2013

Ya me lo dijo mi madre: "Llegarán días como éstos..."




When it's not always raining there'll be days like this
Vendrán días en los que no siempre llueva.
When there's no one complaining there'll be days like this
Vendrán días cuando nadie necesite quejarse.
When everything falls into place like the flick of a switch
Vendrán días en que todo encaje fácilmente [como un guante a medida] igual que sucede cuando se hace la luz al darle al interruptor.
Well my mama told me, there'll be days like this
Bueno, mi madre me dijo que vendrán días así.

When you don't need to worry, there'll be days like this
Días en los que no tendrás que preocuparte,
When no one's in a hurry, there'll be days like this
Días en los que nadie tenga prisa,
When all the parts of the puzzle
Cuando todas las piezas del puzzle
start to look like they fit
empiecen a parecer que encajan,
Then I must remember there'll be days like this
debo recordar que vendrán días así.


When you don't need an answer, there'll be days like this
Habrá días en los que no necesitarás una respuesta.
When you don't meet a chancer
Días en los que no te encuentres con un oportunista
there'll be days like this
vendrán días así.
When you don't get betrayed by that old Judas kiss
Cuando no seas traicionado por aquél viejo beso de Judas
Then I must remember there'll be days like this
debo recordar que habrá días así.

...

When everyone is up front
cuando todo el mundo vaya de cara
and they're not playing tricks
y no vengan ilusionistas haciendo trucos de magia
When you don't have no freeloaders
donde no te encontrarás con gorrones y aprovechados
out to get their kicks
tratando de sacar tajada
When it's nobody's business
Días en los que A NADIE LE IMPORTE
the way that you wanna live
EL MODO EN QUE DECIDAS VIVIR.

Well my mama told me there'll be days like this
Oh, mi madre me dijo que vendrán días así.

When no one steps on my dreams
Días en los que nadie se introduzca en mis sueños
there'll be days like this
habrá días así.
When people understand what I mean
Días en los que la gente comprenda a qué me refiero
there'll be days like this
habrá días así.
When you ring out the changes of how everything is
Cuando consigas que los cambios que deseas se manifiesten
Well my mama told me there'll be days like this
Oh, mi madre me dijo que esos días ya se acercan y están por venir.

Oh my mama told me
There'll be days like this
Oh my mama told me
There'll be days like this
Oh my mama told me
There'll be days like this
Oh my mama told me
There'll be days like this

domingo, 10 de noviembre de 2013

TDA revisitado

EDUCACIÓN / ENTREVISTA MARIA ACASO

CARLOTA FOMINAYACARLOTAFOMINAYA / MADRID / 30/10/2013 - 11.23h
La autora de rEDUvolution (Paidós) afirma durante la entrevista que «no existe Trastorno de Déficit de Atención, solo niños aburridos en clase», a sabiendas de que ha entrado en terreno cuanto menos, espinoso. A la directora de la Escuela de Educación Disruptiva (EED) de la Fundación Telefónica no le importa la controversia que generará el titular, porque está absolutamente convencida de ello. A su juicio, «medicar con anfetaminas a niños de dos años para que se concentren es, sencillamente, una barbaridad». «¿No sería mejor pensar en cambiar la educación que reciben?», se pregunta en alto esta docente. «Resulta ya un lugar común hablar de la obsolescencia del sistema educativo actual y de la apremiante necesidad de realizar un cambio tanto de contenidos como de metodología, de romper el pasado pero... ¿cómo hacerlo?».
—En rEDUvolution, su último y provocador libro, propone realizar un cambio de paradigma. ¿Es que está mal?
—No es que esté mal, es que no sirve. Los niños van con sus Mp3, sus móviles 3G... y su flauta dulce. ¡Por favor! Ha cambiado todo, y sobre todo lo que tiene que ver con la gestión del conocimiento. Igual que un médico no puede operar sin anestesia, como en el siglo XIX, hoy no se puede aprender con una lección tradicional, donde lo único que se consigue es una educación bulímica, donde te atracas de información que vomitas el día del exámen y a los tres segundos cuando has salido por la puerta has olvidado todo. Ese es el paradigma al que te lleva una educación trandicional. Hay que ir hacia una educación experiencial, motivadora, activa... Mientras que en otras disciplinas está super aceptado que el inconsciente lo que hace es modificar todo el proceso de absorción de datos, en pedagogía no. A día de hoy parece que todos los alumnos tienen que entender la clase de la misma manera, coger los mismos apuntes y decirlo igual durante el examen. El primer paso para la rEDUvolution es admitir que esto no es así. Como profesores aceptaremos que nosotros enseñamos y que los alumnos aprenden otras cosas. Tu das una clase a veinte personas y cada uno va a elaborar según su propia biografía, su creatividad, sus conocimientos... un discurso diferente. Eso es el hecho educativo.
—¿Qué supone aceptar eso?
—Ya no tiene mucho sentido programar por objetivos, porque no se van a cumplir. Quizás sea mejor elaborar en lugar de pequeños objetivos grandes metas, abiertas y flexibles.
—Su rEDUvolution conlleva aceptar las pedagogías invisibles. ¿A qué se refiere?
—Aceptar que se aprende más de lo no es explícito que de lo que es explícito. Lo explícito es lo que el profesor dice, el libro de texto, el power point... pero luego hay montones de cosas desde la iluminación de la clase, cómo va vestido el profesor, o cómo está organizado el aula que nos está dando mucha más información que lo que nos está diciendo este. Todo lo referente a las pedagogías invisibles se obvia en la pedagogía tradicional y hay que recuperarlo.
—¿Cuál debe ser el papel del profesor en esta nueva pedagogía?
—Su papel debe entenderse como un productor cultural, como un artista. Debe saber coger conceptos y remixearlos, entendiendo como remixear el sistema de producción contemporánea. Eso no es copiar. Es relacionar. Y crear tu «playlist» de la clase.
—Usted propone empezar por cambiar la función del profesor, al que se refiere como «coacher».
—Sí, el profesor debería priorizar la agenda de tus alumnos por encima de todas las cosas, especialmente por encima del centro, del sistema educativo, de tu propia agenda. en la educación tradicional el profesor impone todo, los contenidos, las formas, las metodologías, y ahora creo que debería ser muy importante aprovechar los saberes de los alumnos e incorporarlos al revés. Qué le interesa al alumno por encima de qué le interesa al profesor. Nos referimos a las ocho inteligencias de Howard Gardner.
—Eso es una utopía, tanto si tienes cinco alumnos como si tienes diez, pero mucho más si tienes treinta.
—En cualquier caso, lo que sí que hacen los profesores es negar los intereses de los alumnos. No se trata tanto de hacer treinta clases distintas, si no de decir, voy a intentar ver qué es lo que les interesa a los alumnos y de incorporarlo al aula, en general. Si les interesa el fútbol, a lo mejor puedo incorporar este deporte como recurso para explicar las matemáticas. Enseñar videoarte a los adolescentes es muy difícil, pero si les enseñas videoarte a partir de videoclips es muy fácil. Creo que los niños, los adolescentes, tienen intereses, entonces, el profesor creativo es capaz de encontrar ese link.
—¿Por eso señala la creatividad del profesorado como cualidad indispensable?
—Siempre se habla de la creatividad del alumno, pero me parece fundamental la creatividad del profesor, pero por encima de sus competencias y de sus conocimientos, un profesor creativo va a llegar a todo y va a realizar unas unidades didácticas maravillosas. Se va a olvidar del libro de texto y va a crear unas experiencias increíbles.
—Debería cambiar su formación también.
—Sí, claro. El problema que yo veo en la pedagogía es que se lleva a cabo un proceso de reproducción en la formación del profesorado. Te pasas media vida quejándote de tus profesores pero cuando tú te conviertes en uno vuelves a hacer lo mismo. Un docente novel, supertemeroso, se mete en un aula de Secundaria con cuarenta adolescentes y no sabe qué hacer y se hace el duro, sin darse cuenta de que lo que tiene que hacer es lo contrario.
[ Llegados a este punto entiendo perfectamente a dónde quiere llegar Maria Acaso. Pero decir que "lo que tiene que hacer (un docente supertemeroso) es lo contrario (a hacerse el duro) es demostrar que al argumento que postula tan brillantemente le falta un 'golpe de horno'...¿a qué se refiere exactamente con "hacer lo contrario"?. Sin duda que no está haciendo apología de la sumisión como terapia pedagógica abogando por el arrinconamiento y aceptar ser pasto de la merienda de 35 preadolescentes?]
—¿Dónde queda la Ley de Autoridad del profesor, tan necesaria en algunos casos incluso de agresión al maestro por parte del estudiante?
—Pedagogía y poder... En una estructura de control... No sólo hay que parecer democrático sino que hay que serlo. Todos somos democráticos de boquilla. Luego llegamos al aula y somos autoritarios. Si estamos hablando de democracia, no puedes llegar y hacer un monólogo. O no puedes hablar de democracia y subirte a una tarima.
[ Un argumento muy Eckartolliano, sin duda. Ahora bien. ¿Cómo se opera el milagro de tornar un docente autoritario en la figura de John Keating, el maestro flexible y estimulante interpretado por Robin Williams en la clarividente cinta "El club de los poetas muertos"? Porque esa es la cuestión. Si comparamos a un docente con miedo escénico con alguien que acaba de sufrir un naufragio entendemos que existen inicialmente dos modos de afrontar el caos: luchar por hacerse con un lugar en un bote, a costa quizá de sacar a otro de él, haciendo con ello válido la máxima "homo homini lupus" o bien abandonando toda esperanza de vida y dejando de nadar. María Caso apela, entiendo yo, a hacer ambas cosas al mismo tiempo, es decir rendirse a la realidad de la generación de humanos que pueblas las aulas y al mismo tiempo no desfallecer ni ver eso como un obstáculo insuperable sino un reto creativo. Decía Einstein que estupidez es pretender obtener resultados distintos persistiendo en los mismos métodos. Pero repito, ¿cómo abrirse a algo tan obvio como caminar por el delgado cable en las alturas, la vía intermedia entre los opuestos?
Para salir del atasco conviene regresar al orígen del mismo. Sea cual sea la estrategia de supervivencia por la que haya optado un docente a la hora de enfrentar la realidad de un aula repleta de seres humanos, lo primero que deberá recordar es que eso fue una elección libre, sujeta a una motivación personal por "cambiar las cosas", aportando un grano de arena. Recordar que hubo un momento en que eramos conscientes de ese poder creativo al que acaso apela Maria Acaso. Recordar que hubo un instante en que sabíamos que la vía del adoctrinamiento estaba ya caduca. Y para recordar la verdad, hay que sentir el dolor de la esclavitud mental, el roce de los grilletes y bozales paradójicamente autoimpuestos para acomodarnos al paradigma educativo existente. Cadenas muy antiguas que reclaman y apelan al fin de un cautiverio. Estoy hablando del sometimiento al ego. N. del blogger]
—¿Qué estrategias de cambio propone para acabar con éxito con estas rigideces?
—La primera de ellas es crear en clase una «comunidad», en lugar de la antagonía «profesor y estudiante», que además en este momento en que el estudiante tiene muchos conocimientos pro ejemplo de tecnología, ¿que vas a hacer? En la idea de la comunidad, entra el profesor como coacher, como acompañante, pero es que ni siquiera es un acompañante, los profesores y estudiantes como coachers unos de otros. Si tu tratas al alumno más como un igual, y le das más poder, sus problemas se reducen. Esos problemas aumentan cuanto más autoritario es el sistema. Si tu a un alumno le das responsabilidad, todo mejora. Si le obligas y le das disciplina solamente, al final surge el miedo. Hay que recuperar los afectos en el aula, son muy importantes. Habitar el aula
—¿Qué es y cuál es la máxima del edupunk, al que usted hace referencia?
–Más que una metodología es un nombre, un paraguas donde se recogen todas las metodologías que no son la metodología tradicional. La máxima es que tu no puedes cambiar los contenidos sin cambiar la arquitectura pedagógica. No puedes abogar por una educación diferente mediante una lección magistral. No puedes dar una clase con un mobiliario industrial si quieres hacer una clase orgánica. Hay que revisar el formato y cambiarlo.
[Hombre, acusar al mobiliario industrial de ser un obstáculo para impartir una clase orgánica es un poco tirado de los cabellos y demuestra falta de imaginación. No digo que que no entienda por donde "van los tiros" si se me permite la sin duda trasnochada expresión, pero equivaldría a lamentarse por una infancia envuelta de asfixiante control familiar y luego establecer límites estrictos a los horarios de regreso de los adolescentes a casa. Un niño no reclama total laxitud normativa sino que se le premie la confianza depositada en él/ella. No quiere padres colegas sino padres-padres. En ese sentido hacen falta escuelas de padres. La cuestión es quién impartiría esas clases...]
–También habla usted de habitar la clase.
–Claro, la pedagogía es mente, pero también es cuerpo. ¿Cómo se entiende el cuerpo en el acto pedagógico? Sentado (horas), sumiso... No es que haya niños con déficit de atención (TDA), lo que hay es niños aburridos. Es un problema superserio, cómo se está medicando de forma a lo bestia, con anfetaminas, a niños desde los dos años. Menos medicina y más Reduvolution. Es un problema terrible que vemos cada vez más, si se cambiara el sistema te aseguro que habría menos TDA. No hay que medicar a los niños, que simplemente se quieren mover, sino cambiar el sistema.
–¿Lo más próximo que tenemos a este sistema es la metodología por proyectos?
—Sí. Definitivamente sí, pero en España hay muy poca oferta en educación alternativa.
—¿Están justificadas para usted la huelga del profesorado del pasado jueves 24 y la manifestación del sábado?
—Lo que indican ambos actos es que la gente está pidiendo unarEDUvolution. Están pidiendo a gritos que el profesorado esté mejor pagado, bien considerado, bien formado... como en el modelo finlandés, donde la clave está en el profesor.
—Los profesores finlandeses también se lo ha ganado. Al parecer son los mejores de la promoción, y luego pasan evoluciones continuas.
—Es cierto, el profesor finlandés está muy bien formado, es la élite. Pero también está super reconocido socialmente. En cambio aquí la labor del profesor está desprestigiada, precarizada... El problema fundamental es la formación del profesor.
—¿Y cómo se soluciona eso?
—Cambiando el sistema. Nota de corte para pedagogía, igual que en una ingeniería.
[excelente. ¿Pero quién establece los baremos para determinar dónde hay potencial en un estudiante de pedagogía y quién no debería pasar el corte?. A final la conclusión sigue siendo lamentable. Para tener profesores finlandeses y asimilar sus métodos pedagógicos hay que ser finlandés o tener afinidad por su idiosincrasia. No se trata de importar métodos foráneos sino de licuar los propios con los mimbres de esta sociedad.

La educación en Finlandia es similar a la formación de otros países nórdicos. El sistema actual de educación básica llegó en la década de 1970: la escuela primaria de nueve años de duración llegó por etapas desde 1972 hasta 1977 años. La escuela primaria que se introdujo en Finlandia en 1866 pasó a ser obligatoria desde los 6 años de edad en 1921. En 1980 se introdujo la escuela primaria graduada. Un nuevo plan de estudios se produjo en 1994 .
Finlandia tiene la educación obligatoria , pero en realidad no están obligados a ir a la escuela . Normalmente los niños en edad preescolar acuden voluntariamente a la escuela desde el otoño en que cumplen 6 años. La escolarización obligatoria se inicia al año siguiente y, como se ha dicho, dura nueve años . La educación obligatoria termina con la escuela primaria o a más tardar a finales del año en que el alumno cumpla 17 años .
Después de la escuela general, la mayoría de ellos continúan, ya sea en una educación general teórica y la universidad secundaria preparatoria o escuela vocacional. Muchos siguen por la vía de la enseñanza politécnica y otros dan el salto a la Universidad. Junto a ellos hay una serie de otras instituciones educativas.